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martes, 21 de enero de 2025

Benalmádena, Torre Bermeja

Nombre:     Torre Bermeja.
Localidad:  Benalmádena.
Municipio: Benalmádena.
Provincia:  Málaga.
Tipología:  Torre almenara.
Datación:   Siglo XV, 1497.

Situación: Es ésta la tercera torre que, de poniente a levante, se levanta en la costa de Benalmádena. Las otras dos son la del Muelle y Torrequebrada, que ya he paseado en este blog.
La encontramos justo a la entrada del Puerto Deportivo, pasando casi desapercibida en una rotonda en la que quienes por allí circulen se preocuparán más del tráfico que de mirar unas piedras viejas. A pesar de ello la zona es despejada y puede ser contemplada e incluso tocada.
El lugar que ocupa junto a un puerto, que era conocido como Punta Saltillo, fue ya de antiguo un fondeadero natural de naves fenicias y después romanas. O sea, que sigue manteniendo su función, aunque ahora las naves sean de recreo y placer.
Ya no vigila nada, pues desde su posición no se ve el mar de Alborán, las edificaciones del puerto, construido en 1982, se lo impiden. Pero en su momento sí debió hacerlo, aunque no desde un emplazamiento elevado como otras, sino cerca de la playa y casi a su misma altitud, sobre un pequeño roquedal. Debió de tener, y seguro la tuvo, comunicación visual con la torre de Torrequebrada hacia el oeste y con la de Pimentel, en Torremolinos, a levante.
Se dice que debe su nombre al color rojo del terreno sobre el que asienta, pero eso debió de ser antes, hace mucho, que hoy sólo hay asfalto y algo de verde de los jardines cercanos.


Datos históricos:
Es posible que esta torre sea una herencia nazarí, siglo XIII o XIV, por lo que la actual es, con seguridad, una reconstrucción realizada a finales del siglo XV. Se atribuye su construcción a Pedro de la Chica, siendo citada en unas ordenanzas de 1497.
La torre, allá al fondo, años 60 del siglo pasado.

Descripción, arquitectura y construcción:
Es esta torre, a diferencia de otras vecinas, es cilíndrica, con un diámetro aproximado de 3’50 metros, un perímetro de casi 11’00 y 10’00 metros de altura. De aquellas otras torres también se diferencia en el refuerzo de su base en forma troncocónica —lo que se denomina alambor— que el mismo Pedro de la Chica le añadió en 1567, pues el fuerte viento parece que le afectaba ligeramente en su estabilidad, lo que resulta algo exagerado. Se podría pensar que su construcción no fue todo lo acertada que debiera.
Tuvo un acceso en altura, pues su es macizo su primer cuerpo, y una cámara para los torreros que se cubría con bóveda vaída de ladrillo. Dicho acceso estaba orientado al norte y hoy está cegado.
Hacia el sur se abre lo que fue un hueco para oteo del horizonte, que hoy está muy deteriorado. También se observan dos pequeñas aberturas a modo de saeteras.
El alfeizar del pretil del terrado es corrido, de piedra mejor labrada, sin ningún hueco que pudiera hacer pensar que tuvo algún matacán.




Materiales: toda la fábrica es de mampostería muy irregular, con las excepciones típicas en estas torres, o sea, la bóveda que cubre la estancia de los torreros y la formación del hueco de acceso que son de ladrillo. A la altura de la base del terrado presenta tres hiladas de ladrillos que recorren todo su perímetro.
Tanto exterior como interiormente, estuvo enlucida, presentado actualmente restos de aquel revoco.
Estado: En buen estado aparente, el exterior. Leo que ha sido restaurada recientemente y que el resultado es bastante desafortunado; encuentro una fotografía antigua que comparo con otra actual, y no me parece que su estado de hoy sea tan lamentable como para calificar su restauración tan negativamente. Aquel antiguo problema de la estabilidad parece totalmente superado.


Propiedad actual: he de suponer que pública.
Uso: Ninguno, si acaso vigilar el tráfico de la rotonda en donde se encuentra.
Visitas: Solo el exterior, no es posible acceder a su interior.
Protección: Protegida por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de catillos españoles, BOE 125 de 05/mayo/1949, y la Ley 16/1985 sobre Patrimonio Histórico Español.
En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Declarada Bien de Interés Cultural desde 29/junio/1985.
Sin fecha (de malaga.es)
Clasificación subjetiva: 2, o sea, que si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verla. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita. La visita turística al puerto deportivo y sus tiendas casi obligará, si pasas a su lado, a mirarla.
Cómo llegar: Una vez en Benalmádena, sólo hay que buscar el puerto deportivo —Puerto Marina—; la torre está en la rotonda de entrada.
Accesos: sin dificultad, la torre está a pie de calle, aunque como ya se ha dicho sólo es visitable exteriormente.
Coordenadas:
36.5971 N - 4.5154 O





martes, 7 de enero de 2025

Benalmádena, torre de Torrequebrada

Nombre: Torre Quebrada.
Localidad: Benalmádena.
Municipio: Benalmádena.
Provincia: Málaga.
Tipología: Torre almenara.
Datación: Siglos XIV-XV.

Situación:
Encontramos esta torre en el término de Benalmádena, sobre el lugar llamado Punta Negra, cerca de la costa, pero no tanto como sus hermanas Torre Bermeja y Torre Muelle, con las que tiene contacto visual a levante y poniente, respectivamente.
Se levanta sobre un montículo cercano al mar, hoy rodeado de construcciones, y de difícil visión desde una distancia media, pero su entorno más inmediato está libre de edificaciones, por lo que destaca sobre el montículo donde se alza.

Datos históricos:
Su origen está en la época musulmana, siglos XIII-XIV; y esto se deduce porque cuando aún no había sido tomada Granada, los Reyes Católicos ya ordenaron asegurar la costa malagueña, y en concreto en esta torre se establecieron dos peones para su vigilancia, según nos dice Gámir Sandoval:

“en la Torre Quebrada a de aver dos guardas que ganen a veynte e çinco maravedis cada dia”.

Desde 1497 es conocida esta torre por el nombre que hoy tiene; al menos así lo dicen unas Ordenanzas de aquel año, y seguramente fue así por el mal estado en que por entonces se encontraba. Es por ello por lo que tuvo que ser reconstruida, aunque no vio modificado su nombre.
Fue durante el siglo XVI, en 1504, cuando Cristóbal de la Parra ejecutó obras de restauración en la torre. Más tarde, en 1567, y dado el estado ruinoso que nuevamente presentaba la torre, fue Pedro de la Chica, siguiendo instrucciones de Juan Temboury, quien nuevamente hizo reformas, pero ya con la forma y volumetría actual. Esto sucedió tras una orden dada en 1567 en la que se determinaba que:

Cara norte, hueco de acceso.

Su diámetro sería de 20 pies —5’60 metros— y 8 varas y 2 pies de altura —7’23 metros—, el cuerpo inferior macizo de 6 varas —5 metros—, los huecos con arcos de ladrillo, sala de 9 pies de diámetro —2’52 metros—, con una altura de de 2 varas —2’08 metros—, bóveda de una rosca de ladrillo, escalera adosada al muro para subida al terrado, parapetos rematados a sardinel, caños de desagüe y canes de piedra o madera para ladroneras. Se revocaría por dentro y por fuera.

Descripción, arquitectura y construcción:
De forma troncocónica y de una altura actual de unos 7 metros, su perímetro en la base mide 17’60 metros.
El edificio se divide en tres partes: un cuerpo inferior macizo, una cámara muy deteriorada y por último el terrado.
A la cámara se accede por un hueco ejecutado de ladrillo, orientado hacia tierra, al norte, que se sitúa a algo más de 5 metros del suelo. Estuvo cubierta esta dependencia por una bóveda vaída de ladrillo, de la que quedan restos, y además dispone de otro hueco de menor dimensión que el anterior, que mira al sur, para oteo de la costa, realizado con pequeños sillares y cegado en parte con lascas de piedra. En esta cámara, al igual que en todas las torres almenaras de la costa, hubo una chimenea desde la que se realizaba las distintas señales de alarma.
Otros huecos de la torre son dos saeteras, una al noroeste a unos 5 metros de altura o otra más alta hacia el sur. Destacar otros huecos, a la altura de la terraza, que corresponden a los restos de ladroneras, dos de ellas sobre el acceso del norte y la ventana del sur; se observan también vestigios de sus ménsulas.
Al terrado se accedía mediante una escalera adosada al muro; su parapeto, que era uniforme y rematado con ladrillo a sardinel, está muy deteriorado, apenas quedan el listel y algunos canecillos de la gola.


Cara sur de la torre.

Materiales:
Toda la obra es de mampostería, de piedra esquitosa, abundante en la zona; con la excepción del ladrillo en la bóveda y en el hueco del acceso. Toda la torre estuvo enlucida, exterior e interiormente.
Estado:
Lo que viene siendo ruina progresiva, o sea, lamentable. Si no se toman medidas terminará hecha un montón de piedras.

Propiedad actual: ¿Pública?
Uso: ninguno, está ahí para ser mirada.
Visitas: sólo exterior, imposible al interior. Además, el perímetro de la torre está vallado.
Protección: Bajo la protección genérica del Decreto de 22 de abril de 1949.
está declarada Bien de Interés Cultural, según BOE de 29/junio/1985.

Clasificación subjetiva: 2, o sea, que si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verla. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita.
Cómo llegar: Desde Málaga buscar la MA-20 y luego hacia el sur; coger la MA-21 y seguir a lo largo de la costa por la antigua N-340 —Torremolinos, Benalmádena— hasta la salida en calle Alemania, frente hotel Best Benalmádena. La torre ya estará muy cerca.
Accesos: complicado, al menos para mí; rodeando totalmente el cerrillo, no se observa ningún sendero que suba a la base de la torre. Quien quiera subir, allá él.
Coordenadas:
36.5827 N - 4.5395 O






























Benalmádena, Torre del Muelle

Nombre:    Torre del Muelle, del Cerro del Muelle o de Benalmádena.
Localidad: Benalmádena.
Municipio: Benalmádena.
Provincia:  Málaga.
Tipología:  Torre almenara.
Datación:   Siglos XIV-XV.

La torre casi oculta.

Situación:

La torre se levanta sobre un montículo escarpado muy cercano al mar al que, sin embargo, se tiene fácil acceso. Es la primera, de oeste a este, de las tres torres que vigilan la costa del término municipal de Benalmádena, junto a las de Torrequebrada y Torrebermeja. Y como las otras dos, ocupa una situación privilegiada frente al mar de Alborán, teniendo conexión visual a levante con la de Torrequebrada; a poniente debió conectar con la de Torreblanca, en Fuengirola, hoy desaparecida.
Su nombre nos viene de la existencia en época romana, de un muelle en una de las dos ensenadas cercanas, y que los musulmanes siguieron usando, lo que hizo que durante largo tiempo fuera la “salida comercial al mar” de Benalmádena.
Vista aérea de la torre en 1948
Datos históricos:
La torre actual es, posiblemente, la reconstrucción que se hizo a principios del siglo XVI de otra anterior. De esto no se tiene constancia, pero sí que terminada la Reconquista se dispusiera de guardias en el lugar que hoy ocupa la torre, cerca del muelle, sin que en ningún documento se mencione la existencia de la almenara. Por lo que es más plausible que la torre se construyera ya avanzado el siglo XVI.
La torre aparece, a lo largo de la historia, en numerosos informes, memorias y derroteros con nombres distintos: Venalmaina, Venalmadena, Belalmayna y Benalmádena; pero siempre anteponiendo Torre del Muelle de… En el Reglamento de 1764 se la nombra asignándola una dotación de un cabo y tres torreros.
Nunca estuvo artillada pues para ello hubiera necesitado se construyera una sobre-bóveda, un patín y otros reparos. Hubiera podido admitir hasta dos cañones de 8 libras.
En el derrotero de 1991 ya se la califica como poco visible.
de malaga.es
Descripción, arquitectura y construcción:
Asentada sobre una pequeña meseta circular, la torre tiene forma troncocónica, muy semejante a otras cercanas que se construyeron en época de Carlos I.
Tiene una altura de 11’50 metros, su diámetro en la base es de 7’65 —siendo su perímetro de 24’00 metros— y en el terrado el diámetro es de 5’70 metros.
Más de la mitad de su altura es un cuerpo macizo, teniendo sólo una cámara que era la que ocupaban los torreros, a la que se accedía por un hueco situado en su cara norte a 7’30 metros del suelo mediante una escala. Este hueco está formado por jambas y arco de ladrillo. La dependencia de los torreros, que tuvo chimenea, está cubierta por una bóveda de ladrillo.
En el lado opuesto vemos un hueco para oteo y vigilancia que ha perdido sus elementos. También dispone de dos pequeñas, y actualmente casi inapreciables, aspilleras.
El pretil del terrado es uniforme, con pendiente hacia el exterior; está alterado sólo por los huecos de las cuatro ladroneras que tuvo, orientadas a cada uno de los puntos cardinales.


Detalle del hueco de acceso.
El hueco que mira al mar.

Materiales:
La obra es de mampostería muy irregular. con la excepción del ladrillo en la bóveda y en el hueco del acceso. Toda la torre estuvo enlucida, exterior e interiormente; de ello sólo quedan fragmentos.
Estado:
Aparentemente está en buen estado, tanto ella como su entorno más inmediato, que está ajardinado y reforzada la pendiente del terreno con muros. El primer cuerpo es el más aceptable, no así el superior cuyo deterioro es evidente y progresivo.
No estaría demás una obra de reparación y consolidación.

Propiedad actual: ¿Pública?
Uso: ninguno, al igual que otras torres está ahí para ser mirada.
Visitas: sólo exterior, el interior, no. Su entorno está ajardinado, sin estorbos que impidan su visión, pero no por ello deja de percibirse demasiada presencia de edificaciones en su cercanía que parecen invadirla.
Protección: Bajo la protección genérica del Decreto de 22 de abril de 1949.
está declarada Bien de Interés Cultural, según BOE de 29/junio/1985.
Otras cuestiones de interés: en sus inmediaciones, cerca de la desembocadura del arroyo Lagar, se localizan los restos de una de las muchas factorías de salazones, de época romana, que jalonan la costa mediterránea. El muelle al que tanto se ha hecho alusión, estuvo muy ligado a la existencia de esta factoría.

Clasificación subjetiva: 2, o sea, que si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verla. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita. Aún así merece la pena su visita, por mirar lo que desde allí se ve.
Cómo llegar: Desde Málaga buscar la MA-20 y luego hacia el sur; coger la MA-21 y seguir a lo largo de la costa por la antigua N-340 —Torremolinos, Benalmádena— hasta la salida a Torremuelle, que está indicada. La torre se encuentra en el otro lado de la carretera, rodeada 
de viviendas pero señalizada su ubicación.
Accesos: una vez cerca de la torre es fácil llegar a ella, el acceso es cómodo, escaleras o rampa. A elegir.

Coordenadas:
36.5779 N - 4.5663 O







martes, 8 de octubre de 2024

Algarrobo, torre Derecha o torre Nueva

Nombre:    Torre Derecha o Torre Nueva.
Localidad:  Algarrobo-Costa.
Municipio: Algarrobo.
Provincia:   Málaga.
Tipología:   Torre costera artillada.
Datación:    Siglo XVIII.
Situación:
En un parque público, muy cerca de la torre Ladeada, al otro lado de la carretera N-340, y algo más alejada del mar que aquella. Desde donde está ya no se ve el mar.

Datos históricos:
Esta torre es de las mismas características tipológicas que las almerienses del Cabo de Gata y de Balerma poner enlace; y también de la misma época. Su diferencia radica en que tuvo un autor distinto a aquellas. Mientras que las de Almería fueron obra de Tomás Warluzel Dhostel, que trabajó en las fortificaciones de la costa almeriense entre 1734 y 1759, ésta de Algarrobo es de Juan Zahoras, un ingeniero que realizó algunos proyectos más, como el de la torre del Río de la Miel en Nerja.
Su construcción vino derivada por el pésimo estado en que se encontraba la torre Ladeada, pues así lo afirmaba Agustín Ibáñez en un informe en 1752 señalando que aquella se encontraba fuera de plomo y que sería imposible rehabilitarla; a ello había que añadir la necesidad de mantener vigilado este importante punto de la costa del Reino de Granada. Todo ello siguiendo el proyecto que pretendía llevar a cabo el por entonces ministro de la Guerra, Sebastián Eslava, consistente en reforzar esa parte de la costa mediterránea.
Así que se optó por construir otra torre unos 200 metros más hacia el interior. La obra se realizó en dos fases:
En la primera se levantó el primer cuerpo de la torre y la escalera de ingreso; esta fase se concluyó el 16 de julio de 1755.
La obra continuó un mes más tarde, quedando terminada a final de agosto del mismo año. Tampoco es que supusiera mucho la paralización.
Su diseño incluía una dotación máxima de 8 soldados de infantería, 4 de caballería y 2 artilleros, que ocuparían alguna cabaña en las inmediaciones de la torre.
En el informe de Bucarelli de 1762 se calificaba su estado como bueno y la servían dos cañones de cuatro libras. Fue incorporada al Reglamento de 1764, asignándola una dotación fija de un cabo y tres torreros.
Plano de la 1ª fase
Plano de la torre terminada.
Descripción, arquitectura y construcción:
La torre hermana de las dos ya citadas y en sus características a ellas hay que remitirse. Pero como no está de más repetir, diremos:
Que es cilíndrica, de unos 11 metros de altura, 13 de diámetro en su base y 8 en la terraza. Su interior está dividido en dos plantas, las cuales quedan también diferenciadas en el exterior, observándose perfectamente tres cuerpos, incluyendo la terraza.
El primero es troncocónico, de unos 6’00 metros de altura, presentando un ligero escarpe.
El segundo cuerpo es el principal, cilíndrico y de 5’80 metros de alto; ambos cuerpos, en su interior, están cubiertos con bóvedas esféricas.
El tercero, separado del anterior por una cornisa redondeada o gola, corresponde al pretil del terrado, de poca altura para facilitar el tiro artillero.
El acceso a la torre se sitúa en una puerta, orientada al norte, abierta en la planta primera, a la que se llega por una escalera que se unía a la torre mediante un puente levadizo de 1’50 metros, que hoy ya no existe, pero del que permanecen las dos aberturas por donde discurrían las cadenas. Hasta la década de los sesenta del siglo pasado, se conservó el sistema del puente levadizo, siendo sustituido por la unión de fábrica que hoy vemos.
La puerta la forma un arco escarzano de ladrillo que a su vez enmarca un vano coronado por un arco de medio punto. Sobre esta puerta había un matacán del que sólo quedan algunos restos de ladrillo.
La separación entre el segundo cuerpo y la terraza queda marcada por una imposta de piedra labrada que recorre todo el perímetro.
En la planta primera se encontraban la estancia para albergar a los dos torreros y el cabo que componían la dotación de guardia. Esta planta se iluminaba y ventilaba con una ventana orientada al oeste, en el lado de la escalera. En el lado opuesto está la chimenea, que además de calentar la estancia y la comida de los guardias, servía para hacer las ahumadas.
La planta baja, a la que se llegaba mediante una escalera de madera que se colocaba en el agujero central que comunicaba ambas plantas, se dedicaba a almacén de pólvora y pertrechos en general necesarios. Dos pequeñas aberturas en su cara norte proporcionaban ventilación al almacén.
A la terraza se accede a través de una escalera adosada al muro con desembarco techado junto a una garita. En la terraza podemos apreciar el hueco central por el que se elevaba el material para abastecer los cañones; este agujero coincide, evidentemente, con el de la bóveda de la planta baja, ya que era allí donde se guardaban la pólvora y las municiones. El desagüe de la terraza se hace por medio de dos gárgolas. El alféizar es continuo, a barbeta, estando un poco más rebajado en la parte orientada al mar, con lo que se facilitaba el tiro de los dos cañones con los que se armaba la torre.



Materiales: Está realizada con mampostería a base de cantos rodados procedentes del cercano río y enfoscada en toda su superficie. En puntos concretos, y en las bóvedas, vemos ladrillos.
Estado: Fue restaurada, por lo que la encontramos en un estado algo más que aceptable.
Así se encontraba en 1962 , aún sin completar la escalera.
Propiedad actual: Pública (¿Ayuntamiento de Algarrobo?).
Uso: Carezco de información.
Visitas: el exterior totalmente libre.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Clasificación subjetiva: 2, o sea, que si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verla. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita.
Otras cuestiones de interés:
Cómo llegar: la carretera N-340 cruza la población costera de Algarrobo-Costa; en la intersección de ésta con las avenidas Torre Ladeá y Torre Derecha, tomar la que interese en función de la torre que se desee visitar.
Accesos: fácil aparcamiento en las inmediaciones, a apenas dos minutos de la torre.
Coordenadas: 36.74796, -4.05194




martes, 1 de octubre de 2024

Algarrobo, torre Ladeá, Daleá o del Portichuelo

Nombre:     Torre Ladeá, Daleá o del Portichuelo.
Localidad: Algarrobo-Costa.
Municipio: Algarrobo.
Provincia:   Málaga.
Tipología:   Torre almenara.
Datación:    Siglo XVI, 1574.

Situación: Esta torre del Portichuelo se encuentra en la localidad malagueña de Algarrobo —concretamente en su franja costera llamada Algarrobo-Costa—, mirando torpemente al mar dada su postura, y muy cerca de la que la vino a sustituir, apenas unas decenas de metros más al norte, separadas por la carretera N-340. Ambas se dedicaron a vigilar la costa y proteger a sus habitantes de las racias de piratas que buscaban no sólo esclavos y provisiones, sino también hacer aguada en el cercano río Algarrobo que hoy veo totalmente seco.
Vemos la torre dentro de unos jardines, rodeada de edificios de viviendas, en donde destacan más las torres modernas que ella misma, por lo que es necesario abstraerse e imaginarla sola, sobre la arena de una playa que hoy está alejada, antes de que sus escasos cimientos renunciaran a sostenerla y la llevaran a la aparente postura inestable que ha determinado su nombre más conocido. Por un momento me ha recordado al “Tapón de Matalascañas”.

Datos históricos:
Se construyó hacia 1574-1575 —no está fielmente datada, por lo que la fecha bien puede establecerse por correspondencia con otras torres de la zona—, en el mismo lugar en donde es probable hubiese otra musulmana, de época nazarí. Fue obra del arquitecto Luis Machuca —el mismo del Palacio de Carlos V de la Alhambra— que diseñó este modelo de torre, que en algunos casos fueron ejecutados tras la rebelión de los moriscos en 1568. La ejecutó un albañil de la zona llamado Diego Pérez Carballo, por la que recibió 75.000 maravedíes. En un principio, la ubicación prevista fue otra, en el cerro llamado del Carchil, pero finalmente se optó por proteger la desembocadura del río.
Apenas 175 años después, ya debió inclinarse, pues existe un informe presentado por Agustín Ibáñez y fechado en 1752, que dice "...está fuera de plomo, por haber descarnado las aguas sus cimientos y no podía repararse, siendo precisa hacerla de nueva planta." y es por entonces cuando se la empezó a denominar con el apodo. No se encontró otro remedio mejor para solventar la situación que construir otra torre nueva; pero esa será la siguiente cuestión.
Hacia 1913
En 1962, al fondo la Torre Derecha.

Descripción, arquitectura y construcción:
Tiene la torre o, mejor dicho, tuvo casi 9 metros de altura. De forma troncocónica, su circunferencia mayor, en la base, llega a los 22’00 metros, presentando por ello un escarpe de unos 60 centímetros.
Dispuso de un vano de acceso orientado al norte, hacia tierra, y situado a unos 6 metros de altura, formado por un arco de medio punto, ligeramente apuntado, ejecutado, arco y jambas, de ladrillo; hacia el sur, en dirección al mar, también tiene otro hueco, pero de menores dimensiones, 0’50 de ancho por 1’50 de alto. Sobre el hueco de entrada quedan los restos, dos ménsulas, de lo que fue un matacán.
Esos huecos corresponden a la única cámara que tiene la torre —su mitad inferior, aproximadamente, es maciza—, la cual está cubierta con una bóveda esférica de ladrillo. Un hueco en la clave de la bóveda servía de chimenea para la fogata que se hacía en su interior.
En la única estancia era donde residían los torreros durante su tiempo de vigilancia, pues en muchos lugares, aquellos disponían de alguna cabaña cercana en la que residían fuera de sus horarios laborales, junto a un pequeño huerto que cultivaban.
De la cámara parte una angosta escalera embutida en el muro que comunica con la azotea. La salida al exterior estuvo cubierta por una pequeña garita.
El pretil de la terraza está muy deteriorado, cuando no desaparecido; tuvo cuatro matacanes o ladroneras, cada uno orientado a un punto cardinal, quedando sólo restos del que estuvo sobre el acceso.
Su actual situación, una inclinación de unos 18º, puede deberse al efecto del mar sobre una cimentación inadecuada por escasa, aunque también se apunta a posibles expolios de material.

Materiales: Mampostería de cantos rodados obtenidos del cercano río Algarrobo, aparejados en hiladas tomadas con mortero de cal y arena, y regularizadas con numerosas lajas y ripios. El ladrillo sólo aparece en el hueco de entrada, la bóveda y algunos restos de una hilera a tizón que tuvo en el alféizar del terrado.
Tiene zonas de su superficie enfoscada, pero no puede afirmarse que originalmente lo estuviera en su totalidad.
Estado: en el denominado estado de ruina progresiva, pero aguantado en un equilibrio inestable que no parece correr peligro, por lo que habría que calificarla también de ruina consolidada.

Propiedad actual: Pública (¿Ayuntamiento de Algarrobo?
Uso: Ninguno, sólo adornar el jardín. Yo diría que ni siquiera turístico, para ello bien podría el Ayuntamiento situar algún panel informativo.
Visitas: Obviamente no es accesible el interior. Es totalmente libre pasear a su alrededor.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía
Está declarada Bien de Interés Cultural desde 29/junio/1985.

Clasificación subjetiva: 1, o sea, si se puede evitar se evita, o lo que es lo mismo, sólo si el camino que recorro me lleva o me hace pasar por allí. Pero como está muy cerca de otra con una puntuación superior, y además se encuentra en una costa plagada de torres y otras fortificaciones, ¿por qué evitarla?
Otras cuestiones de interés: Como curiosidad, leo que hay cierto empeño en asemejarla con la de Pisa, aunque no veo en la red muchas fotos de visitantes sosteniéndola con una mano, como hacen con la italiana. Y eso que la inclinación de la de Algarrobo es cuatro veces mayor, lo que debería animar al público.
En el escudo de la población figura una torre que representa a esta torre. Para más información, pinchar aquí: Escudo municipal de Alagarrobo.-
Cómo llegar: la carretera N-340 cruza la población costera de Algarrobo-Costa; en la intersección de ésta con las avenidas Torre Ladeá y Torre Derecha, tomar la que interese en función de la torre que se desee visitar.
Accesos: fácil aparcamiento en las inmediaciones, a apenas dos minutos de la torre.
Coordenadas: 36.74612, -4.05206



martes, 31 de octubre de 2023

Vélez-Málaga, Almayate, Castillo del Marqués

Sigo en la costa malagueña, en la provincia que decía tiene el mayor número de defensas de todo el litoral andaluz. Ando hoy por Vélez-Málaga, y más concretamente en su pedanía de Almayate, donde se encuentra, a pie de la carretera N-340 y de la playa de El Hornillo, el llamado Castillo del Marqués. Una parada en el camino y me dispondré a pasearlo.
Almayate, como tantos, es lugar antiguo, desde los fenicios hay restos. En las cercanías se encuentra en yacimiento de Los Toscanos, en donde también se levanta una torre almenara, la de Manganeta. Por aquí además están las canteras de las que se extrajeron, por ejemplo, las piedras necesarias para levantar la Catedral de Málaga.
Durante el dominio musulmán fue una alquería, la principal de la Axarquía durante la época nazarí. Tras la Reconquista se permitió a la población establecerse cerca de la costa, a menos de una legua —lo que se ha conocido como el Seguro de Almayate—.
El fuerte desde la carretera N-340.


EL CASTILLO:

El origen de este castillo —realmente es un fuerte abaluartado— se remonta a principios del siglo XVI, cuando los moriscos que aún permanecían en Almayate decidieron marchar a Berbería. Esta circunstancia fue aprovechada por el Iº Marqués de Mondéjar, Íñigo López de Mendoza, a la sazón Capitán General del Reino de Granada, para solicitar al rey la cesión de esas tierras; cosa a la que accedió la corona, pero no como señorío sino como usufructo, en la fecha de 28/octubre/1508. El marqués de Mondéjar repobló las tierras y se dispuso a su explotación. Curiosamente, los repobladores fueron también moriscos.
Para la protección del lugar, se levantó en la playa una torre que fue llamada del Marqués, que se vino a unir a las ya existentes del Jaral y Torre Nueva, además del castillo de Almayate —del que quedan unos pocos restos—, que se encontraba algo alejado de las tierras a explotar, y en pésimo estado, por lo que fue destinado, a partir de entonces, a almacén de los productos de las huertas.
En el siglo XVI fue ampliada la torre y sus defensas, por lo que pasó a denominarse el Castillo del Marqués.
Dos siglos después, el castillo se encontraba arruinado, no reuniendo las condiciones necesarias para responder a las necesidades para las que se construyó, ni para hacer frente a las acciones de hostigamiento por parte de corsarios de todo pelaje.
En esto que llegó el 18/agosto/1764, y con él la publicación del “Reglamento que Majestad manda observar a las diferentes clases destinadas al Real servicio de la costa del Reino de Granada en 1764”, o sea, el proyecto de Carlos III para reforzar toda la costa sur de la Península Ibérica.
En dicho Reglamento se opta por construir en la costa de Almayate una nueva fortificación, que se llamaría el fuerte del Marqués y que se levantaría en terrenos donados por los sucesores de López de Mendoza, junto a la playa y alejado del castillo original unos centenares de metros hacia el oeste.
El castillo tendría una dotación mixta de Caballería, Artillería e Infantería, formada por un oficial, un sargento, dos cabos y dieciséis soldados de Milicia Urbana; un cabo y ocho soldados de Caballería; y un cabo, cuatro soldados y un guarda almacén de Inválidos de Artillería, desapareciendo la figura del alcaide del castillo, y quedando todo el personal al mando del oficial de Milicia Urbana. Además, disponían de una gran extensión de huerta para su aprovisionamiento.
Siguiendo los criterios que marcaba el reglamento, tuvo financiación privada, concretamente del capitán Gaspar Álvarez de Sotomayor —su coste fue de 242.168 reales de vellón y 26 maravedíes, algo más de los 200.000 reales previstos por la corona—, que obtuvo por ello una recompensa consistente en la obtención del grado de capitán par sus hijos Miguel y Gaspar Álvarez.
La construcción del fuerte —batería para cuatro cañones de a 24 libras— siguió el proyecto de José Crame, brigadier, ingeniero y director de las obras de aquel ambicioso plan de defensa de la costa del Reino de Granada. Las obras duraron desde el otoño de 1766 a diciembre de 1767 y fueron ejecutadas por Antonio Ramos, Maestro Mayor de la Catedral de Málaga.
D. José Herrera García (1798-1865), Ingeniero y Mariscal de Campo, dijo de este fuerte que “tiene por objeto este castillo impedir la aprocsimacion de embarcaciones enemigas a la playa, que es espaciosa y propia para desembarcos, defenderla, proteger nuestros buques, e impedir el contrabando. Su posición es propia para el objeto”.
En 1830 fue entregado al Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda que lo convirtió en casa-cuartel, dedicándose básicamente al alojamiento de los carabineros y sus familias, y abandonando el carácter defensivo que tuvo.
Su progresivo deterioro llevó en 1913 a decidir su reforma, la cual se llevó a cabo desde 1919 a 1922. Entonces se le añadió un cuerpo superior sobre la terraza —hasta entonces tuvo una sola planta— que se destinó a mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias de los carabineros, consistente en la creación de doce pabellones. A esta ampliación se la conoció como la Caseta de Carabineros del Puesto del Marqués. El resto del edificio sufrió innumerables reformas que distorsionaron completamente la obra original.
Durante la Guerra Civil fue cárcel del Bando Nacional, y ocupado en la década de los 40 por la Guardia Civil, una vez desaparecido el cuerpo de Carabineros, que lo convirtió nuevamente en casa-cuartel. Sin embargo, al no ser reformado dada su avanzada ruina, fue abandonado a principios de los años 50.
En 1984, el Ayuntamiento de Vélez-Málaga se hizo con su propiedad, según R.D. 1582 de 20/junio/1984, a fin de convertirlo en un centro cultural y de exposiciones.
Actualmente alberga la Escuela de Hostelería Castillo del Marqués, dependiente del I.E.S. “María Zambrano” de Torre del Mar. Para este uso fue nuevamente remodelado, aunque esta intervención no fue tan agresiva como la de la década de los 20 del siglo pasado, aunque pudiera parecer lo contrario. Es evidente que el uso que se le da actualmente a las distintas dependencias, nada tiene que ver con el que tuvieron en el pasado.
Trabajadores del castillo.


LOS DETALLES:

La descripción que sigue es la que originalmente tuvo su construcción, aunque a título anecdótico-informativo no estaría mal dejar aquí también las diversas reformas que ha vivido el edificio; la de los años 20 del siglo pasado y la de la década de los 90.
Me ayudaré en los pormenores de uno de los dibujos que nos dejó su diseñador, José Crame (Joseph Crame) —que firma en Málaga el 20 de marzo de 1765—, y seguiré la numeración de las dependencias según en ellos figura.


Básicamente, y a primera vista, el castillo es de planta cuadrangular —de unos 33 metros de lado—, aunque no lo parezca. En su cara norte se refuerza con un hornabeque, o sea, dos medios baluartes que están trabados por una doble cortina en ángulo a modo de revellín (Q), para cubrir la puerta del fuerte, que dispone de adarve y aspilleras a nivel del suelo. En la cortina de la izquierda, orientada al nordeste, está la puerta de acceso a un pequeño patio, y más adelante un pasadizo cubierto por una bóveda de medio cañón que conduce al patio. Este pasadizo estuvo precedido por un puente levadizo (P).
Puerta de acceso y semibaluarte del noreste,

Muro de la doble cortina que protege la puerta.

Desde el interior del pasadizo se accedía, a izquierda, la habitación del oficial (E), y a derecha, al calabozo (N) y la cocina y despensa (E), también del oficial del fuerte.
Desde el patio, en el que hubo un pozo y una pila de mármol (R), y que estuvo empedrado, se distribuían todas las dependencias y cuarteles.
En el semibaluarte de levante se encontraba el almacén para la pólvora (N); a continuación, un almacén para todo tipo de pertrechos (G), la habitación para el guarda del almacén (F), y la dependencia-cuartel para un cabo y cuatro artilleros (I). Por último, en esa ala, la capilla y la dependencia para el alojamiento del capellán (D).
En el semibaluarte del oeste y parte del ala de ese lado, estaba el cuartel (K) para un sargento un cabo y doce soldados de infantería. Seguidamente, la caballeriza (M) para siete caballos, comunicada con el cuartel (L) para un cabo y seis soldados de caballería. Junto a esta dependencia estaban las letrinas (O).
Fachada este: batería a la izuierda, y semicubo de la capilla.

El cuartel de caballería y la capilla era estancias simétricas, abovedadas, que sobresalían de la muralla mediante sendos semicubos aspillerados. A su vez, cada una de ellas disponía de dos ventanas enrejadas que daban al foso que separaba el fuerte de la batería semicircular. El resto de las dependencias del fuerte carecía de ventanas al exterior, sólo aspilleras; sí tenían ventanas, para iluminación y ventilación, al patio.
En la fachada sur, a la izquierda está la escalera (T) que conducía al terrado, que estuvo rodeado de un pretil aspillerado.

Fachada sur del fuerte, desde la batería. Sobre el terrado, ampliaciones del siglo XX.

En esa misma fachada sur, y separada por un estrecho foso seco de unos seis pies de ancho, se levanta la batería, de planta semicircular, a la que se accede desde el patio mediante una rampa (C) o patín, que estuvo cubierta por una caponera (B) con tejado a dos aguas. Un foso también rodeó completamente la batería.
En su construcción se utilizaron mampuestos, y sillares en las esquinas; muchos elementos, como bóvedas y aspilleras, se ejecutaron con ladrillo. Sus fachadas estuvieron revestidas con revoco y blanqueadas de cal, y también las paredes de las estancias; incluso las exteriores se decoraron con esgrafiados que simulaban sillares, que trataban de crear una ilusión óptica.
Fachada de levante.

  

RESUMIENDO:

 

Nombre: Castillo o fuerte del Marqués o del Marqués de Valle Niza.

Localidad: Almayate.

Municipio: Vélez-Málaga.

Provincia: Málaga.

 

Tipología: fuerte abaluartado.

Época de construcción: siglo XVIII, 1766/1767.

Estado: En muy buen estado, aunque muy reformado para los usos que ha tenido y tiene.

Propiedad: Público, Ayuntamiento de Vélez-Málaga.

Uso: Escuela de Hostelería, dependiente del IES “María Zambrano” de Torre del Mar.

Visitas: Cuando lo visité no me fue permitida la visita por un empleado de la Escuela de Hostelería. El exterior, por supuesto, es libre.

Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español.

La Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza en 1993.

Está declarado Bien de Interés Cultural desde el 29/junio/1985.

 

Clasificación subjetiva: 2, o sea, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita. Aunque al estar en una costa en la que se prodigan estas edificaciones, si se anda por allí, se visitará y se paseará.

Otras cuestiones de interés: Todas las torres, fuertes y castillos que se levantan en la costa malagueña.

Cómo llegar: se encuentra en la N-340, entre los núcleos de población de Benajarafe y Almayate, muy visible desde la carretera.


Coordenadas: 

36.720573745327194, -4.1611909584728455