sábado, 17 de febrero de 2018

Utrera, Sevilla

Municipio: UTRERA
Provincia: SEVILLA
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo cortado dividiéndose el jefe en tres cuarteles:
En el primero un olivo adiestrado de una vid en fruto, con la inscripción “Da vino Baco, de aceite Palas”; en el tercero un pino con una gavilla de espinas a la diestra con el lema “Da trigo Ceres, da maderas Cibeles”; y en el segundo una torre sobre gradas de cuyo cuerpo almenado surge una matrona coronada con una rama de laurel en la diestra y un cetro en la siniestra —en recientes reproducciones porta una flecha y un ramo—, de su puerta parten dos sogas —últimamente cadenas— con las que están atados un caballo pasante y un toro parado, afrontados y asentados sobre un puente de dos ojos por debajo del cual discurre un arroyo de su color.
Orla exterior con la inscripción “rica en vacas, ovejas, caballos; generosa en granos; en aceite fértil; en vino fecunda, criadora de frutas, de sal; en pinbos soberbia; sólo con tus bienes opulenta”.
Todo sobre cartela de oro con lambrequines.
Al timbre Corona Real abierta.

No consta aprobación oficial. Aunque lleva utilizándose desde el siglo XVII, con algunas modificaciones (supresión de elementos, que a saber cómo sería antes).

Recurrencia:
Aunque en el término municipal de Utrera existen varias fortificaciones, he de suponer que el castillo del escudo es referencia al existente dentro del núcleo urbano.
El puente alude al de Las Alcantarillas, al cual custodiaban dos torres de las que sólo se conserva una, por lo que también podría suponerse que es ese castillo, o mejor las torres, de Las Alcantarillas, la recurrencia del escudo.

Localización:
El castillo de Utrera se encuentra en el centro de la localidad, sobre un ligero altozano.

Historia:
El castillo se construyó sobre los restos de una pequeña fortificación árabe, una vez conquistado el lugar por el rey Fernando. Fue de gran utilidad, como apoyo, en la reconquista de otras plazas más al sur.
Con Alfonso XI, se construyó una fuerte muralla, que no impidió que en 1368 fuera destruido durante un ataque realizado por Mohamed V de Granada. Fue recuperado para la Corona en 1478 por los Reyes Católicos que, como en otros tantos castillos, mandaron desmochar las almenas de la Torre del Homenaje. Terminada la Reconquista perdió su valor defensivo, quedando totalmente abandonado en 1743 cuando Utrera deja de pertenecer administrativamente a la ciudad de Sevilla.
Su deterioro se completó con el bombardeo que sufrió por parte de los franceses durante la guerra de la Independencia.  
En 1915 se realizaron las primeras obras de restauración, así como durante la segunda mitad del siglo XX.

Descripción:
Es de planta rectangular, con torreones en las esquinas y alguno más en el centro de uno de sus lados, al igual que la torre del Homenaje —cuadrada, de dos plantas abovedadas—, situada en el centro del lienzo noreste; en cada una de sus fachadas existe una ventana con matacán.
El castillo ocupa una superficie de unos 1.500 metro cuadrados, apenas nada comparado con el total de las murallas que llegó a tener la población: dieciocho hectáreas con treinta y ocho torres y cuatro puertas, de las que sólo permanece en pie la de La Villa.

Torre del Homenaje del Castillo de Utrera

jueves, 15 de febrero de 2018

Arquitectura, J

JÁCENA:
Viga maestra que, tendida sobre pilares o columnas, sirve para sostener las cabezas de otras vigas secundarias, así como para sustentar cuerpos superiores del edificio, y trasmitir esas cargas a los pilares o a los muros.

JAMBA:
Elementos verticales situados en los dos lados de las puertas o ventanas, que sostienen el dintel o el arco del vano.
Curiosamente, proviene del latín jambe, pierna.

JÓNICO:
Cronológicamente es el segundo de los órdenes clásicos griegos. Tuvo su origen en el siglo VI a.C.
Las columnas de este orden tienen unos nueve diámetros de altura y veinticuatro estrías; su capitel se adornaba con grandes volutas.


martes, 13 de febrero de 2018

Calzadilla de los Barros, Iglesia de El Divino Salvador

Nombre:      Iglesia del Divino Salvador.
Municipio: Calzadilla de los Barros.
Provincia:  Badajoz.
Tipología:   Iglesia fortificada.
Datación:    Siglo XV, principios del XVI.

Situación:
Un poco más al norte de Monesterio y un poco más al sur de Zafra está, atravesada por la Vía de la Plata, Calzadilla de los Barros. En sus proximidades se levantan castillos de los que debo pasar factura cuanto antes, no sea que la abulia me lleve por otros caminos menos atractivos.


Decía que Calzadilla está sobre la Vía de la Plata, la tantas veces por mí transitada en su recorrido extremeño, pero no por eso disfrutada. Y como ya es hora de esto último, paro hoy en este pequeño pueblo para pasear el tesoro del lugar, que no es otra que su Iglesia Parroquial del Divino Salvador, que se levanta al este del núcleo urbano y desde cuya torre se contempla un amplio paisaje.
Es su tesoro no sólo porque sea una de las pocas iglesias con algunos elementos que la califiquen de iglesia fortificada, que también, sino porque en su interior posee uno de los retablos góticos más hermosos que puedan admirarse en muchísimos kilómetros a la redonda. Pero eso será más tarde.

Datos históricos: 
Calzadilla de los Barros, con apenas 800 habitantes en la actualidad, no es, evidentemente lo que fue, pues llegó a tener los 1800 a mediados del siglo XVI. E importancia debió tener, a tenor de su origen, que con toda seguridad fue romano y que va, junto con su historia, unido a la Vía de la Plata.
El rey Fernando III el Santo la reconquista con la inestimable ayuda de don Pelayo Pérez Correa y sus caballeros de la Orden de Santiago; corrían los años cuarenta del siglo XIII. Entre las tierras y poblaciones que la corona dona a la orden está Calzadilla, donde se creará una encomienda de la misma, que quedará bajo el manto protector de la Hermandad de las Cinco Villas —creada por el Rey para garantizar la protección de estas tierras tan áridas y despobladas por entonces—.
En un principio, la Orden sólo tuvo dos pequeños edificios en donde almacenar vino en uno y cereales en el otro, que a finales del siglo XV estaban prácticamente arruinados. El Rey Católico, ya maestre de la Orden de Santiago, ordena se reconstruya el edificio en 1508, el cual ha llegado hasta nuestros días, aunque algo transformado: ha desaparecido la primera torre, pero aún queda en pie otra que se levantó en 1515. Ésta es la que en Calzadilla se conoce como la Casa de la Encomienda. 
En 1573, cuando reinaba Felipe II, la Hermandad de las Cinco Villas deja de estar bajo la administración de la Orden de Santiago por lo que Calzadilla y la encomienda pasan a depender directamente de la Corona. A mediados del siglo XVII la encomienda pasa a ser propiedad del marquesado de Montemolín y señorío de Calzadilla, que se la venderían en 1765 al marqués de Valdemoro. En aquella época, siglo XVIII, en Calzadilla existían dos hospitales para hospedaje de pobres y viajeros. A principios del siglo XIX, Calzadilla se convirtió en municipio. 
Fachada sur.
Sigue la fachada sur, a la derecha el ábside.

Descripción, arquitectura y construcción:
Vayamos ahora al asunto principal que no es otro que la Iglesia Parroquial, conocida sobre todo por el majestuoso retablo gótico que contiene, lo cual por sí sólo es motivo de visita. Pero la realidad es que a mí me ha llevado hasta allí, esencialmente, el edificio.
Los primeros datos que se tienen de la Iglesia son del siglo XV, cuando la iglesia presentaba tres naves, aunque la nave hoy existente fue levantada en la primera mitad del XVI, quedando tal y como hoy la vemos hacia 1576. Se trata pues de una iglesia gótica.
De planta rectangular y una sola nave, ésta está dividida en cinco tramos separados por arcos fajones apuntados. Está cubierta con un tejado a dos aguas cuyos aleros se apoyan en una hilera de canecillos.
Los materiales que se utilizaron fueron la mampostería en los muros y el ladrillo en los gruesos contrafuertes y en otros elementos tales como los arcos de puertas y ventanas, las esquinas, el último cuerpo de la torre, verdugadas en los muros y en las almenas. En el interior del templo se emplearon sillares.
La torre es el elemento más significativo del edificio; es de planta rectangular y está constituida por dos cuerpos muy diferenciados: el primero es de mampostería con refuerzos de toscos sillares de granito en las esquinas, que termina en una hilera de canecillos; a continuación, y ejecutada en ladrillo, se levanta la curiosa espadaña en forma de L rematada con almenas piramidales.


La entrada principal orientada hacia el oeste, y a la que precede un porche con arco escarzano y bóveda de crucería con la cruz de Santiago labrada en su clave, está formada por dos arquivoltas ligeramente apuntadas. En las fachadas laterales también se abren sendas puertas.
Junto con el último cuerpo de la torre, el ábside es el elemento que más destaca de su apariencia castellológica. Es de planta poligonal con esbeltos contrafuertes de ladrillo en sus esquinas y un almenado piramidal también de ladrillo.
Fachada principal.

El ábside, a la izquierda la Compañía.




Puerta de la fachada norte.


Puerta de la fachada sur.

Ya en el interior dos cosas: el coro, sobre un arco de medio punto y con una balaustrada de granito torneado; y la capilla mayor donde se encuentra la joya más preciada del lugar, el retablo mayor. Aunque no está clara su autoría, se cree que lo realizó Antón de Madrid en su taller de Zafra —allá por el final del siglo XV o principios del XVI—, de donde salieron también obras para Alange, Usagre, Fuente de Cantos y Ribera del Fresno; pero sólo éste se conserva del autor. 
Sin duda alguna este retablo es la obra más relevante del gótico tardío de todas las que se conservan en Extremadura, a pesar de las alteraciones que presenta en sus perspectivas, y que dadas las fechas en que fue compuesto pudiera parecer algo primitivo.
Está compuesto de veintiocho tablas montadas sobre tres cuerpos: los dos laterales lo conforman tres calles cada uno con siete tablas el de la derecha y ocho el de la izquierda; el cuerpo central se distribuye en cinco calles con un total de trece tablas. Toda la temática gira en torno a la vida de Cristo y de la Virgen exponiendo hechos tales como la infancia, vida, muerte y resurrección de Jesús y otras escenas de la vida de María.
De manera aparentemente didáctica se van disponiendo las diversas escenas que, aunque no siguen un orden cronológico exacto —posiblemente hayan cambiado de posición a lo largo del tiempo—. Una de las tablas representa a la Virgen imponiendo una casulla a San Ildefonso. En el centro de su cuerpo central, una escultura de El Salvador —advocación de la iglesia— preside el retablo.

El retablo mayor (ojo, la foto no es mía).

Materiales: Todos sus muros están ejecutados de sillarejos, con sillares en las esquinas de la torre y en otros lugares. El ladrillo es otro material predominante, en la espadaña de la torre, puertas, almenas y contrafuertes del ábside.
Estado: En muy buen estado de conservación.
Propiedad: privada, pertenece a la Iglesia.
Uso: dedicada al culto.
Visitas: El acceso es libre pero sólo en horario de misas.
Protección: Ha sido declarada, junto con su retablo mayor, Monumento Histórico Artístico en el año 1982.

Calificación subjetiva: 3Se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo. Y es que el retablo mayor te obliga a ello.
Otras cuestiones de interés: 
En Calzadilla de los Barros encontramos también algunas casa solariegas, como la ya mencionada de la Encomienda.
No olvidar que el retablo mayor ha sido objeto en diversas ocasiones de motivo ilustrativo en sellos y billetes de lotería nacional. Concreta
mente en el año 2002 (29-11-2002) Correos emitió un sello en huecograbado y en papel estucado, engomado y fosforescente, vertical (28’8 x 40’9 mm.) y con dos valores, 0’25 y 050€, reproduciendo la tabla que representa la Adoración de los Reyes Magos.

En 2019 se emitió otro sello dedicado a la provincia de Badajoz donde, entre otras ilustraciones aparece el retablo mayor bajo la torre de la iglesia formando la A de BA (Badajoz).

Y Lotería Nacional dedicó, en el Sorteo Extraordinario de Navidad del año 2012, el motivo de la ilustración de sus billetes Se trató, como no podía ser de otra manera pues era Navidad, de la tabla que representa la Adoración del Niño.

Cómo llegar: La iglesia está situada en el casco urbano de Calzadilla; y Calzadilla está junto a la autovía E-803. La carretera N-630, o sea la Vía de la Plata, roza las tapias de algunas de sus casas.
Coordenadas: 38.30038 N - 6.31567 O







sábado, 10 de febrero de 2018

Tomares, Sevilla

Municipio: TOMARES
Provincia: SEVILLA
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo cuartelado en aspa o en sotuer (haciendo referencia al Conde Duque de Olivares).
Primero y cuarto, en campo de gules la Cruz de la Orden de San Juan en plata.
Segundo y tercero, sobre campo de sinople, una torre en oro.
Al timbre Corona Real cerrada.
Aprobado por Resolución de 22-04-2013 de la Dirección General de Administración Local. Es prácticamente el mismo que se aprobó mediante Decreto de de 28-07-1992.

Recurrencia:
No consta que en su término municipal exista o haya existido ningún tipo de fortificación.

jueves, 8 de febrero de 2018

Arquitectura, I

IGLESIA:
Término procedente del vocablo griego ecclesia, que significa asamblea y que tiene varias acepciones.
Aquí procede su definición desde el punto de vista de la arquitectura: Se trata pues, de la edificación —templo cristiano, a secas, lo define el DRAE— donde se desarrollan cultos y servicios religiosos cristianos. En su interior se conservan imágenes y reliquias que son adoradas por los fieles.
Según su importancia institucional, una iglesia puede recibir numerosos nombres —El DRAE los enumera todos, y también Wikipedia—.

IMPOSTA:
Parte del muro generalmente formada por una hilada de sillares, a veces con moldura, algo voladiza, sobre la que descansa el extremo de un arco o una bóveda.
Faja que corre horizontalmente en la fachada de los edificios a la altura de los diversos pisos, marcando la separación entre los distintos niveles.

Iglesia de Hormaza, Burgos.

INTERCOLUMNIO:
Espacio entre dos columnas. Fácil de entender, así que no pongo dibujo.

INTRADÓS:
Superficie interior de un arco o bóveda.
También, la cara de la dovela que corresponde con el interior del arco.



martes, 6 de febrero de 2018

Zarza de Granadilla, castillo de Granadilla

Por Granadilla no se pasa, que a Granadilla hay que ir. Así que puedes decidir que ése sitio sea el objetivo de tu viaje o, si el camino te lleva cerca, coger el desvío más oportuno y plantarte allí. 
En este mi caso fue la segunda decisión: viaje con compañía hacia algo más al norte y durante la ruta hago comentarios sobre la villa de Granadilla —la compañía desconocía el lugar y sus circunstancias— y lo cerca que pasaríamos. Nadie opone resistencia y determinan que se dejan llevar; les prometo que valdrá la pena. No conocen el lugar ni por referencias, yo sí pero por fotos y lecturas. así que les voy haciendo saber a los componentes de la compañía todos los datos que conozco, para que se vayan haciendo una composición del lugar que vamos a pisar.
Es verano y el paisaje está seco, pardo, como corresponde a aquella tierra, incluso parece algo triste. Todo cambiará cuando lleguemos a la Villa.
Aparcamos el coche frente a una de las dos puertas de la Villa, concretamente la que se denomina así, de la Villa o también de Béjar, que se sitúa al norte; la otra es la de Coria, localizada en el lado opuesto, al sur. Estamos en horario de visitas y la puerta está abierta, acceso totalmente libre. 

Comienza el paseo por la tan peculiar historia de este lugar. 
Fachada norte del castillo; a la izquierda la puerta de la Villa.
Que no siempre fue Granadilla, en diminutivo, sino Granada.
Fue fundada por los árabes allá por el siglo IX. Y es que el lugar tenía un gran valor estratégico: próximo a la vía de la Plata y sobre una colina que dominaba un extenso territorio. Además, la proximidad del río Alagón garantizaba el agua.
Amurallaron el lugar y construyeron un castillo en la zona aparentemente más vulnerable del cerro. Fue conquistado por el rey Fernando II de León en 1160, que la repobló.
Los árabes ya la llamaban Granada y así siguió llamándose con los cristianos. En 1170 se le concede el título de Villa y adquiere gran relevancia militar por su situación y condición de frontera con las tierras más al sur dominadas aún por los musulmanes.
Recuperada Granada y con ello terminada la Reconquista en 1492, pasó a denominarse Granadilla para evitar confusiones. No obstante, el nombre de Granada siguió utilizándose, en documentos oficiales del Concejo, hasta el siglo XIX.
Pero el nombre minimizado no le restó importancia, pues fue durante toda la Edad Media el núcleo de población más importante de un señorío que abarcaba otras diecisiete poblaciones.
La puerta de la Villa o de Béjar.

El 31 de agosto de 1191, el rey Alfonso IX de León, cedió la villa a la Orden de Santiago, y comienza como en otras muchas ocasiones un ir y venir de herederos:
— en 1282, el rey Alfonso X entregó el ya señorío de Granadilla, junto con otros como el de Ledesma, a su hijo el infante Pedro de Castilla. Reunió este infante, de esta manera, multitud de señoríos y propiedades que
— a su muerte en 1283 pasaron a su hijo Sancho de Castilla que murió en 1312 sin descendencia,
— por lo que todas sus posesiones volvieron a la corona; reinaba entonces Fernando IV, al que sucedería enseguida Alfonso XI que
— cedería todo el paquete completo de señoríos y demás propiedades a su hijo ilegítimo Sancho, y de éste
— a su hija Leonor de Alburquerque y de ésta
— a su hijo Enrique, a la sazón maestre de la Orden de Santiago, al que terminan confiscándole las propiedades por no llevarse bien con Juan II (estamos ya a mediados del siglo XV),
— decidiendo éste último poner orden en todo esto y ordena que la sucesión señorial de la Villa pase en 1446, mediante donación real, a los Álvarez de Toledo, o sea a los Duques de Alba; estos fueron los dueños del lugar hasta la desamortización de 1836, aunque siguieron conservando la propiedad del castillo hasta finales del siglo XIX.
Granadilla nunca se ha inundado.

A mediados del siglo XX, exactamente el 24 de septiembre de 1955 se expropiaron casi todas las tierras de su término para la construcción del que sería el embalse de Gabriel y Galán; incluía la expropiación el casco urbano de la Villa.
El 15 de junio de 1960 se pagaron las indemnizaciones y comenzó el éxodo de sus habitantes, que se prolongó hasta 1964 en que el pueblo fue definitivamente abandonado.
Las aguas del pantano inundaron todas las tierras del entorno, pero oh sorpresa, jamás llegaron a invadir las calles del pueblo, e incluso un reducido brazo de tierra al norte también quedó para siempre seco, lo que ha convertido a este lugar en una pequeña península.
Por último, y ya termino con estos breves apuntes sobre la historia de de Granadilla, en 1965 el Gobierno disolvió administrativa y formalmente el municipio, repartiéndose el territorio entre los municipios limítrofes; concretamente el núcleo urbano pertenece a Zarza de Granadilla.
Vista desde la torre del castillo.

  Fueron los árabes, almohades, allá por los finales del siglo IX, quienes construyeron las primeras murallas que tuvo Granadilla, y las ejecutaron de forma casi circular, siguiendo la orografía del cerro. Aún los musulmanes no habían perfeccionado elementos defensivos característicos de sus construcciones posteriores, como las torres albarranas o las puertas en recodo. Son por tanto más simples, más primitivas.
Los materiales que se utilizaron fueron mampuestos, cantos rodados y tábyiya (hormigón musulmán de cal.
Las actuales murallas, levantadas sobre las anteriores musulmanas, y el castillo fueron mandadas construir en 1473 por el primer Duque de Alba, don García Álvarez de Toledo y Carrillo de Toledo. Las obras duraron hasta 1478 y fueron magníficamente ejecutadas por los maestros de obra Tomás Bretón, Juan Carrera y un tal De Troya.
Las edificaciones del pueblo se distribuyeron de manera radial, situando una Plaza Mayor sobre el punto más elevado del terreno, y a su alrededor las casas destinadas al concejo y sus miembros y las viviendas de las gentes más destacadas.
El acceso al pueblo es a través de la puerta de la Villa, una de las dos con que consta la muralla. Está situada en un retranqueo que hace la muralla y que, a falta de alguna torre de flanqueo, le sirve como protección a la izquierda. En el lado derecho, es el propio castillo el que sirve de amparo a la puerta.
La otra puerta, la de Coria, se encuentra en el lado totalmente opuesto, siguiendo en toda su longitud la calle Mayor.

Pero evidentemente, el elemento más relevante de todo el conjunto es el castillo, que se encuentra muy cerca de la puerta de la Villa, protegiéndola. Fue construido junto a la muralla y sobre ella, formando sus muros parte de la misma.
Tiene un cuerpo central prismático, de planta cuadrangular, al que se adosa a cada uno de sus lados un cuerpo semicilíndrico, los cuales a la vez que refuerzan sus defensas, aumentan la superficie de cada una de las plantas (lo que viene a ser una planta polilobulada).
Esta curiosa forma, unida a su altura, le confiere una notable esbeltez y un espectacular aspecto. Si a ello se une su magnífica y perfecta sillería, entonces podremos decir que, sin duda, estamos ante una de las mejores torres de la Península.
Cortejador en una de las ventanas de la torre.

Letrina.
Su interior se divide en cuatro plantas, de abajo a arriba: sótano con aljibe y mazmorra; dos plantas como viviendas con estancias y ventanas enrejadas; y la superior como sala de armas.
El cuerpo central se levanta sobre el resto una planta más, conformando lo que sería una gran y fuerte torre caballera. Todas las plantas están cubiertas con bóvedas de cañón.
Terraza en la tercera planta de la torre.





En la tercera planta se ubica una terraza perimetral que sigue en su perímetro la forma polilobulada de la planta de la torre. Está defendida por un almenado apuntado y decorado con bolas. En los antepechos se disponen troneras. Este conjunto vuela sobre la vertical de los muros de la torre, como si de un matacán corrido se tratara, quedando soportado por numerosas ménsulas unidas por dinteles con forma de doble arquillo.
Entrada a la barbacana del castillo.
En la fachada que se orienta al interior de la población se levanta extrañamente una barbacana, cuando lo más lógico es que ésta se hubiera construido extramuros. Es a través de esta barbacana por donde se accede al interior de la torre.

A partir de 1980, el castillo es restaurado de manera urgente, pues se encontraba en un lamentable estado; deterioro producido principalmente por las lluvias, que habían hecho mucho daño durante siglos; para protegerla, se construyó una poco agraciada cubierta que, al menos, ha frenado el proceso de deterioro de su interior. Lo mejor de la solución es que no ha tratado de imitar, sino todo lo contrario.
Y como más arriba se hizo mención de quienes fueron sus primitivos constructores, me parece justo dejar aquí también los nombres de quienes, a principios de los ochenta del siglo XX, formaron el equipo de arquitectos que se encargaron del proyecto de restauración del castillo: Jacinto Pico Hormeño, Juan Antonio Espejel Díaz y Eduardo Navarro Pallares.
Lo mismo ocurrió con las murallas y sus puertas, y también con el recinto defensivo del castillo en el interior de la villa. Estas obras terminaron en marzo de 1983.

Nombre: Castillo de Granadilla.
Provincia: Cáceres
Municipio: Zarza de Granadilla
Localidad: Granadilla.
Tipología: Castillo.
Época de construcción: entre los siglos IX y X; reconstruido en el siglo XIII   y a finales del siglo XV.
Recuperado y restaurado en la primera mitad de la década de los ochenta del pasado siglo.
Estado: En muy buen estado de conservación y vista, a pesar de la desafortunada pero práctica cubierta que se construyó y que, a modo de canopia, protege las deterioradas piedras y ha frenado la ruina del edificio.
La muralla se encuentra en un estado de ruina consolidada.

Propiedad: de la Confederación Hidrográfica del Tajo.
Uso: se destina a Centro de Vigilancia Rural.
Y también turístico. Es una magnífica atalaya no sólo para disfrutar de la vista que se tiene de la población y del paisaje, sino también para la lucha contra incendios.
Visitas: el exterior es libre pero el acceso al interior no lo es, es necesario sujetarse a unos horarios concretos (cierran la puerta de la muralla fuera de esos horarios). Mejor informarse antes.
Protección: Está declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1980.
Desde 1984 está incluido en el Programa de Recuperación de Pueblos Abandonados.
Es Bien de Interés Público desde el 3 de septiembre de 1991.
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Clasificación subjetiva: 3, es decir, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo.

Otras cuestiones de interés: Pasear por las calles del pueblo es casi tan agradable como ver y visitar el castillo; no perderse cada uno de sus rincones, la iglesia de la Asunción del siglo XV (que a pesar de las expropiaciones sigue siendo propiedad de la Iglesia) restaurada y en uso, la casa de las Conchas, la del Minarete, la de los Arcos, la casa Rectoral junto al castillo, el antiguo juzgado y la antigua Casa Consistorial.
Además, el entorno de Granadilla es de una gran riqueza paisajística, con una innumerable variedad botánica y animal.
La curiosidad del pueblo y la belleza del entorno hicieron que un reconocido director de cine español rodara allí las últimas escenas de una de sus películas.
Los antiguos habitantes del pueblo, y sus descendientes, se reúnen dos veces al año en el lugar: el 15 de agosto para la romería de la Virgen de Agosto, y el 2 de noviembre, día de los Difuntos, para recordar. Supongo.
Cómo llegar: desde la A-66, E-803 (la vía de la Plata) y a la altura de La Granja, tomar la Ex205 en dirección a Zarza de Granadilla. Desde aquí, la CC-154 y CC-168 nos llevarán a Granadilla.