martes, 13 de agosto de 2024

El Ejido, Guardias Viejas, castillo de Guardias Viejas

Nombre: Castillo de Guardias Viejas.
Localidad: Los Baños de Guardias viejas o Guardias Viejas.
Municipio: El Ejido.
Provincia: Almería.
Tipología: Fuerte abaluartado
Datación: siglo XVIII.

Situación: sobre un promontorio rocoso, casi al borde mar, conocido como Punta Culo de Perro, al oeste de la localidad de Los Baños de Guardias Viejas, perteneciente al municipio de El Ejido.
En sus proximidades, hubo una torre del siglo XVI que se mantuvo como atalaya hasta la mitad del XVIII, cuando fue abandonada; sus restos aún permanecieron vistos a mediados del siglo XIX.
El fuerte desde la playa; a la izquierda el cuartel de carabineros.

Datos históricos:
Fue bajo el reinado de Carlos III y con la publicación del “Reglamento que Majestad manda observar a las diferentes clases destinadas al Real servicio de la costa del Reino de Granada en 1764”, de fecha 18/agosto/1764, cuando se ordena la construcción del fuerte de Guardias Viejas. La debilidad de las defensas costeras frente a piratas del norte de África, y también de Europa, obligó a reforzar la costa sur peninsular con nuevas construcciones, además de rehabilitar otras existentes. Todas aquellas obras, que previamente habían sido propuestas por Antonio María Bucarelli y Ursúa en un informe anterior, quedaron recogidas en el reglamento antes citado.
José Crame (o Cramer, 1732-1768), ingeniero y militar, fue el encargado de redactar los proyectos de las nuevas fortificaciones —leer la entrada de este blog: 

Defensas costeras del Reino de Granada (Reglamento de 1764) , que incluían torres atalayas, casas de caballería, torres batería para dos cañones y fuertes baterías para cuatro cañones. Guardias Viejas fue uno de los ocho de estos últimos que se construyeron, aunque se proyectaron dos más.

Todos los castillos (fuertes) tuvieron las mismas características de diseño, construcción y dotación de tropa y material bélico, respondiendo al prototipo diseñado por José Crame para este tipo de fortificaciones y que puntualmente recogió el Reglamento. En el caso de Guardias Viejas, el personal militar sería de “49 hombres: 21 de milicia urbana, otros tantos de caballería, 5 inválidos de artillería, un guarda de almacén y un capellán”.
Así que, lo que a continuación escribo es prácticamente igual a otras entradas de este blog, como el castillo de La Duquesa en Manilva, el fuerte de San Felipe en Los Escullos o el de Carchuna en Motril
Su construcción, la de Guardias Viejas, comenzó hacia 1769 y tuvo un presupuesto de 200.000 reales de vellón. Se encargó de su ejecución el marqués de Iniza, Pedro Antonio Chacón que, como ocurría en estos casos en los que era un particular el encargado de costear la obra, recibiría la recompensa del nombramiento de capitán en la persona de su hijo, Joaquín Antonio Chacón: el marqués pagaba y el hijo ascendía rápidamente en la escala militar. En este caso, la prebenda fue doble, pues también hubo otro grado de capitán para un tal José Carlos Goieneta y Jacobs (¿tal vez un yerno?). Recibida la recompensa, es de suponer que la fortificación pasaba a propiedad real.
Guardias Viejas se situó en un lugar estratégico, derivado de la necesidad de disponer de una batería entre las torres de Balerma y Las Entinas —esta última desaparecida— que posibilitara el fuego cruzado con ambas torres.
Durante la Guerra de la Independencia, y previo su desartillado, el castillo fue destruido por los ingleses en 1811, con la finalidad de que no fuera ocupado por los de Napoleón. Así que fue necesaria su reconstrucción, cosa que sucedió en 1817. La obra la llevó a cabo Francisco Daza Rubio, un rico hacendado de Dalías que, imagino, también recibiría alguna prebenda real.
Pronto fue abandonado y utilizado por pastores de la zona como establo. Nunca fue utilizado por el Cuerpo de Carabineros ni la Guardia Civil como acuartelamiento, ya que estos dispusieron de un edificio de construcción más reciente situado al norte y muy cerca del castillo. Puntualmente se usó como refugio de los ocupantes del cercano cuartel durante la Guerra Civil, y posteriormente como almacén y garaje.






Descripción, arquitectura y construcción:
Tipológicamente es idéntico a los arriba mencionados, o sea, que tiene planta casi cuadrangular, en la que destacan los dos semi baluartes que unidos entre sí conforman el hornabeque de su fachada principal, que en este caso es la orientada al norte; y la batería semicircular que mira al sur, al mar. Todo el edificio, de una sola planta y unos ocho metros de altura, tiene un aspecto macizo, con muros de un fuerte derrame y pocos vanos, sólo aspilleras,
Está dividido en dos cuerpos perfectamente diferenciados: Las dependencias y cuarteles, que es el castillo propiamente dicho, y la batería semicircular. Ambos están separados por un muro que une dos torreones situados en los vértices sureste y suroeste.
Igualmente, la distribución interior es pareja a todos los demás fuertes.
En la fachada del hornabeque se encuentra la puerta de acceso, a la que protegió un revellín que estuvo aspillerado y del que sólo queda su arranque restaurado que hoy delimita el espacio previo a la entrada al castillo. La puerta tuvo un pequeño foso y puente levadizo.
La entrada es un portalón de jambas y dintel de cuidada cantería que nos lleva a un pasillo pavi mentado y cubierto con bóveda de medio cañón, como el resto de las dependencias. A izquierda la estancia que ocupaba el oficial al mando del fuerte (E); y a derecha la cocina y despensa (E) y el calabozo (N).
Fachada principal.

El pasillo da al patio de armas, de forma rectangular, con sus lados menores orientados al este y al oeste. El patio, también pavimentado originalmente —hoy lo está con cantos rodados—, distribuye todas las estancias cuarteleras del castillo. De izquierda a derecha, y siguiendo el sentido horario:
Almacén de pólvora (H), almacén de pertrechos (G), habitación para el guarda de almacén (F), el cuartel de artillería (I) con capacidad para un cabo y cuatro artilleros; y en uno de los torreones, el situado a sureste, está la capilla y la habitación para el capellán (D).
A continuación de la capilla, una escalera lleva a la terraza de los cuarteles, la cual ocupa toda la superficie del edificio. Está rodeada de un alto pretil, más de la altura de un hombre, horadado de aspilleras.
En el centro del muro que une ambos torreones se sitúa una rampa que comunica el patio con la batería.
A continuación, a la derecha de la rampa, un pequeño espacio (O) servía de letrina. El siguiente cuerpo, simétrico a la capilla, o sea, ocupando la zona del torreón suroeste, está el cuartel de caballería (L) con capacidad para un cabo, seis soldados, las caballerizas para seis caballos y el pajar (M).
Por último, y ocupando el semibaluarte del noroeste, estaba el cuartel de infantería (K), en el que estaban instalados un sargento, un cabo y doce soldados de infantería.
Todas las dependencias cuarteleras dispusieron de chimenea, y ventilaban y se iluminaban mediante ventanas al patio interior; las aspilleras al exterior también hacían esa función.
Pasillo de entrada, al fondo el patio y la rampa a la batería.

Patio del castillo, escalera a la terraza, rampa a labatería y a su derecha la letrina.

Patio del casatillo, a la derecha el pasillo de entrada.


En el cuartel de Infantería, exposición de uniformes.

La capilla.


Cuartel de Caballería, con exposición de maquetas.

El cuartel de Artillería ocupado por la exposición de armas.

La batería (A) es de planta semicircular y está, como originalmente se hizo, pavimentada, al igual que la terraza de los cuarteles, el pasillo de entrada y el patio de armas; es decir, las zonas exteriores del edificio, no así las dependencias que estaban a cubierto, aunque hoy, tras las sucesivas reformas, sí lo estén. Se accede a ella mediante la rampa o patín (C) que facilitaba el desplaza miento de las piezas de artillería, Esta rampa, centrada con la puerta del castillo, debió estar cubierta en su salida a la batería; parte del patio de armas y a sus lados se abren sendos fosos que separan la batería del resto del castillo, y al que se abren huecos en los muros de la capilla y del cuartel de caballería.
El pretil de la batería es pequeña altura, corrido —a barbeta— y cubierto su alfeizar con losas de piedras.
Foso que separa el castillo de los cuarteles.

Terraza de la batería.

Terraza de los cuarteles.

Materiales: Todo el edificio, prácticamente, está realizado con sólida mampostería y sillares esquineros. Pero también encontramos ladrillo en numerosos elementos, como la escalera de subida a la terraza, los huecos de las aspilleras o las bóvedas de todas las estancias que, aunque vistas, es muy posible que estuvieran, cuando se construyeron, enfoscadas.
Estado: Fue restaurado en 1980, y ha seguido teniendo intervenciones hasta 2003, presentando actualmente un estado inmejorable. Aunque todo puede ser superado.
Propiedad actual: Pública, Junta de Andalucía. Su uso está cedido al Ayuntamiento de El Ejido, que realiza en él actividades culturales. El cercano cuartel, también reconstruido, permanece cerrado.
Uso: Turístico y cultural. Mantiene una exposición permanente dedicada a uniformes militares y armas de los siglos XVIII y XIX. En una de las salas se presentan varias maquetas con los modelos que se diseñaron y construyeron para cumplir con lo dispuesto en el Reglamento de 1764.
En él también se realizan otras actividades de carácter cultural, como conciertos y festivales de música.
Visitas: totalmente libre cuando lo visité —julio de 2024—, exterior e interior; el acceso a las salas expositivas también.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Está declarado Bien de Interés Cultural desde el 29 de junio de 1985.
Clasificación subjetiva: 3, es decir, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible en esta vida por visitarlo. Esto último es así, entre otras razones, porque está en una magnífica ruta costera de castillos, fuertes y torres. Como ya he dicho en otras ocasiones.

Cómo llegar: desde Almería y por la A-7 en dirección a El Ejido hasta el kilómetro 834, aproximadamente, tomar la Al-4301 en dirección Matagorda y Guardias Viejas; y antes de entrar en esta última, girar a la derecha y seguir las indicaciones al castillo, que ya está cerca.
Accesos: todo por carretera, hasta llegar a un aparcamiento entre el castillo y el antiguo cuartel de la Guardia Civil.
36.7004, -2.85148


sábado, 10 de agosto de 2024

Roquetas de Mar, Almería

Población: ROQUETAS DE MAR

Municipio: ROQUETAS DE MAR
Provincia:   ALMERÍA
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo de azur cortado de plata, brochante sobre el todo un castillo de gules mazonado y aclarado de sable, sostenido de rocas de sable. En el cantón diestro del jefe, un sol radiante de oro.
Al timbre, corona real de España.

Fecha de resolución: 12/marzo/2012, publicado en el BOJA nº 61 de 28/marzo/2012


Recurrencia
:
Aunque pudiera suponerse, el recurso no es el actual castillo de Santa Ana, sino que viene a representar el primer asentamiento poblacional, allá por la dominación romana, denominado Turriana.
Pero no hemos de olvidar que en Roquetas hubo dos castillos, el que hoy podemos contemplar y visitar junto al puerto, y otro que fue destruido en 1811 durante la Guerra de la Independencia.
El sol es símbolo de prosperidad y riqueza.

Localización:
El Castillo de Santa Ana se encuentra junto al puerto de Roquetas.


Historia:
Se construye en 1526 para vigilar la costa de las racias de piratas turcos y del norte de África. Poco después se amplió con un pequeño reducto y torreones esquineros.
En 1592 se amplió y reformó costando 187.500 maravedíes.
En 1658 sufriría daños debido a un terremoto, lo que obligó a ser reedificado, lo cual llevó a cabo
en 1666 Luis Castro Inestrosa, al que la corona había privatizado el castillo. Reedificó la muralla y sustituyó una de las cuatro torres originales, por un baluarte para artillería.
Fue liberada su propiedad en el siglo XVIII, volviendo a la corona. Siguieron haciéndose obras de refuerzo y consolidación durante el siglo XVIII, siendo incluido en el Reglamento de 1764.
Tras el terremoto de 1804 quedó prácticamente arruinado, quedando en pie su batería. Y así estuvo hasta finales del siglo XX en que fue totalmente reedificado.

Descripción:
Es de planta cuadrada, con un patio central también cuadrado y dos alturas, con galerías abiertas al patio. En sus esquinas tres torreones cilíndricos —el situado en la esquina suroeste es de mayor tamaño, de forma troncocónica, considerándose como torre del Homenaje, al que se llama el Macho—, y un baluarte en el vértice orientado a levante.

Para más información:

martes, 6 de agosto de 2024

Roquetas de Mar, castillo de Santa Ana

Nombre:     Castillo de Santa Ana, de Las Roquetas o La Batería.
Localidad:  Roquetas de Mar.
Municipio:  Roquetas de Mar.
Provincia:   Almería.
Tipología:   Castillo, fuerte abaluartado.
Datación:    Siglo XVI.
Fachada principal.

Situación: 
El castillo de Roquetas está en Roquetas de Mar, sobre su playa de la Bajadilla, junto al puerto. Se trata de un lugar privilegiado, junto al faro y un auditorio al aire libre, conformando un triángulo de marcado carácter cultural.
Desde sus torres se tienen unas inmejorables vistas del Mediterráneo que incluso llegan hasta el Cabo de Gata, si la luz del día lo permite.

Estado actual del patio de Armas.

Desde el baluarte, torre sur y el faro al fondo.

Puerto de Roquetas, desde el baluarte.

Datos históricos:
Situado en el lugar en que estuvo una torre almenara de origen musulmán, mandada levantar, probablemente, por Yusuf I y de la que no quedan restos.
No fue hasta el siglo XVI cuando se construye, en 1526, por iniciativa de la ciudad de Almería, una torre para vigilar esa parte de la costa de las racias de piratas turcos y del norte de África, que no sólo se dedicaban a raptar a habitantes de la costa, sino también robar cargamentos de sal; a la vez que defender el cercano embarcadero. Poco después, esta fortificación se amplió con un pequeño reducto y torreones esquineros.
En vista del gran valor estratégico que la torre tenía, y dado que era necesario reparar y ampliar el edificio, fueron llevadas a cabo obras en 1592, ejecutadas por Francisco Gutiérrez de Almarcha y por un valor de 187.500 maravedíes.
En 1658 sufriría numerosos daños debido a un terremoto, lo que, añadido a los producidos por los derivados de ataques de piratas turcos a lo largo de ese siglo, obligaba a plantearse la reedificación del castillo. Pero las dificultades económicas de la corona impedían realizar esos necesarios trabajos de reconstrucción. Es por ello que hubo que privatizar la fortaleza, siendo adjudicada en 1666 a Luis Castro Inestrosa, que reedificó la muralla y sustituyó una de las cuatro torres originales, por un baluarte para artillería. Luis de Castro también se comprometió a reconstruir las torres de Alhamilla, Cerrillos, Entinas, Guardia Vieja y Rambla Honda.
La familia Castro fue dueña del castillo hasta la primera mitad del siglo XVIII, en que fue liberada de su propiedad por Felipe V, tras el fallecimiento de Andrés Antonio de Castro y a petición de su hijo Joaquín de Castro; eso sí, a cambio del título de marqués de Campohermoso que, seguramente, le sería mucho más rentable que la propiedad de un edificio que se estaba en permanente ruina.
La corona siguió considerando relevante la posición del castillo, por lo que llevó a cabo algún proyecto de refuerzo de la artillería, y también en sus estructuras, como las llevadas a cabo por Jerónimo Amicis entre 1753/1756 y 1777/1784; esta última para reparar los destrozos que había provocado una explosión en el polvorín, originada por la caída de un rayo durante una tormenta en el verano de 1783.
El castillo quedó incluido en el Reglamento de 1764, asignándole una guarnición de 40 militares, entre artilleros e infantes.
A causa de otro terremoto, este en 1804, el castillo quedó casi arruinado, permaneciendo en pie las torres esquineras y el baluarte. Terminada la Guerra de la Independencia, ya a principios del siglo XIX, se aumentó en dos el número de cañones, pero al no llevarse a término ninguna reparación, fue poco a poco abandonado hasta quedar en pie solo la batería.
Quedó en ese estado hasta la última restauración —entiéndase reedificación— a finales del siglo pasado (entre 1998 y 2003). Se había salvado de su total demolición en 1910, cuando el Ayuntamiento, en un gesto que lo deshonra, pidió al Ministerio de la Guerra su enajenación y derribo, negándose éste a ello. Nunca estuvo ocupado por el Cuerpo de Carabineros ni por la Guardia Civil.
A principios de este siglo se convirtió en museo, tras unas obras de reconstrucción total que comenzaron en 1997 y que siguieron, con la mayor fidelidad posible, los planos originales.
Baluarte del castillo, 1960 (de torresenverde.blogspot.com)

Descripción, arquitectura y construcción:
Tras las obras llevadas a cabo por Luis de Castro Inestrosa, el edificio quedaría tal como hoy lo vemos: de planta cuadrada, con un patio central también cuadrado y dos plantas de altura, con galerías abiertas al patio. En sus esquinas tres torreones cilíndricos —el situado en la esquina suroeste es de mayor tamaño, considerándose como torre del Homenaje— y un baluarte en el vértice orientado a levante. Esta batería se armaría con cuatro cañones de pequeño calibre.
Plano fechado en 1783

Siguiendo el plano del castillo realizado por Joaquín de Villanova en 1783, vemos que a él se accede por una puerta situada en el lienzo noroeste, y que estuvo protegido por un antemuro en forma de revellín que cerraba una pequeña liza (B); el antemuro tenía una doble banqueta corrida para su defensa y rastrillo en su puerta. La puerta principal dispuso de un pequeño foso (C) y puente levadizo (D).
La puerta daba paso al patio de Armas, justo a la derecha un pozo (E) y un pilón para abrevar los caballos (F); siguen la capilla (H) y la estancia del capellán (I), un almacén y cuarto del guarda (J); al fondo las dependencias del alcaide (X) que se distribuían en dos plantas, y a la izquierda el cuerpo de guardia, el calabozo, un horno y otras habitaciones; también a la izquierda, y en planta alta, se situaban los cuarteles de Artilleros e Inválidos (R) —cuerpo éste último creado en 1717 y extinguido en 1991— a los que se accedía por una escalera (G).
Todo el perímetro de la muralla lo recorría un adarve (L) no almenado, al que se accedía por varias escaleras, una de ellas (K) llevaba al Macho (M), la torre del Homenaje, de forma troncocónica, situada en la esquina de poniente. El adarve, como dice la leyenda del plano, tenía una “banqueta que corre al rededor del castillo, y sus parapetos están atronerados para la defensa del fusil”.
En los vértices norte y sur, sendos torreones cilíndricos (P y V).
Desde el adarve, en la planta alta (S) se llega al baluarte (T), único elemento original del castillo.

Torreón sur.

Torre del Homenaje
Baluarte, en la esquina oriental.

Mi Compañía en el baluarte.

Materiales: como material principal, la mampostería.
Estado: En magnífico estado, gracias a la profunda restauración, o mejor dicho, reedificación realizada. Prácticamente el único elemento original, pero restaurado, es el baluarte.
Propiedad actual: pública, Ayuntamiento de Roquetas de Mar.
Uso: actualmente es un museo, que alberga exposiciones permanentes y temporales. Además, es lugar de conciertos, actos culturales y conferencias.
En la planta baja está el Centro de Interpretación y salas de exposiciones temporales; en el patio (actualmente cubierto por una estructura móvil) se celebran conciertos y actos institucionales.
En la primera planta, una exposición fotográfica permanente y otra de obras donadas por numerosos artistas más una colección de 82 aguafuertes de Goya sobre Los Desastres de la Guerra.
En la torre del Homenaje se presenta una exposición permanente de maquetas de barcos.
Por último, la terraza y el baluarte son paseables.
Visitas: el acceso es libre y gratuito.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
está reconocido como Bien de Interés Cultural desde 1985; Decreto: 22/04/1949.
En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza.
Una de las salas expositivas.
Exposición en la torre del Homenaje.
Maqueta en proceso de construcción.

Clasificación subjetiva: 2, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita.
Y me atrevo a calificar tan bajo este castillo, que aparentemente se presenta magnífico, por la enemistad que siento hacia las restauraciones que van más allá de la mera recuperación y puesta en valor de las piedras viejas. Siempre he sido partidario de la consolidación y restauración, pero nunca, como es este caso, de la reedificación total, a la que se añade una profunda musealización del edificio que incluso oculta y anula el espíritu del edificio.
Otras cuestiones de interés: Muy cerca del castillo se encuentra el faro, hoy inutilizado como tal, pero habilitado como sala de exposiciones.
Fue inaugurado el 31/diciembre/1863 y tuvo una lámpara fija alimentada con aceite de oliva; su alcance era de 9 millas.
El último día que alumbró fue el 10/mayo/1945.
Y además, no olvidar que en su escudo municipal está representado el castillo (para más información pinchar aquí: escudo de Roquetas del Mar).

Cómo llegar: Desde Almería, tomar la A-7 sentido Málaga y hacia el Kmo 800 desviarse hacia la A-391, Parador de las Hortichuelas; desde allí, casi en línea recta hasta Roquetas y allí, por la avenida del mismo nombre, hasta el puerto, que es donde está el castillo.
Accesos: Se aparca el coche en las inmediaciones y se camina tranquilamente hasta el castillo.
Coordenadas: 
36.7541970780596, -2.6058816436053123


jueves, 4 de julio de 2024

Catedral de Ávila, Ávila

Nombre:     Catedral fortificada de Ávila.
Localidad:  Ávila.
Provincia:  Ávila.
Tipología:  Iglesia fortificada.
Datación:   1130 —inicio del primer templo—; a partir de 1172, el templo gótico.
Situación:
Es evidente, la catedral de Ávila está en Ávila, capital de la provincia del mismo nombre, dentro del recinto amurallado, en la plaza que lleva su nombre.
Datos históricos:
El templo primitivo se inició a finales del siglo XI cuando Alfonso VI manda a su yerno, el borgoñés D. Raimundo a repoblar el alfoz de Ávila, reconstruir la muralla de la ciudad e iniciar las obras, hacia 1091, de la que sería la catedral románica —tres naves, tres ábsides y crucero—, probablemente sobre los restos de un templo mozárabe levantada en tiempos de Fernán González, que ya estaba dedicado a El Salvador. Si bien aquella obra fue demolida en ese siglo para erigirse en el mismo lugar, a partir de 1130, la actual catedral que, tras numerosas reformas, ha llegado hasta nuestros días.
El proyecto original de la obra se atribuye a Giral Frunchel, maestro de obras de probable origen francés (borgoñés) que trabajó al servicio de Alfonso VII —hijo de D. Raimundo—. Lo que comenzó siendo un trazado románico derivó, tras la muerte de Frunchel, hacia los nuevos aires del gótico, siendo esta catedral la primera en España en la que se aplicaron los cánones del nuevo estilo arquitectónico. Frunchel trabajó en la catedral desde 1172 hasta su muerte en 1192.
Durante el siglo XIII, ya en el apogeo del gótico, se levantó el primer cuerpo de las torres y las naves; y en el XIV se construyó el segundo cuerpo de las torres, una de ellas inacabada, se ampliaron las naves levantándose los muros superiores de la central, se reformó el crucero y se construyó el claustro. Pero por falta de medios, se supone que económicos, la torre de la esquina suroeste quedó inconclusa.
A finales del siglo XV y hasta mediados del XVI, se llevaron a cabo las últimas intervenciones importantes: se trasladó, en 1470, la portada principal de la fachada oeste, construyéndose una nueva puerta en el frente que quedaba libre.
De esa manera se dieron por concluidas las obras, rematándose en 1475 con la colocación del reloj que hizo Juan Guas.
A finales del siglo XVI, en 1595, se fortificó con granito el exterior del ábside, lo que se conoció como el Cimorro.
A principios del siglo XVI, antes del levantamiento de los Comuneros contra Carlos I, la Junta de Comuneros se reunió en esta Catedral.
de almendron.comblog
Descripción, arquitectura y construcción:
Pasear este edificio, en especial por el exterior, nos enseña que su construcción se debió al deseo de complementar las formidables murallas de la ciudad con una fortificación que a la vez fuera templo, o viceversa: En la fachada norte la entrada, cerca de la muralla, junto a su Puerta del Peso de la Harina o de los Leales; en la esquina noroeste la torre, esbelta y almenada, como Torre del Homenaje de la nueva fortaleza; el perímetro almenado de las cubiertas; y el original Cimorrio en el ábside, potente torreón y principal baluarte de la cerca urbana, que reafirma el carácter defensivo del edificio. Todos estos elementos se unen al conjunto en un perfecto acuerdo que personaliza de manera singular a uno de los mejores templos góticos españoles.
La Catedral se adosa a la muralla en su fachada oriental, sobresaliendo de ella, formando ésta un robusto torreón semicircular que envuelve el ábside y configurando un cuerpo único: iglesia y fortaleza. Es ese uno de los elementos arquitectónicos que más destaca, conocido como el Cimorro; y tal es su condición, que figura en el escudo de la ciudad.
Torre de la Catedral, ¿Torre del Homenaje?

El Cimorro desde la Puerta del Peso de la Harina.

El Cimorro según fotografía de Charles Clifford, 1860

Puerta Norte de la Catedral.
Cuenta el edificio con dos puertas, la Puerta Norte y la Occidental. La primera, llamada también de los Apóstoles, es fruto del desmontaje y traslado a la fachada norte, de la que hasta la segunda mitad del siglo XV estuvo situada en la fachada occidental, entre las dos torres y cobijada por un pórtico. Esta obra la realizó el arquitecto Juan Guas. La puerta está formada por un arco carpanel muy rebajado flanqueado por jambas que incluyen estatuas de los apóstoles; sobre las jambas cinco arquivoltas, con escenas del Apocalipsis, encierran el tímpano en el que se representa el Juicio Final y la Última Cena; todo el conjunto queda cobijado por un arco carpanel coronado por una crestería en la que destaca una imagen del Salvador.
Puerta Occidental.
La Puerta Occidental fue ejecutada, también por Juan Guas, tras el traslado de la original a la fachada norte. Consta de un arco de medio punto profusamente decorado, sostenido por jambas de columnillas lisas; la puerta la flanquean las bestias Gog y Magog, dos figuras del Apocalipsis que representan fuerzas malignas que atacarán al pueblo de Dios al final de los tiempos, y que en este caso intimidan al visitante para que mantenga una buena y devota conducta tras cruzar las puertas; en el frontispicio una representación de santos locales y el Salvador en el centro bajo el escudo catedralicio y una figura del Arcángel San Miguel. Esta puerta fue modificada en el siglo XVIII por Ceferino Enríquez.
En su interior, planta de cruz latina, tres naves —la central de mayor altura—, crucero y cabecera semicircular de doble girola con capillas entre sus contrafuertes; bóvedas de crucería, reforzadas con arcos fajones apuntados, con nervios que descansan sobre semicolumnas adosadas a los pilares.
Conformando el ábside encontramos la girola, ejecutada por Fruchel, entre 1170 y 1180, y que es la parte más antigua de la catedral: doble deambulatorio separado por columnillas que articulan nueve capillas semicirculares; esta solución se adoptó en el siglo XV al ejecutarse reformas para solucionar problemas estructurales, conservándose algunos elementos originales.
El cerramiento del ábside lo forman tres cuerpos muy esbeltos: el primero con arcos apuntados y abocinados hacia el interior; el intermedio con ventanas bíforas y arquivoltas de medio punto; y en el más alto ventanas con arquivoltas de medio punto. Se cubre con una bóveda cuyos nervios coinciden en una clave común.
Adosado a su fachada sur se encuentra el claustro, una obra de estilo gótico que se levantó entre el siglo XIV y el XV, rematándose la crestería en el XVI. Su interior, que está cubierto por bóvedas de crucería, se abre al patio a través de ventanales que, en su mayoría, fueron restaurados en la década de los80 del siglo pasado.
Y en el exterior dos torres a los pies, una de ellas, la de la esquina suroeste, inacabada. La otra está rematada con merlones y saeteras.

Por estar la temática de este blog relacionada casi en exclusiva con la castellología, no he profundizado en descripciones más pormenorizadas de otros elementos artísticos del edificio: capillas, retablos, sacristía, etc., limitándome a los puramente arquitectónicos.
Materiales: En el interior de la catedral predomina sobremanera la llamada «piedra sangrante», una arenisca ferruginosa procedente de las canteras de La Colilla, población de la provincia de Ávila. El óxido de hierro da un aspecto muy llamativo a la piedra ofreciendo tonalidades blancas y rojas, convirtiendo al edificio en una de las iglesias más originales de nuestro país.
Estado: Gracias a las restauraciones —la última en 2022—que en ella se han efectuado, se encuentra en un excelente estado de conservación.

Propiedad actual: La Iglesia Católica.
Uso: como lugar de culto y turístico.
Visitas: totalmente libre, sólo sujeta al pago de la entrada, la cual merece, y mucho, la pena.
Protección: está declarada Monumento Histórico Artístico desde 1914, y desde 1985 es, junto al conjunto de la Ciudad Vieja e iglesias extramuros, Patrimonio de la Humanidad.
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Calificación subjetiva: 5, no sólo no hay que perdérselo bajo ningún concepto, sino que además hay obligación de verla antes de morir; y como no se haga, se morirá en pecado mortal.

Otras cuestiones de interés:
Dos cuestiones, dos: la primera, el escudo de la ciudad de Ávila, que incluye la figura de un rey niño, concretamente el que estaba llamado a ser Alfonso VII de León, hijo de Urraca I y de su primer marido el borgoñés D. Raimundo. Pues resulta que Urraca I casó en segundas nupcias con Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, el cual ansiaba la corona de León y que creía poder conseguir controlando al hijo de Urraca I. Ésta y su hijo se refugiaron en Ávila, y allí que se presentó el marido a reclamar al niño. Los abulenses se negaron a entregar al niño, limitándose a mostrarlo desde las almenas del Cimorro; Alfonso no reconoce al niño y exige que, para acercarse y verlo mejor, salgan de la ciudad unos rehenes en garantía de que no sufrirá daño al aproximarse a la muralla. Los rehenes salen por la Puerta de la Malaventura y son hechos prisioneros para posteriormente ejecutados en aceite caliente (el lugar donde sucedió el hecho es conocido como Las Hervencias). Los caballeros abulenses buscaron venganza, y fue uno de ellos, Blasco Jimeno junto a su escudero, quien desafió a un duelo al rey, pero previamente fueron asesinados en un paraje donde se erigió la que se conoce como la Cruz del Reto.
Y segunda cuestión: en el claustro se encuentran enterrados dos presidentes del gobierno español, Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña (1893-1984), que lo fue en el exilio; y Adolfo Suárez González (1932-2014) que presidió el gobierno entre 1976 y 1981.

sábado, 8 de junio de 2024

Ávila, Ávila

Población:   ÁVILA
Municipio:  ÁVILA
Provincia:   ÁVILA
Escudo:

Descripción:

Escudo español, en campo de gules, el cimorro de la Catedral en plata y mazonado en sable, mazonado en su color, por el que asoma un Rey niño  en su color, con manto de armiños, coronado en oro, que esgrime una espada de plata encabada de oro en su mano diestra y una bola del mundo en azur en la siniestra. 

En punta, de sable, el lema «ÁVILA DEL REY», en palo a la diestra del cimorro «DE LOS LEALES», Y EN PALO A LA SINIESTRA DEL CIMORRO «DE LOS CABALLEROS».

  

Recurrencia:

Se trata del ábside de la catedral de Ávila en su alzado exterior, extramuros, conocido como el Cimorro, el baluarte más representativo de la muralla urbana abulense.

 

Localización:

El Cimorro se encuentra entre las puertas del Peso de la Harina y la del Alcázar, justo al lado de la primera. Su fachada es visible desde el exterior de la muralla, y en su interior se localiza la doble girola de la cabecera de la Catedral.

 

Historia:

Más información en, https://lacasadelatercia.blogspot.com/2024/07/catedral-de-avila-avila.html

 

Descripción:

El ábside de la Catedral, que contiene la doble girola, no es solo un cubo más de la muralla, es también el más grande y sobresaliente. Se concibió como parte de la muralla a la que se adosa la Catedral, remarcando aún más el carácter defensivo del templo. Su exterior, piedra y robustez, contrasta con su interior, piedra y esbeltez

El Cimorro adquiere esa personalidad al dotar al ábside de un revestimiento o forro—ejecutado en el siglo XIV— destinado a aumentar el aspecto bélico del conjunto; con este amurallamiento, los absidiolos quedaron ocultos.

sábado, 1 de junio de 2024

Mombeltrán, Ávila

 Población: MOMBELTRÁN

Municipio: MOMBELTRÁN
Provincia:  ÁVILA
Escudo:
Descripción:
Escudo español cuadrilongo.
De gules, castillo de oro almenado. aclarado de azur, acamado sobre monte en sinople.
De la torre central pende el escudo de Beltrán de la Cueva.
Sobre las torres laterales, sendas abejas.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de 27 de enero de 2003; publicado en el Boletín Oficial de la Provincia el 11 de abril de 2023.

Recurrencia:
No debemos dudar de que el castillo representado es el de los Duques de Alburquerque, sito a las afueras de la población sobre un cerro.
Significar el resto de elementos del escudo, como el escudo original de Beltrán de la Cueva que está colgado de la torre central mediante un cinturón con hebilla, que es “referencia a que el título de villa de Mombeltrán es anterior al señorío…”
Las abejas hacen referencia a que la población se denominó, antes que Mombeltrán, El Colmenar.

Localización:
A las afueras de Mombeltrán, al sur, sobre un cerro que domina la población.

Historia: 
Construido probablemente sobre una torre más antigua, fue mandado levantar por Beltrán de la Cueva, primer duque de Alburquerque, entre 1462 y 1474. Siempre ha estado en manos del ducado de Alburquerque.
Por su semejanza con los castillos de Belmonte y Manzanares el Real, se atribuye su ejecución al arquitecto de los dos anteriores, Juan Guas.
No fue ocupado hasta 1480 y siempre lo ha estado por sus propietarios, aunque nunca como residencia habitual de los duques de Alburquerque.
Se dice que Juana I de Castilla pasó en este castillo parte de los cincuenta años de encierro a los que estuvo sometida.

Descripción:
El castillo es un conjunto formado por tres espacios:
El primero, que es por el que se accede a la fortaleza, es una barrera de planta semicircular, con la puerta, orientada al norte, hacia la población, bajo una portada de estilo renacentista. Este espacio, que seguramente ocupa parte del foso que tuvo y que que fue rellenado; tiene muros de poca altura hacia el interior.
A continuación  se encuentra la barbacana o antemuro, en cuya cara norte se abre la segunda puerta, que está flanqueada por dos torreones cilíndricos de pequeño tamaño. En esta puerta debió de estar el puente levadizo que salvaba el foso. Esta barbacana es un muro que perimetra con precisión el volumen interior del castillo. Todos los lienzos conservan su almenado, de merlones cuadrados y perforados en muchos de ellos por troneras.
El tercer recinto es concéntrico al anterior, de planta casi y con cubos cilíndricos en sus vértices. El de la esquina del noreste es de mayor altura y diámetro, por lo que podemos considerar que es la del Homenaje.
El patio de Armas, que estuvo porticado, se encuentra bastante deteriorado, quedando sólo una de las arcadas en planta baja. En la planta alta se distribuían las estancias palaciegas.