sábado, 17 de septiembre de 2016

Puebla de Guzmán, Huelva

Población: PUEBLA DE GUZMÁN

Municipio: PUEBLA DE GUZMÁN
Provincia:  HUELVA
Escudo:

Descripción:       
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido.
Primero, en campo de sinople, un castillo de oro saliendo de su homenaje un brazo de plata empuñando una espada del mismo metal.
Segundo, de azur, dos calderas puestas en palo, ajedrezadas de oro y gules, y gringoladas de siete sierpes de sinople a cada lado.
Y bordura de este último cuartel componada de siete compones de gules, con un castillo de oro, y otros siete compones, de plata, con un león de gules.
Al timbre corona real cerrada
Aprobado por Decreto de 20-02-1974

Recurrencia:
El castillo del primer cuartel es el de Alfayat. Los de la bordura del segundo cuartel corresponden a las armas de los Pérez de Guzmán, condes de Niebla.

Localización:
El castillo de Alfayat, del que apenas quedan restos, estuvo donde hoy se levanta la iglesia de Santa Cruz, en el casco urbano de Puebla de Guzmán.

Historia:
La actual iglesia de Santa Cruz fue construida en el siglo XVI, en el interior del que fuera el castillo de Alfayat, que posiblemente se levantara en la segunda mitad del siglo XIII —entre 1268 y 1298—.
En 1936, durante la Guerra Civil, fue parcialmente destruido, pero reconstruido una vez finalizada la contienda.

Descripción:
La iglesia presenta detalles constructivos en los que se aprecia la adaptación del edificio al medio militar, como son algunos de sus huecos para el uso de fusilería. En una de sus esquinas se construyó un garitón.

La Iglesia de Santa Cruz.

Para ampliar información, el siguiente enlace:




martes, 13 de septiembre de 2016

Montellano, castillo de Cote

Hoy llego hasta el sur de la provincia de Sevilla, a poco más de 60 km desde mi ciudad, que es donde se encuentra la localidad de Montellano, muy cerca de Puerto Serrano, que es el primer pueblo, por ese lado, de la provincia de Cádiz. Y desde Montellano, a escasos veinte minutos en coche, llegamos a la base del hermoso y cónico cerro en el que se asienta el castillo de Cote.
Después toca andar un buen trecho y cuesta arriba, por supuesto.
Y es que el castillo de Cote se encuentra a 518 metros de altitud, en el límite de la sierra de San Pablo. Y eso, a mi edad, son muchos metros.
El castillo desde la cantera

Estuve en él hace años, ocho o nueve, y por lo que veo en recientes fotografías en la red, se han ejecutado en su entorno actuaciones que pretenden mejorar su acceso y visita. Desconozco si en el edificio se ha actuado algo, así que lo que a continuación describa será lo que aquel día vi.

Subiendo al castillo; ahí la primera cerca.

Como siempre, primero algo de historia:

Pues parece ser que ya hubo pobladores por aquí al final del Neolítico y en la Edad del Cobre, que restos han aparecido tales como cantos de piedra desbastados y pulimentados, y otros relacionados con actividades agropecuarias.
De época romana cabe mencionar la existencia de la ciudad de Callet, según Plinio el Viejo, que estuvo en el actual yacimiento de El Molino Pintado, situado en el punto donde confluían los límites de las cuatro grandes ciudades del sur: Hispalis, Corduba, Gades y Astigi. Además, por aquí pasaba la vía que unía Corduba con Carteia (en la actual bahía de Algeciras).
Esa situación de encrucijada de caminos seguirá siendo clave en siglos y hechos posteriores: invasiones de pueblos del norte y posteriores luchas de otros contra los visigodos.
La posición sigue siendo clave durante la invasión musulmana, al seguir en los límites, ahora de las Kuras de Isbiya (Sevilla), la de Saduna (Sidonia) y la de Mawrur (Morón).
Un inciso: su toponimia es clara, se levanta en  el monte que los árabes llamaron Aqut, que posiblemente derive del latín Acutu (agudo o afilado, en referencia a la forma del cerro); de aquí a Cote sólo hay un paso
La reconquista de estos lugares se produjo entre los años 1240 y 1253, quedando integrados en Sevilla.
A mediados del siglo XVII surge la población que llamaron Montellano, la cual adquirió la categoría de villa y la independencia de Morón en el año 1788 que concede y firma Carlos III.

Durante la Guerra de la Independencia, Montellano alcanzó un gran protagonismo, primero por los numerosos lugareños que participaron en hechos de esta contienda, y en segundo lugar por el ataque que la población sufrió el 10 de abril de 1810 y el posterior saqueo, incendio y casi total destrucción del pueblo, el día 22. Hasta tal punto estos hechos son el signo de identidad por excelencia del lugar, que ha quedado perpetuado en su original escudo.

Para lo pequeños que son el pueblo y el castillo, historia hay y bastante. Pero lo dejo ahí, más información en enciclopedias y cosas así. Ahora voy con el castillo:

Que se levanta en una posición única, dominante y privilegiada. Si el día está claro la vista llega a alcanzar más de setenta kilómetros a la redonda, excepto donde otras sierras lo impiden, pudiéndose ver desde Morón hasta Zahara de la Sierra, o el Coronil, Olvera y unos cuantos pueblos más, todos ellos con castillo, claro.Ese punto, elevado e inexpugnable, le hizo lugar de refugio de disidentes y levantiscos.
Su origen se remonta a algún momento entre 1013 y 1053, que es el período de tiempo que dura el reino taifa de Morón (luego llega Al Mutamid desde Sevilla y se lo anexiona), aunque seguramente se levantó sobre otro anterior del siglo IX, de cuando Cote fue la capital de la Cora de Morón durante el Califato de Córdoba. Ya por entonces hubo a su alrededor una villa amurallada, y extramuros un arrabal en la ladera este.
Pero lo que hoy vemos fue construido entre 1240 y 1253, una vez conquistada la villa por Fernando III, que se la entregó a su hijo el infante Don Enrique. Más tarde, Alfonso X despojará de todas sus posesiones a su hermano y, en el caso de Cote, se lo entregará en 1279 a la orden militar de Alcántara, a la vez que haría lo mismo con Morón.
No está claro en qué momento se levantó la torre, ni qué personaje concreto lo ordenó. Parece lógico que, por su carácter religioso, fuera ya bajo la custodia de la Orden de Alcántara cuando se construyera.
Pero poco antes fue reforzado todo el conjunto de murallas ante el temor de lo que pudieran acarrear las revueltas mudéjares en Sevilla en 1264.
Durante doscientos años formó parte de la denominada Banda Morisca, que no era un grupo de bandoleros sino una línea defensiva de castillos, alineados en la frontera.
Conquistada Granada en 1492, su importancia y uso decayeron.
Y así, más o menos, hasta hoy.


Apuntaba yo al principio que este castillo, o mejor dicho la torre que nos queda, es un edificio original donde los haya, único en su planta y traza, al menos en España.Y sin duda es el elemento más destacable del castillo. A saber:

Esta torre capilla es tetrabsidal, o sea, que sobre su planta central cuadrada, se adosan cuatro ábsides formando una nueva planta cuadrilombulada de doble simetría. Curiosamente cada ábside se orienta a un punto cardinal. Sin duda alguna esta torre fue la pieza, y aún lo es, más significativa de la fortificación.
Planta de la torre y su posición en el castillo

Pero no nos centremos aún en la torre, que hay otros elementos antes de llegar a ella.
Hubo dos recintos, de los que quedan algunos restos. El primero delimitaba y envolvía el pequeño caserío asentado en la ladera oriental. En el lugar donde arranca la primera cerca, aún se pueden apreciar restos de una torre.
Más arriba, y superada toda la zona donde estuvo la villa, se llega a otro recinto que conformaba el castillo en sí. A pesar de su deteriorado estado, es fácil determinar su geometría (dejo aquí un croquis que he encontrado en la red, de la torre y el último recinto).
La pequeña fortaleza se extendía a lo largo de la meseta, ocupándola en su totalidad, y quedaba unida a la primera cerca. Este segundo recinto disponía de tres torres que, aparentemente, no se sitúan en los lugares más adecuados desde el punto defensivo.
Entrando en el segundo recinto


Lo que fue la puerta de entrada al castillo


Y allí, sobre la pequeña e inclinada meseta que corona el cerro, se levantó la torre, calificada como donjon, que para los franceses es una torre señorial y multiusos, que igual sirve como capilla que como sala capitular, o incluso como vivienda, aunque este último nunca fuese su función original.
La torre se asienta sobre un desmesurado zócalo de unos 200 metros cuadrados, de mampostería, que nivela el terreno. Está situada en el centro de la meseta y pegada a la cara norte del cerro, la más inaccesible; La puerta, además, se abre también hacia ese lado, que es el opuesto a la entrada de la fortificación.
Entre los ábsides norte y este se abre la puerta de acceso, acodada como gesto de protección. Es por esto que éste ábside, el oriental, es distinto a los otros tres ya que, a la vez que aloja el pasillo de la entrada, hace lo mismo con la escalera que sube a la terraza.
El espacio central se cubre con una bóveda de crucería con marcados arcos. Los ábsides quedan cubiertos con medias bóvedas iguales a la central. Todas las dovelas de los arcos cruceros están labradas con nervaduras.
Interior de la torre

A pesar de su originalidad, la torre es austera, tanto en el exterior como en el interior. Sólo esta iluminada por cuatro ventanucos, uno por ábside, más la luz que llega por la puerta.
La terraza está limpia, ha perdido todos sus elementos y en la restauración se la cubrió con una losa de ¿hormigón? (supongo que por desconocer el aspecto que originalmente tuvo).
Es de resaltar la robustez del edificio, reflejo de la desproporción que hay entre su volumen exterior e interior; mientras que su superficie construida es de unos 160 metros cuadrados, la útil es de 43. La disparidad es evidente. Y es que sus muros tienen un espesor de 1’75 metros, y el del ábside que aloja la entrada y escalera, llega a 2’50 metros de espesor.


Bueno, ya acabo, y lo hago repitiendo algo ya reiterado varias veces, que es un edificio único en nuestro país y que sólo por eso merece la pena subir a verlo. Y también por el paisaje tan espectacular que desde allí arriba se contempla, que si el cielo está claro, es para echar allí el día: tortillas y filetes empanaos.



Nombre: Castillo de Cote
Municipio: Montellano
Provincia: Sevilla

Tipología: Castillo
Época de construcción: entre 1240 y 1253 (sobre otro anterior del siglo IX)
Estado:  A finales del siglo pasado fue restaurada y consolidada la torre (la terraza deja mucho que desear).
Propiedad:
Uso:
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Inscrito como BIC, nº 155, BOE 29/06/1985.
En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza

Visitas: totalmente libre (incluso el interior), pero con precaución, sobre todo si se sube a la terraza)
Cómo llegar:
Desde Sevilla por la carretera A-376 hasta Utrera y desde aquí por la A-375 llegamos a Montellano.
Y desde Montellano por la A-B127 llegaremos al castillo previo desvío a la izquierda, pasada la Venta El Potaje. En esa venta hay que parar a la vuelta, obligatoriamente.


Otras cuestiones de interés:
El paisaje y los numerosos senderos del entorno. Y también los castillosy torres que conformaban la Banda Morisca: Las Aguzaderas, Morón, Olvera, Lopera, etc.
La leyenda habla de que la batalla de Guadalete se desarrolló por estas tierras, aunque no hay datos que lo confirmen. Si no dejaría de ser leyenda.

Lo que parece más verosímil es que Don Rodrigo, en plena batalla, decidiera buscar refugio para su mujer en el castillo de Cote. La elección fue acertada pues Egilona, que así se llamaba la señora, se salvó y el último rey visigodo sucumbió. Años después fue hecha prisionera por el hijo del moro invasor que la tomó por esposa.
Puntuación subjetiva: 3, o sea, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje,o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo.


sábado, 10 de septiembre de 2016

Paymogo, Huelva

 Población: PAYMOGO

Municipio: PAYMOGO
Provincia:  HUELVA
Escudo:
Descripción:       
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
De púrpura torre de oro mamposteada de sable y aclarada de azur, superada de abeja de plata
Al timbre corona real cerrada
Aprobado por Decreto de 14-05-1996

Recurrencia:
En Paymogo existe un castillo, que con toda seguridad es el que campea en su escudo, y que viene a recordar su carácter frontero y belicoso con Portugal.

Localización:
En el centro de la población, sobre una pequeña loma.

Historia:
El castillo actual —que realmente es un fuerte—, fue construido a mediados del siglo XVII, durante la Guerra de Independencia portuguesa.
A mediados del siglo XIX perdió todo su interés militar.

Descripción:
Estaba formado por cuatro baluartes artillados que se armaban con dos cañones cada uno. Se reformaron para acoger hasta seis piezas por baluarte.
En el interior se construyó una iglesia, que serviría de refugio a la población, y a la que se adosaron las dependencias cuarteleras. Actualmente sigue en uso.
Tuvo un amplio antemuro y foso, ya desaparecidos
La puerta, situada al suroeste, estuvo protegida por un revellín.
Sus muros son de pizarra rellenos de tierra, conservando en algunas zonas el enlucido.

Para saber un poco más:

Castillo de Paymogo.

martes, 6 de septiembre de 2016

Loulé, castillo de Loulé

 A Loulé, ciudad situada en El Algarve, en el distrito de Faro, se debe ir principalmente por un motivo y en una cierta época del año: cuando el calendario señale que es carnaval. Esto fue lo que me ocurrió la primera vez que allí estuve. Aún sabiendo de la existencia de un castillo en esa ciudad, apenas si lo vi de refilón, porque las compañías ese día me empujaban hacia el desfile de carnaval y apenas un minuto hubo para hacer tres o cuatro fotografías; exteriores, claro.
Pero a Loulé se puede, y se debe, ir también para ver la ciudad, sus callejuelas, el mercado (a ser posible en sábado) y también, cómo no, el castillo. Y eso hice en la segunda ocasión.

El castillo de Loulé y la compañía.

 Loulé es ciudad vieja; está documentado que fenicios y cartaginenses mantuvieron relaciones comerciales con sus pobladores, para más tarde ser ocupada por los romanos.
Luego vendrían los árabes que la llamaron Al-Ulya (de ahí a Loulé solo hay un paso). Fue lugar próspero durante el Califato y también cuando formó parte de la entonces poderosa taifa de Niebla.
La conquistaron, en noviembre de 1249 (casualidades de la vida, un año justo después de la de Sevilla por Fernando III) por los caballeros de la Orden de Santiago, al mando del por entonces su maestre Don Pelayo Pérez Correa, en nombre del rey Alfonso III de Portugal, claro. En 1280 se les concedió la tenencia de la plaza por parte del rey don Dionis.
Más tarde, durante el tiempo de los Descubrimientos, se vio favorecida económica y demográficamente, por el crecimiento del comercio de los productos que aquí se daban, como aceite, vino y frutas. Y también por la influencia política y económica de Henrique de Meneses que fue el primer Conde de Loulé, título otorgado por Alfonso V de Portugal en 1471.

La torre de la Vela
La torre albarrana

 El castillo es de origen árabe, como casi todos los de la Península Ibérica. Y como muchos de ellos, edificado seguramente sobre un castro romano.
Reconstruido en el siglo XIII, tras su conquista por los cristianos en 1249, vivió un período de decadencia a finales del siglo XIV durante la crisis sucesoria que lo llevó a un deterioro de sus defensas, como reflejo de la decadencia que la ciudad también estaba viviendo.
Temerosos de un ataque por parte de Castilla, el concejo de la ciudad mandó repara algunas defensas, como la torre que protegía la Puerta del Faro, el almenado de la muralla sur y algunos parapetos.
En el siglo XV, y gracias a los recursos que reportaban los descubrimientos, fue restaurado por Don Henrique de Meneses, que estaba haciendo fortuna con las especias y demás productos que llegaban de ultramar.
Durante la guerra de Restauración apenas si tuvo uso militar alguno, pues no fue adaptado a los nuevos sistemas de guerra, por lo que al carecer de función militar fue ocupado por precarias viviendas.
Hasta que en 1755, el terremoto de Lisboa ayuda a completar la ruina del castillo y la de las murallas de la ciudad.

La tercera de las torres, desde la torre de la Vela



El edificio que hoy vemos es de planta irregular. Su fachada este, por donde se accede, está abierta a la calle; y las del norte y el sur se le adosan otras edificaciones. Hacia el este, y en torno a la calle Barbaca (de la Barbacana), presenta dos lienzos de muralla almenados entre tres torres también almenadas, siendo una de ellas albarrana; la torre central, la más grande, es denominada de la Vela. Otra torre más, sin almenas, se encuentra en el patio.
Toda su fábrica es de mampuestos de piedra reforzados en las esquinas con sillares.
Todo ese conjunto es de gran altura, lo que da ayuda a afianzar la idea de la grandeza que debió tener la fortificación, y por añadidura la ciudad.

El patio del castillo


La torre desmochada.

A la izquierda una torre albarrana.

Nombre: Castillo de Loulé.
Municipio: Loulé
Distrito: Faro (Portugal)

Tipología: Castillo
Época de construcción: De época árabe sin datar. Reconstruido por los cristianos a mediados del siglo XIII.
Estado: En buen estado de conservación. El uso como museo y biblioteca le da, a mi parecer, un valor añadido y una buena excusa para su conservación.
Propiedad: municipal.
Uso: Turístico, y también como biblioteca municipal y museos: el Arqueológico Municipal y un pequeño museo etnográfico que recrea una vivienda tradicional algarvía (Cozinha Tradicional Algarvia).

Interior del Museo Arqueológico


Una de las salas de la Casa Algarvía.

Visitas: Acceso libre al patio, decorado con elementos más o menos históricos. Visitar el museo, torres, murallas y demás tiene precio.
Protección: está clasificado como Monumento Nacional.
Clasificación subjetiva: 3, o sea, que se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje y se hará todo lo posible por visitarlo.

Otras cuestiones de interés: En el interior del castillo, el Museo Municipal de Arqueología, con elementos de la edad del Bronce y la época romana. También restos de las excavaciones correspondientes a la etapa árabe.
En la ciudad, el mercado cubierto, la capilla de la Concepción y restos de las murallas árabes de la ciudad, semiocultas por edificaciones posteriores.
Y el Carnaval, con el desfile más antiguo de Portugal (1906).

Cómo llegar: Una vez cruzada la frontera por Ayamonte, seguir por la autovía A-22 hasta que veamos una indicación que ponga Loule, que debe coincidir con la carretera N-125-4. En unos minutos se llega.





sábado, 3 de septiembre de 2016

D.O. Calatayud, Castillo de Maluenda, D.O. Calatayud

  D.O:               CALATAYUD

 Nombre:        CASTILLO DE MALUENDA

Bodega:         BODEGAS  Y VIÑEDOS DEL JALÓN S.A.

Dirección:    Av. Mudéjar, 61,

                         50340 Maluenda (Zaragoza)

Email:           

Web:             www.castillodemaluenda.com

 Tipo:              TINTO

Variedad:      20% SYRACH, 10% GARNACHA100% , 70% TEMPRANILLO

Año:

Tratamiento:            RESERVA

Graduación: % Vol.


Descripción de la etiqueta:
dividida en tres bandas horizontales, la primera presenta su nombre y el tratamiento del vino; la central un escudo sannitico antico partido que incluye una cruz y una media luna, flanqueado por lambrequines; y en la inferior se escribe su D.O. y el nombre de la bodega que lo embotella.
La cápsula que abriga el cuello de la botella presenta una sencilla, pero firme silueta de una torre (anagrama de la bodega).

                             

Sobre la recurrencia:
Maluenda, en la provincia de Zaragoza, es lugar de antiguo y de continuados asentamientos. Por aquí cabalgó el Cid, que la dejó incluida en su “camino”, y fue musulmana hasta 1363.
De todo aquello nos queda un castillo enorme que ocupa todo el promontorio dominando el pueblo, y una torre albarrana situada a considerable distancia del propio castillo. Eso, y que está rodeada por una cerca, hacen que un servidor estime que el carácter de albarrana le queda algo lejos. Allí la conocen como El Palomar.
También estuvo la población amurallada pero sólo nos ha llegado una puerta, que llaman El Arco. Y a las afueras, algo más lejos y en el punto más alto del paisaje, una atalaya, la Torrecilla, controlando todo el valle.
              
Las ruinas del castillo de Maluenda, sobre la arruinada iglesia de San Miguel


La torre el Palomar, al fondo el castillo
                       
Otras cuestiones a considerar:
Debe ser un buen lugar para visitar, a no ser que engañe el texto que he encontrado:
De iglesia en iglesia, de castillo en castillo, entre frutas y vinos.
Ya se sabe, Maluenda, mucho mantel y mucha merienda.

Sugerentes en exceso las palabras como para echar en el olvido este lugar, sobre cuyo escudo, y como en tantos otro, campea un escudo: éste de oro sobre montaña de plata.            
Escudo de Maluenda
Posteriormente encontré otra botella de la misma marca y bodega pero con otra etiqueta si cabe más atractiva: silueta en negro de la vista del castillo que más se prodiga en la red, o sea, de la vista que da más juego.

El castillo de Maluenda el día que hicieron la etiqueta (de castillosdelolvido)