sábado, 9 de mayo de 2020

Jerte, Cáceres

Población: JERTE
Municipio: JERTE
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo cortado.
Primero de Plata, una torre de piedra, almenada y donjonada de un donjón, mazonada de sable y aclarada de gules, acompañada a la diestra de un pino arrancado, de su color, y a la siniestra, un castaño arrancado también en su color.
Segundo, de azur, un pueblo en llamas de su color, surmontado de la Corona Real.
Lema “Fernando VI, 1748”.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según DOE nº de 14 de 19 de febrero de 1987.

Recurrencia:
Al igual que otros pueblos de la comarca, formó parte, tras la Reconquista, del Sexmo de Plasencia, hasta que en 1699, Carlos II le concedió el título de villa y con ello la independencia de Plasencia. Es por lo que la torre del escudo es tomada del escudo de la ciudad placentina.
Las casas incendiadas del cuartel inferior recuerdan al incendio de la población el 21 de agosto de 1809, por parte de las tropas francesas.

martes, 5 de mayo de 2020

Olivenza, castillo de Olivenza

Nombre:      Castillo de Olivenza
Municipio:  Olivenza
Provincia:    Badajoz
Tipología:     Castillo.
Datación:     Segunda mitad del siglo XIII, sobre restos árabes. A finales del siglo XV se reforma adquiriendo la configuración que hoy vemos.

Situación: este castillo español está en Portugal, o tal vez sea un castillo portugués que está en España. No nos llamemos a error, digamos que está en la Raya: la línea que separa España de Portugal. Pero creo que justo por aquí la raya se hace invisible, o da un salto, y no es que estemos en tierra de nadie sino en las dos. Hasta tal punto que muchos de sus habitantes —los nacidos antes de 1980— son ciudadanos de ambos países.

Plaza frente al castillo, intramuros.
La única manera de aclarar esta dicotomía es hacer historia, que en el caso de Olivenza y su comarca es antigua, porque antiguos son los grabados encontrados de más de 15.000 años, además de toscas herramientas y otros objetos; también dólmenes que se datan en 1.500 años a.C., y estelas figurativas de 700 a.C.
De los romanos, curiosamente, pocos restos se han hallado. Tenemos que llegar a los visigodos para encontrar los cimientos y poco más de una iglesia del siglo VII en el paraje conocido como Valdecebadal.
Los árabes tampoco se explayaron mucho aquí, aunque se ha descubierto, bajo una de las torres del castillo, una qubba árabe, así como restos de un acueducto, también árabe, fuera de las murallas. Algo es algo, así que diremos que, estar estar, estuvieron.
Hasta la llegada de los cristianos con Alfonso IX, último rey de León, allá por 1230, no se podría hablar del origen de Olivenza. Origen que fue de la mano de los templarios, los cuales, después de habérseles concedido Burguillos y Alconchel, crearon la encomienda de Olivenza en 1256 —incluidas la construcción de una iglesia y un castillo—, que administraron hasta que Alfonso X, rey de Castilla y León, ordenó la entregaran a la ciudad de Badajoz.
En 1297 —Tratado de Alcañices—, el rey Dinis acuerda con doña María de Molina, regente de Castilla y León tras la muerte de Sancho IV, que algunas tierras fronterizas pasen a dominio portugués, entre ellas las de Olivenza. Con lo que ya tenemos a esta población al otro lado de la Raya, en Portugal.
Don Dinis le concede el título de villa, a la vez que fueros propios, y manda construir la primera muralla de la población.
Juan II, en 1488 reforma en profundidad el castillo, y poco después el rey Manuel I, en 1510, ordena se ejecute el puente de Ajuda sobre el Guadiana —había que tener bien comunicada a Olivenza con el resto de Portugal—, una gran obra para la época: 380 metros de longitud, cinco y medio de ancho y diecinueve arcos; y además se le fortifica con una torre en el centro de tres alturas.
De 1580 a 1640, Olivenza es española y también portuguesa, pero es que fue la época de la Unión Ibérica: ambos países estuvieron bajo una única corona, la de los Austrias.
Y desde aquí hasta 1801, es portuguesa y a ratos española —cortos períodos de tiempo, que hubo muchos, cuando mediaban conflictos bélicos—, como ocurrió durante la guerra de Restauración, que fue tomada por el ejército español en 1657 y devuelta al finalizar la guerra un año después, según se acordó en el Tratado de Lisboa.
Vuelve a posesión española durante la brevísima Guerra de las Naranjas —mayo/junio de 1801—, y aquí, en España, se queda pues no se devuelve a Portugal a pesar de que así se disponía en el Tratado de Badajoz que se firmó el 6 de junio.
La Raya quedó establecida en el Guadiana, y ahí sigue; a pesar de alguna reivindicación portuguesa posterior —Congreso de Viena de 1815— que no llegó a ningún lado.
Definitivamente la cuestión quedó zanjada en el Tratado de Amistad y Cooperación firmado por los dos países en 1977. Y olvidada con la integración de ambos en la Unión Europea.
Punto final sobre lo de la dicotomía.
Olivenza en 1509, según Duarte D'Armas

Datos históricos:
Este castillo se levanta sobre lo que fue una fortaleza templaria, construida para sede de la encomienda de Olivenza que fundara la Orden.
A mediados del siglo XIV, Alfonso IV ordena la construcción de una nueva fortificación cuyo resultado es, básicamente, el que hoy vemos, incluida la poderosa torre del Homenaje, desde la que se dominan con claridad tierras y poblaciones portuguesas y españolas.
Pero fue Juan II quien a partir de de 1488 lo reforma, aunque ligeramente, eliminando sus almenas con el fin de artillarlo —desaviniendo los acuerdos establecidos con los Reyes Católicos— y construyendo un foso que lo rodeaba por completo.
En 1811, el castillo y la ciudad fueron ocupados por los franceses, para ser recuperados por tropas anglo portuguesas primero y posteriormente por los españoles.

La magnífica torre del Homenaje; frente a ella mi Compañía.

Descripción, arquitectura y construcción:
El castillo de Olivenza es un hermoso edificio; así, de entrada, a pesar de la sencillez de sus líneas y de sus contundentes volúmenes.
Su planta es un trapecio irregular con tres cubos en tres de sus ángulos; en el cuarto, el situado al oeste, se levanta una potente torre del Homenaje, que con sus treinta y seis metros es la más alta de los alrededores. Entre esta torre y su contigua, orientada al norte, se abre la puerta de acceso al castillo. Junto a la torre más al este, y hacia el exterior, se abre otra puerta bajo un arco apuntado.
Sus fachadas están perforadas por 24 saeteras y coronadas, cada una de ellas, por los restos de un matacán, excepto en el de la cara norte que, alguien tuvo la feliz idea, se reconstruyó con hormigón armado allá por 1973.
Su planta, cuadrada de 18 metros de lado, está girada cuarenta y cinco grados con respecto a la planta del castillo. En su interior se disponen tres pisos que se unen mediante rampas cubiertas de bóvedas de ladrillo; el último piso, el más rico de los tres, se cubre mediante una bóveda nervada. El acceso a la terraza también es mediante rampa.
Todas las fábricas, que son muy gruesas, están ejecutadas con mampuestos de pequeño tamaño, salvo en las esquinas de cada una de las torres, que se reforzaron con sillares. La ausencia de almenas en todo el conjunto, incluidas las torres, denota su adaptación al uso de la artillería.
Sus lienzos noreste y sureste se prolongan más allá del castillo, formando parte de la muralla medieval de la ciudad.

Detalles de los matacanes de la torre del Homenaje.
Torre del Homenaje, interior del castillo.
Fachada sureste del castillo
Fachada noreste del castillo


Estado: Es bastante bueno su estado, a pesar de todo lo que lleva vivido a largo de su historia, y las veces que ha pasado de una mano a otra.
En 1975 fue restaurado con el fin de poner de relieve su significación histórica.
Propiedad: Pública (municipal).
Uso: Actualmente, el castillo está ocupado por el Museo de Arte Etnográfico.
Visitas: Es visitable, pues es un museo. La suerte (¿?) que muchas veces me acompaña, hizo que el día que visité Olivenza coincidiera con una festividad navideña, por lo que no pude acceder al interior,
 el castillo estaba cerrado. Así que como algunas veces ocurre, hay que conformarse con la visión del exterior; conformarse, que no resignación, sino conformidad. Tocó un paseo exterior.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Olivenza está declarado Conjunto de Interés Histórico, y desde 2019 está incluido dentro de los Pueblos más bonitos de España.
Clasificación subjetiva: 3, o sea, que se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo, pero no sólo por el castillo de manera individual, sino por lo que supone también el conjunto de sus murallas.
Otras cuestiones de interés: La muralla medieval y la abaluartada que, con seguridad, serán motivo de sendas entradas.
Por otra parte, no olvidar su rico patrimonio religioso —iglesia de Sta. María del Castillo y la Parroquia de la Magdalena—, el ayuntamiento y su casco histórico.
Cómo llegar: Desde Badajoz capital, tomar la EX-107 —carretera de Olivenza— que nos lleva directo. Desde la Vía de la Plata, en Zafra, tomar la N-432 dirección La Albuera y aquí la BA-006 hacia Valverde de Leganés; Olivenza ya queda a un paso.
Coordenadas: 38º41'08"N, 7º05'57"O



sábado, 2 de mayo de 2020

Jaraiz de la Vera, Cáceres

Población: JARAIZ DE LA VERA
Municipio: JARAIZ DE LA VERA
Provincia: CÁCERES
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo entero de azur, torre mazonada de sable, terrasada de sinople, sobre la que ondea un pendón de gules, acompañada de dos lobos de sable.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según DOE nº de 129 de 26 de septiembre de 2007.

Recurrencia:
Debió tener castillo Jaraíz, que se dice fue mandado construir por el caudillo árabe Abadaliz, y que se levantó donde hoy está el Ayuntamiento. También tuvo muralla urbana e incluso algunas torres en sus alrededores.
Pero el castillo que figura en el escudo no es el que tuvo, sino que es referencia a la ciudad de Plasencia, a la que estuvo unida la villa desde principios del siglo XIII por su inclusión en el Sexmo de Plasencia — o más correctamente en la Comunidad de Villa y Tierra de Plasencia— que administró los bienes comunales de numerosos pueblos de la comarca desde que Alfonso VIII la fundara en 1186 hasta su desaparición a mediados del siglo XIX mediante la Desamortización de Madoz.

sábado, 25 de abril de 2020

Jaraicejo, Cáceres

Población: JARAICEJO
Municipio: JARAICEJO
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo medio cortado y partido.
Primero, de gules, castillo de oro, mazonado y aclarado de azur..
Segundo, de sinople, cotiza de plata.
Tercero, de azur, jarrón de oro, con azucenas de plata.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Orden de 28 de mayo de 1993, DOE nº de 5 de junio de 1993

Recurrencia:
Tiene Jaraicejo un castillo del que, para mi desgracia, apenas si encuentro un par de fotillos en la red, concretamente en la página de castillosdeespaña.es.
Y para colmo la información que encuentro, sobre su historia y descripción, es poquísima, por no decir ninguna. Ni web municipal ni blogueros. Una pena.
A ver lo que puedo hacer.

Localización:
En el centro de la población, detrás de la Iglesia parroquial.
Apenas si es visible tras unas edificaciones.

Historia:
Fue construido hacia el siglo XII. 
Hasta ahí he llegado.

Descripción:
Sólo se conserva completa una de sus torres, de planta cilíndrica. Otra está desmochada hasta la altura de las viviendas colindantes.
También se mantiene aún, un lienzo de su muralla y lo que posiblemente fue su puerta, un gran arco que se abre a la plaza del pueblo.

El castillo semi oculto entre las casas.

sábado, 18 de abril de 2020

Hoyos, Cáceres

Población: HOYOS
Municipio:   HOYOS
Provincia:   CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo tajado.
Primero, de plata, un león de gules, coronado, linguado y rampante.
Segundo, jaquelado de seis puntos de azur y cinco de plata.
En el primero, bordura de gules cargada de ocho castillos de oro, aclarados de azur.
Al timbre, Corona Real cerrada.

Recurrencia:
No existe en Hoyos ningún edificio que pudiera considerarse como torre o castillo, ni siquiera desaparecido.
La recurrencia puede venir por su antigua pertenencia a la ciudad de Coria, y de ahí la coincidencia de la bordura, aunque la de éste último es de azur y los castillos están aclarados de gules.

sábado, 11 de abril de 2020

Guijo de Santa Bárbara, Cáceres

Población: GUIJO DE SANTA BÁRBARA
Municipio: GUIJO DE SANTA BÁRBARA
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido.
Primero, jaquelado de ocho puntos de azur y siete de plata.
Segundo, de gules, una torre de oro mazonada de sable y aclarada de azur.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Orden de 5 de febrero de 2003, DOE 20 de 15 de febrero de 2003.

Recurrencia:
No localizo ningún edificio en el pueblo o sus alrededores, que pudiera ser un recurso castellológico a incluir en el escudo.
Ni siquiera su antigua pertenencia a Jarandilla de la Vera (en su escudo no aparece castillo alguno) pudiera ser motivo para lucir una torre.
Pero bueno, Jarandilla tiene castillo y tal vez, por ahí venga lo de incluir uno en el escudo de Guijo de Santa Bárbara.

martes, 7 de abril de 2020

Sanlúcar la Mayor, murallas de Sanlúcar

Sanlúcar la Mayor —no confundir con Sanlúcar de Barrameda, provincia de Cádiz, ni con Sanlúcar del Guadiana, provincia de Huelva— está en la provincia de Sevilla, a mitad de camino de las dos anteriores, y muy cerca de mi ciudad.   
Y las tres en alto, sobre colinas que dominan un rio desde su orilla izquierda.
Antes de que lo olvide, y por si surgieran dudas, no confundir tampoco con Sanlúcar de Albaida, que es un topónimo que aunque ya no existe, denominó hasta 1916 a la actual Albaida del Aljarafe —la de la otra torre de don Fadrique, no la torre de don Fadrique de la capital sevillana—.
No termino de entender cómo no he parado alguna vez —pues por ella he pasado en numerosas ocasiones— para contemplar los restos de sus murallas. Porque para otras cuestiones sí lo he hecho —desayunar en la venta Pazo es una de ellas—. Pero es que esas murallas ni están al pie del camino ni se las divisa desde punto alguno; hay que llegar hasta ellas. Y hasta ellas llega hoy mi paseo.

Plaza de San Pedro, al fondo asoma una torre.

EL LUGAR:

Cerca de Sanlúcar —cómo sabemos en cuál de las tres estamos, me ahorraré el apellido— han aparecido restos de una necrópolis y un poblado de la Edad del Bronce —acérquense al museo arqueológico de Sevilla, si es que está abierto, y contempladlos—. Por lo tanto ya podemos poner fecha desde cuando el ser humano anda por aquí.
Los turdetanos la llamaron Arae-Hesperi, de Héspero, el lucero vespertino, que era hermano de Heósforo o Fósforo, el lucero despertino. Pero lo de los turdetanos duró lo que tardó en llegar Roma y sus romanos que, de manera rápida y contundente, destruyeron todo lo pasado y construyeron el asentamiento que llamaron Locus Solis —o SOLUCAR que es la etimología romana desde la que llega el topónimo actual—.
Asentamiento que continuó vivo con los visigodos, aunque no con el esplendor pasado.
Con los árabes fue el centro económico de todo el Aljarafe, abasteciéndose desde allí, de productos agrícolas, toda la comarca y más allá.

Iglesia y muralla; ésta en un campo de cultivo.

El 23 de noviembre de 1248, el rey Fernando III entra en la ciudad de Sevilla y enseguida se plantea la conquista de Niebla, para lo que será necesario, previamente, la toma del Aljarafe y dejar despejado el camino.
No es hasta el 28 de junio de 1252 cuando las tropas cristianas, al mando de Fernán Gutiérrez, toman Sanlúcar la Mayor. Por el tiempo transcurrido entre la toma de Sevilla y la de Sanlúcar, se debe pensar que la conquista de la villa no fue tarea fácil.
Ya cristiana, la villa pasó a formar parte de la jurisdicción de Sevilla y también a denominarse Sanlúcar, aunque popularmente se la conocía como Sanlúcar el Alpechin, dado que el cultivo del olivo y la obtención de aceite era uno de sus principales intereses económicos. Fue una época de gran desarrollo para la población, resultado de su importancia estratégica por el emplazamiento que ocupaba en el camino a Portugal.
En 1635 obtiene de Felipe IV el título de Cabeza del Ducado en favor de Gaspar de Guzmán—el del condado-ducado de Olivares— y cuatro años más tarde se le concede el título de ciudad. Con esta concesión dejó de pertenecer a la jurisdicción de la ciudad de Sevilla.

LAS MURALLAS:
Para mantener aquella importancia económica, los árabes vieron necesario crear una estructura defensiva que la garantizase, por lo que dispusieron en el Aljarafe de una red de fortificaciones que protegiera no sólo el territorio sino también el comercio. Una de aquellas fortificaciones, tal vez la más importante, fue la muralla almohade de Sanlúcar, a la que por entonces se conocía como Hisn Shaluga.
Es hacia aquella época cuando se puede determinar el momento de la fundación, como tal, de la villa de Sanlúcar.
Aquellas murallas fueron asaltadas, no sin un duro y violento asedio, en el verano de 1252, quedando en poder de la orden de Santiago.
No obstante, no todo el mérito fue de las tropas del rey Santo, pues cuenta la leyenda que contaron con la intercesión de la virgen, que se apareció cerca de un arroyuelo, dando pié a pensar que el resultado final había sido gracias a esa visión, por lo que a aquella virgen la llamaron de Aguasanta, y pasó a formar parte del devocionario sanluqueño.

Fachada principal de la iglesia de San Pedro.

Un terremoto en 1359 las destruyó en parte y también la mezquita, que no había sufrido transformaciones, sólo los necesarios para adaptarla al culto y liturgia cristiana —lo que parece algo más que natural— consagrándola bajo la advocación de San Pedro. A raíz de ese terremoto se acometieron obras y se levantó el templo actual.

LOS DETALLES:
La muralla se levantó en lo que hoy es el suroeste de la población, utilizando como foso natural, por el norte, el barranco por el que discurre el arroyo de Las Carianas; y por el sur el barranco llamado de Los Tejares. Esta ubicación obligaba a que sólo fuera por el este por donde se pudiera acceder con comodidad a la población.

Estos son los restos de la puerta de San Pedro, al fondo la iglesia.

La muralla almohade tuvo, originariamente, cuarenta y seis torres —más o menos como Niebla, pero bastante menos superficie, apenas siete hectáreas—, de distintas plantas: cuadradas, rectangulares y octogonales; lo que viene a denotar su gran tamaño, y, sobre todo, la fuerza que sus constructores quisieron imprimirla.

La puerta de San Pedro desde intramuros.

Los accesos al interior se hacían por tres puertas: la del Sol o del Arco —posteriormente llamada de San Pedro—, orientada al sur, que fue la más importante y que actualmente aún se identifica frente a iglesia de San Pedro; la puerta del Noroeste, llamada así por su orientación; y la del Castillo, que no era propiamente de la muralla, sino que comunicaba el castillo con el interior de la villa. De las tres, sólo nos han llegado restos de la primera.

Torre de planta octogonal.

De las torres, apenas una decena es lo que hoy podemos contemplar: tres de ellas están en el tramo más largo de muralla que se conserva, sesenta y cinco metros que miran al barranco, hacia el sur, al barranco de Los Tejares; otras asoman entre las viviendas que, en épocas posteriores, se adosaron a la muralla. Y algunos restos más deben quedar absorbidos por muros y entre medianeras.
Toda la muralla, cimentada sobre la dura roca del lugar, fue construida enteramente de tapial mezclado con guijarros, incluidas las torres. No han quedado restos que denoten que alguna de ellas pudiera haber tenido sillares en sus esquinas. Más almohade, imposible.

 

Nombre: Murallas de Sanlúcar
Municipio: Sanlúcar la Mayor
Localidad: Sanlúcar la Mayor
Provincia: Sevilla

Tipología: Muralla urbana
Época de construcción: siglo XI
Estado: Lo que viene a llamarse ruina progresiva. Yo añado estado lamentable y todos sus sinónimos.

Propiedad y uso:
propiedad la desconozco (¿a quién le importa?), y uso: decorado en Navidad para portalitos de Belén.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza.

Clasificación subjetiva: 2,
o sea, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje pero no pasa nada si luego no se visita.
Visitas: Acceso libre, aunque más bien visión libre: gran parte de ellas se encuentra en fincas particulares, impidiendo el paso los vallados.

Otras cuestiones de interés:

Sin duda alguna, la iglesia de San Pedro, producto de la reforma de la antigua mezquita, e integrada a la murallas. La hora de mi paseo no coincidió con su horario de apertura. Lástima.

Cómo llegar: desde Sevilla, coger la A-49 en dirección a Huelva, y a apenas 30 km, a la derecha está Sanlúcar. 

No quiero terminar mi paseo por la capital del Aljarafe sin comentar una curiosidad de su escudo municipal.
Entre los muebles que lo integran no aparece castillo alguno ni alusión a sus murallas, por lo que no queda recogido en las entradas de este blog relativas a HERÁLDICA.
Sin embargo resulta curioso y triste a la vez, que en el escudo actual, aprobado por Resolución de 17 de octubre de 2006 de la Dirección General de Administración Local de la Junta de Andalucía, y que modificaba al que existente hasta entonces, se haya prescindido de las letras S P Q S, o sea, SENATUS POPULUS QUE SOLUCENSIS, inscritas en las columnas que lo flanqueaban, y que además de la clara alusión a su pasado romano, evocaba al senado que aquí existió.



El escudo original, que más que escudo era una divisa, contenía:
un sol naciente dorado por encima de un bosque de árboles de copas de plata aclaradas de verde y troncos rojinegros; el bosque acostado de dos columnas de oro, cada una con una cinta en faja; en la columna de la diestra van las iniciales S (por encima de la cinta) y P (por debajo), y en la de la siniestra las iniciales Q y S en la misma forma; por encima del sol la inscripción SOLUCAR y por debajo del bosque LOCUS SOLIS.


El actual es un:
Escudo español.
En campo de azur, seis acebuches de sinople en faja, con troncos de sable, ordenados; sumado en jefe y centro un sol naciente radiante de oro; flanqueados a diestra y siniestra por dos columnas de plata con basa, fuste y capitel, enlazadas con cinta azul celeste burelada en plata.
Bordura de oro con el lema “SOLUCAR ID EST LUCUS SOLIS” en sable.
Al timbre corona real abierta.