martes, 5 de septiembre de 2023

Évora Monte, castillo palacio de Évoramonte

Nombre:    Castillo de Évoramonte.
Freguesía: Évoramonte o Évora Monte.
Concejo:    Estremoz.
Distrito:     Évora.
Región:      Algarve.
Tipología: Castillo palacio.
Datación:  Siglo XII, reconstruido en el XVI tras el terremoto de 1531.

Situación:
El castillo de Évoramonte se encuentra en la cima de una colina de la Sierra de Ossa, a 474 metros de altitud, en el centro de la pequeña población de Évoramonte, la histórica, pues más abajo del cerro se encuentra el nuevo Évoramonte. Alrededor del castillo, el Paço do Castelo, y alargándose por la cima, se distribuyen las pocas viviendas en apenas dos calles encerradas aún en sus murallas. De aspecto urbano marcadamente sencillo, que es su mayor atractivo, este pueblo de apenas 500 habitantes evoca paz e historia, y orgullo de haber sido, aun siendo tan humilde villa, el pueblo donde se puso fin a una guerra civil: fue en uno de sus edificios donde en 1834 se firmó la paz (Concesión o Capitulación de Évoramonte, 26/mayo/1834) tras dos años de guerra entre liberales y absolutistas, y que alejarían a Miguel I definitivamente del trono de Portugal en favor de su hermano Pedro VI.
Pero mucho antes, en la segunda mitad del siglo XII, esta región de Évora Monte fue conquistada a los moros durante el reinado de Afonso Henriques por Geraldo Geráldez, legendario personaje portugués que, por su hazañas y modos de luchar pasaría a la historia como Geraldo Sempavor (Gerardo sin miedo).
La población tuvo carta foral en 1248, otorgada por Alfonso III, la cual se renovó en 1271, ambas con el propósito de incentivar, sin mucho éxito, el asentamiento de población en toda la región, a fin de reforzar de ese modo la defensa de la frontera con Castilla.
En 1306, el rey D. Dinis ordenó fortificar la villa, las murallas y puertas que hoy aún se conservan. De esta manera, fortificado el lugar, la repoblación de la región pudo realizarse.
Durante el reinado de Juan I, Évoramonte pasaría a los dominios de los Bragança. El rey Manuel expediría en 1516 una nueva carta foral a la villa.
En 1855, años después de la firma de la Concesión de Évoramonte, el municipio se integró en el de Estremoz, y la población se fue desplazando al nuevo núcleo de Évora Monte que se encuentra al pie de la colina.
Évoramonte según un grabado de Alain Manesson, 1696.

Situación del castillo dentro de la villa de Évoramonte (de miscastillos.blog)
Datos históricos:
El primitivo castillo se construyó tras la conquista de la región por parte de Geraldo Sempavor, hacia 116. Posteriormente fue reedificado en 1516 por orden del rey Manuel, pero el terremoto de 1531 lo afectaría considerablemente. Sería reedificado por Jaime de Bragança, y terminado por su hijo Teodosio —quienes para entonces ya era señores de esas tierras tras la restitución de sus bienes por parte de la corona, y entre ellos el señorío de Évoramonte—, bajo el diseño de los hermanos Arruda, notables ingenieros militares autores de la torre de Belem y de las adaptaciones pirobalísticas de numerosas fortalezas portuguesas.
El terremoto de Lisboa en 1755 derribó dos de sus torres y las bóvedas del edificio central, que no fueron reconstruidas hasta la primera mitad del siglo XX, en los años treinta, en que quedó consolidado el edificio. Nuevas obras se realizaron en los años setenta, que incluyeron las murallas de la villa.

Descripción, arquitectura y construcción:
Se trata de una magnífica mole de piedra granítica y planta cuadrangular, fruto de las obras que se realizaron tras el terremoto del 26/enero/1531. Con aquellas obras, el castillo cambió totalmente su aspecto, pues se reedificó conforme a los nuevos usos pirobalísticos y siguiendo el gusto de la arquitectura militar italiana del momento y el estilo manuelino portugués. Se lo decoró con un doble ensogado que ata el edificio señalando el nivel de cada piso, con dos nudos en cada fachada, como referencia a la unión entre su familia y la monarquía. El lema de los Bragança, “Depois vós, nós”, (después de vosotros, nosotros) viene a demostrar la correlación de responsabilidades de su familia para con el Estado. Tanto la simbología de los nudos que adornan el castillo como la leyenda del blasón de los Bragança surge exactamente durante el reinado de Manuel I.
De marcada inspiración italiana, se combinan el estilo gótico manuelino con el renacentista.
En cada vértice del cuadrado, coincidiendo con los puntos cardinales, se levantan torreones circulares telescópicos —compuestos de tres tambores de diámetro decreciente—, todos ellos iguales, de cuatro plantas más la azotea. En general, todo el edificio va achaflanándose ligeramente a cada nivel. La zona central es la dedicada a residencia del alcaide; en cada uno de sus pisos se abre una ventana a cada una de las cuatro caras, excepto en la cara noroeste de la planta baja que es donde se sitúa la puerta de acceso.
La sala central de la primera planta presenta cuatro enormes columnas de estilo manuelino que soportan las bóvedas góticas de crucería. En el resto de plantas las columnas son de menor entidad.
Cada una de las plantas de las torres alberga una batería con aberturas exteriores abuzonadas para la defensa; a cada batería se accede a través de pequeñas puertas situadas en los ángulos de la planta.
A la azotea se llega mediante una escalera situada en la torre norte; esta azotea está coronada por desproporcionados merlones, pero acordes con el poderoso volumen del edificio. En la torre oeste existe una escalera de caracol que termina en la tercera planta sin llegar al terrado.
Todo el interior de las salas centrales, columnas, chimeneas y bóvedas con elegantes nervaduras, indican que el castillo nada que ver con un austero recinto defensivo, sino que es el resultado de la transición de una fortaleza bajo medieval a una residencia palaciega renacentista.

Materiales: Prácticamente en su totalidad, es el granito el material más utilizado.
Estado: En muy buen estado de conservación.
Propiedad actual: Pública, del Instituto Portugués del Patrimonio Arquitectónico.
Uso: Espacio cultural y turístico.
Visitas: abierto al público en horario y calendario, digamos que normal.
Protección: Es monumento nacional desde 1910.
Clasificación subjetiva:3, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible en esta vida por visitarlo. Pero como suelo decir, su ubicación dentro de las murallas de la villa y el paisaje que lo rodea, hacen que esta calificación suba algún punto. 
Otras cuestiones de interés: Sin duda alguna es su pequeño casco urbano lo más interesante de Évoramonte, así como sus murallas y la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. No olvidar las espectaculares vistas desde la terraza del castillo: al oeste las sierras de Arrabida y Montejunto, al norte la Sierra de Portalegre y de la Estgrela, y al Sur la de las Algarvías.
Accesos: hasta las inmediaciones de la muralla de la villa se llega en automóvil, pero intramuros es exclusivamente peatonal.
Coordenadas: 38º46'19"N, 7º42'57"O
Cómo llegar:

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