martes, 16 de diciembre de 2025

Castillo de Capilla, Capilla

Nombre:     Castillo de Capilla.
Localidad:  Capilla.
Municipio: Capilla.
Provincia:   Badajoz.
Tipología:   Castillo.
Datación:    El actual castillo, construcción cristiana, es de principios del siglo XV.
Situación:  Sobre un cerro de la Sierra de Palenque, en cuya ladera de levante se encuentra el pueblo. Nos encontramos en la comarca de La Serena, o en La Siberia, o mejor, en el límite de las dos, y a orillas del mayor embalse de España, el de La Serena, en el río Zújar.
Antiguamente, remontémonos a los romanos, por aquí se cruzaban caminos que iban a Mérida, Sevilla, Córdoba y Almadén —de entonces nos queda un puente, muy deteriorado, de posible origen romano—, y continuó siendo punto estratégico con los musulmanes.
Con los celtíberos y romanos fue Mirobriga Turdulorum, y con los árabes se llamó Kabbal a la población que formó parte de la pequeña ciudadela que se levantó en la ladera sur.
Terminada la Reconquista, Capilla fue capital del llamado Estado de Capilla, que incluía las poblaciones de Baterno, Garlitos, Peñalsordo y Zarza Capilla. En 1594 formaba parte de la Provincia de Trujillo; se constituyó en municipio a principios del siglo XIX con la caída del Antiguo Régimen.
de westend61.de
Datos históricos:
Capilla fue fortaleza musulmana perteneciente a la Cora de Gafic (Belalcázar), con amplia muralla que contenía la puebla y que, como tantas otras de la comarca, fue conquistada por Fernando III, esta vez en la primavera de 1226. Largo fue el asedio que el rey, con la ayuda de los caballeros templarios, sometió al castillo: algo más de cuatro meses en los que utilizaron máquinas de guerra, se establecieron treguas y se negoció largamente la rendición. A los asediados se les permitió pedir auxilio a la ciudad de Córdoba, a cambio de la entrega de rehenes, y una vez confirmada la imposibilidad de dicha ayuda, se rindieron, siendo escoltados hasta la frontera musulmana. Se dice que tras conquistarla el rey Santo volvió a caer en poder musulmán, para volver a los cristianos poco después de manos de los templarios, a quienes el rey donó el castillo en septiembre de 1236, en la persona de su maestre D. Esteban de Bellomonte. Y con el castillo todo lo que comprendían las tierras de Capilla: Peñalsordo, Garlitos, Zarza Capilla, Siruela, Lares, Almorchón y Cabeza del Buey.
Los caballeros del Temple reconstruyeron el maltrecho castillo y fueron sus ocupantes hasta la extinción de la orden en 1312, en que pasó a la de Alcántara. Durante los dos períodos en poder de las órdenes, se hicieron obras de reparación en las defensas, así como transformación de algunas estancias, como la mezquita en iglesia. De todo ello, nada queda, oculto o remodelado por las obras posteriores.
En 1389 fue comprado (¿?) al rey por Diego López de Estúñiga, camarero mayor del rey, por 280.000 maravedíes. En 1476, Álvaro de Estúñiga y Guzmán castellanizó su apellido, de Estúñiga a Zúñiga y sería nombrado primer duque de Béjar en 1485 por los Reyes Católicos, pasando Capilla y sus tierras a propiedad de la Casa de Béjar, si bien ya lo era de la familia Estúñiga. Por tanto, lo que hoy vemos del castillo de Capilla es una fortaleza señorial, obra de los Zúñiga, realizada a principios del siglo XV, con la finalidad de defender los territorios del Estado de Capilla y el vado del río Zújar que daba paso a La Serena.
A finales del siglo XVIII el castillo pasó a propiedad del ducado de Osuna, pues el XIII duque de Béjar falleció sin sucesor, heredándolo (¿?) la esposa del IX duque de Osuna, con lo que pasó a formar parte del inmenso patrimonio de ese ducado.
de laserenaturismo.es
Descripción, arquitectura y construcción:
La fortaleza actual es un edificio que desde el siglo XII ha estado en evolución, pues ha integrado elementos constructivos de sucesivas épocas, hasta el siglo XV en que adopta su definitiva estructura con las torres cilíndricas y el muro diafragma, además de todas las estancias interiores.
Capilla es un castillo roquero que, como tantos, se adapta a la topografía del risco. De ahí que su planta sea un polígono irregular de numerosos lados.

La fachada que pudiéramos considerar principal es la que orienta casi al oeste —por donde se accede después de recorrer un corto pero empinado camino—, que es la cara más vulnerable ya que las demás se alzan sobre elementos naturales más escarpados. Esa fachada oeste es un grueso y alto muro, reforzado por tres cubos cilíndricos, cuya imagen hace perfectamente reconocible a este castillo. De las tres torres se podría que la central es la del Homenaje, que es la que conserva mejor su cámara abovedada. La torre más al norte está desmochada.
Sobre este muro discurre un adarve que comunica las tres torres, disponiendo de parapeto hacia el interior, lo que facilitaba la defensa en caso de que los atacantes hubieran entrado en el interior del castillo.
En esa fachada principal se sitúa la puerta, junto a la torre de la esquina sur. La entrada estuvo defendida por una barbacana, con puerta en esviaje, de la que sólo se aprecia el espacio que ocupaba sobre una pequeña zona aterrazada. Un hueco en el muro, sobre la puerta, hace pensar que allí hubo un matacán.

Su interior está dividido en dos partes mediante un muro diafragma en dos patios colindantes que, por la razón natural del terreno tienen cotas distintas.
En el primer patio hubo un aljibe accesible y cubierto, excavado en la roca, con brocal para la extracción del agua y un abrevadero a su lado. Aquí también se disponían las cuadras, el horno y otras estancias.
A la izquierda se levanta el muro que separa a ambos patios, llegándose al segundo mediante una escalera en recodo. En este segundo patio, más protegido que el primero, debieron de estar las estancias residenciales y de uso doméstico de los habitantes del castillo.

Su fachada sur es la más inaccesible, bajo la cual el cerro cae casi vertical. De ella apenas quedan restos de un lienzo con saeteras y una torre cilíndrica en el centro, doblando hacia el este sin ningún tipo de refuerzo en la esquina de unión de ambas.
La fachada este es un largo lienzo quebrado con adarve y algunas almenas que termina en un torreón cilíndrico que conecta con la muralla del norte. Esa fachada de levante, que tuvo antemuro, aún conserva un portillo.

Aún se conservan restos de las murallas árabes que rodeaban el castillo, concretamente en los flancos norte y sur: las del sur defendían el camino que lleva a la entrada del castillo, y llegaron a tener hasta tres puertas; el resto de aquellas murallas eran antemuros con torres cuadradas en sus vértices.

Materiales: Predomina la mampostería bien aparejada, nivelada con diversos materiales: ripios, cerámica y tierra. Las jambas y arcos de puertas y ventanas, así como algunos encintados, verdugadas y otros detalles, están labrados con ladrillo, lo que aporta cierta elegancia a la construcción y denota que en él debieron de trabajar alarifes mudéjares.
Estado: Actualmente se encuentra en un aceptable estado de conservación. Tras las intervenciones arqueológicas, restauración y conservación llevadas a cabo a partir de 2012, el aspecto del castillo es excelente. Lo visité hace más de treinta años, cuando en los patios y en su entorno se amontonaban piedras y escombros procedentes del desmoronamiento de sus muros y torres, y lamentable era el mejor calificativo para su situación, lo cual, hoy, no se puede decir de él.

Propiedad actual: Pública, Ayuntamiento de Capilla.
Uso: Sin uso definido.
Visitas: Es de acceso libre, pero no he podido acceder a su interior en mi última visita (se encontraba cerrado), por lo que me limité a pasearlo por su entorno.
Protección: Bajo la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español.
Está declarado Bien de Interés Cultural.
Calificación subjetiva: 3, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible en esta vida por visitarlo. 
Otras cuestiones de interés: En la toma de este castillo está el origen de las fiestas del Corpus de la cercana población de Peñalsordo que, como no podía ser de otra manera, la rememora adjudicando también la leyenda de la conquista de la fortaleza mediante el engaño de los carneros, las antorchas, la noche, etc., como en tantos otros lugares de España.
Accesos: desde el norte de la población parte un camino señalizado que rodea por el oeste el castillo y, andando o en automóvil, nos lleva hasta los pies del mismo en su cara sur. El resto, también andado, por una empinada vereda que, en pocos minutos, nos deja en la puerta.
Igualmente, desde la iglesia de Santiago, en el centro de la población parte una calle, y una senda, que lleva hasta el castillo.
Cómo llegar:  

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