sábado, 13 de agosto de 2022

De nuevo a la venta, y con rebaja, un castillo medieval en Santa Pau (Girona)...

 Leído por ahí:

Cosas que pasan, o lo que algunos escriben y me gustaría haberlo hecho yo.
O en este caso, tener posibles para poder adquirirlo.



EN 2015 SE VENDÍA POR 1,4 M

De nuevo a la venta, y con rebaja, un castillo medieval en Santa Pau (Girona) por un millón

El Castillo de Santa Pau vuelve a estar en venta. Se trata de una finca rústica que data de 1147 y cuenta con 20 habitaciones distribuidas en una superficie total de 2.754 metros
Castillo de Santa Pau (FOTOCASA)

Por E.S.
03/08/2022

El Castillo de Santa Pau vuelve a estar en venta. Situado en un precioso pueblo medieval de la provincia de Girona, cerca de la localidad catalana de Olot y rodeado por la zona volcánica de La Garrotxa, ha sido puesto en venta en el portal inmobiliario de Fotocasa por un precio de 1.145.000 euros.
Se trata de una finca rústica que data de 1147 y cuenta con 20 habitaciones y cinco baños distribuidos en una superficie total de 2.754 metros cuadrados, repartidos en tres plantas alrededor de un patio interior. Esta exclusiva propiedad está comercializada por la inmobiliaria Lucas Fox.
Aunque ha experimentado numerosas modificaciones y extensiones a lo largo del tiempo, la torre mantiene la construcción original y la puerta de estilo románico. Según los expertos, el Castillo de Santa Pau sería un espacio ideal para aquellos inversores que deseen establecer e inaugurar un hotel 'boutique' en la provincia de Girona, una zona que atrae numerosos turistas tanto a nivel local como a nivel internacional.
El Castillo de Santa Pau, habitado por última vez por una comunidad de monjas que abandonaron el espacio en 1970, es un espacio emblemático que representa una gran parte de la historia de la tierra en la que se encuentra y fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1971.
En 2015, como recogió la prensa local, el castillo salió a la venta por 1,4 millones —tras rebajar el precio sus propietarios desde 1,7—, pero, entonces, como declaró el alcalde de Santa Pau a Ràdio Olot, veía complicado que algún inversor se interesara por este emblemático y particular edificio, ya que calculaba que la reforma integral y rehabilitación incrementaría el coste en unos cuatro millones de euros. Aseguraba, asimismo, que le gustaría que el castillo fuera de titularidad pública, pero aseguraba que el Consistorio no tenía dinero para afrontar una operación de estas características.
“Tras la pandemia, se ha detectado un cambio tendencial en los requisitos y necesidades habitacionales de los ciudadanos, en el que se destaca la acentuación del éxodo de las grandes ciudades a zonas más periféricas y rurales. De hecho, la compraventa de fincas rústicas ha incrementado casi un 5% anual en el mes de mayo y más de un 19% mensual, lo que representa un total de 15.436 operaciones firmadas, según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En nuestro portal, la búsqueda de chalés y fincas rústicas se ha incrementado desde el inicio de la pandemia una media de un 30% y los filtros de terraza y balcón se han disparado un 40%”, explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
Castillo de Santa Pau. (Fotocasa)

Santa Pau, villa medieval con encanto
El Castillo de Santa Pau, propio de la época feudal, se sitúa en uno de los espacios más ricos y variados en fenómenos volcánicos del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa.
El territorio cuenta con distintos puntos de interés turístico y más de 40 volcanes, como es el caso del volcán de Santa Margarida, de Croscat o de Hayedo de Jordá. Actualmente, la villa mantiene una fisonomía medieval muy marcada y su historia remonta al siglo XIII-XIV, momento en el que la baronía de Santa Pau se instaló en el Castillo, que ocupa el punto más alto de la villa y a partir del cual empezaron a construirse las casas que componen el pueblo.
Aun así, el atractivo de Santa Pau radica en las calles laberínticas de piedra y en los miradores que ofrecen las vistas a las fascinantes montañas de la Garrotxa, fusionándose con los colores negros y cobres propios de las zonas volcánicas.

https://www.elconfidencial.com/vivienda/2022-08-03/castillos-santa-pau-girona-mercado-inmobiliario_3470792/?fbclid=IwAR2TBVaL7iskKkXLB-BuqUMYZOAv4TkRrWKLhHLPAVl7-LCMORV

martes, 2 de agosto de 2022

Portimao, fuerte de Santa Catalina

Siguiendo la costa algarvía, o algarveña, e incluso algarviense, hacia poniente, llego a Portimao, junto a la desembocadura del río Arade y sobre uno de los acantilados más bonitos de esta costa.

Portimao no es población antigua, unos 560 años desde su fundación por Alfonso V (rey portugués, no castellano). Nació con el nombre de Vila Nova de Portimao y el comercio con el norte de África la hizo crecer rápidamente; desarrollo que quedó paralizado con el terremoto de 1755 y que no se vio recuperado hasta finales de ese siglo XVIII gracias a la industria conservera de pescado y de algunos productos agrícolas.

Desde la segunda mitad del siglo pasado, la industria más pujante de Portimao es el turismo, que es lo que nos lleva con frecuencia a visitar sus playas y mirar sus paisajes. Y sobre una de sus playas, está el fuerte que hoy paseo, que, precisamente desde la playa, pasa totalmente desapercibido de tan transformado como están los muros que vigilan el océano. Una pena, pero es lo que hay.

Fachada principal del fuerte.

 

EL FUERTE:


El fuerte de Santa Catalina de Ribamar, asentado sobre una roca alta y escarpada, ocupa una posición dominante sobre la hermosa playa da Rocha, una de las más bonitas del Algarve portugués.

El primitivo —probablemente una almenara— fue mandado construir por don Joao de Castro, en el siglo XVI, con la misma finalidad que se construyeron tantas torres y baluartes a lo largo de la costa sur portuguesa: alertar de la presencia cerca de la costa de piratas e invasores, en general, y en el caso de la fortaleza que hoy paseamos, impedir que esos individuos remontaran el río Arade, con las consecuencias que esa situación tendría entre las poblaciones ribereñas. Frente a él, en la orilla izquierda del río Arade, se levantó poco después el fuerte de San Juan de Arade o de San Juan Bautista —castillo de Ferragudo—, con lo que la protección de su desembocadura, quedaba garantizada.

El castillo de Ferragudo en la otra orilla del río Arade.

Leo, y traduzco del portugués, que el existente hoy se levantó  ...en el siglo XVI esta construcción durante el reinado de D. Joao III o D. Sebastiao sobre las ruinas de un pequeño castillo medieval.

Más tarde, ya en los tiempos en que Portugal formaba parte de aquella unión ibérica que Felipe II había logrado y que se prolongaría hasta 1668 con el fin de la Guerra de Restauración, fue ampliado y reforzadas sus defensas, por lo que podemos decir que la construcción actual data de cuando reinaba en España y Portugal —un rey, dos coronas— el tercero de los Felipes.

El encargado de aquello fue el ingeniero militar italiano Alexandre Massai, que estuvo encargado, entre los años 1617 y 1621, de estudiar y proyectar diversas fortificaciones a lo largo de la costa algarveña.

La terminación de las obras las llevó a cabo el gobernador del Algarve don Luis de Sousa a costa de las finanzas públicas y tambien en parte de algún noble de la villa. Era el año de 1633.

El fuerte se levanta en un pequeño acantilado sobre la playa, donde ya existía una capilla dedicada a Santa Catalina de Alejandría, de la que tomó su nombre. Su privilegiada ubicación hace que también se le conozca como el Mirador de Santa Catalina.

El 1 de noviembre de 1755, como no podía ser de otra manera, sufrió importantes daños a causa del terremoto llamado de Lisboa —diez interminables minutos de temblores— que se dejó sentir en casi toda la Península. Se destruyeron parcialmente los muros laterales, la ermita y algunas de las edificaciones de servicio. La fachada principal no sufrió daños.

Durante parte de los siglos XIX y XX se ubicaron en él los servicios de Policía Marítima y también de la Guardia Fiscal. En 1946 pasó su uso a la Comisión Municipal de Turismo. 

Escalera al baluarte izquierdo.

LOS DETALLES:

El fuerte es de planta trapezoidal, orientándose la base menor del trapecio hacia el mar. En este lado bastaba con la construcción de parapetos de poca altura (barbeta) corridos para artillería. El acantilado ya hacía de defensa natural.

La remodelada muralla, desde la playa, casi un horror.
Fachada principal del fuerte.

El lado mayor es la fachada a tierra, que la forma una sólida muralla de mampostería y sillares en sus esquinas, con dos baluartes en cada lado (un hornabeque), y desde los que también quedaban cubiertas las playas adyacentes y la entrada a la ría del Arade. Este hornabeque es lo único que queda del fuerte original del XVII.

Dispuso de foso en esa fachada y puente levadizo en la entrada, los cuales se han perdido.

Mi Compañía entrando en el fuerte.

Lo más destacable de la fachada es, sin duda, la puerta, ejecutada con jambas y dintel de sillares. A ambos lados de esta, ya en el interior, sendas rampas escalonadas dan acceso a los baluartes, los cuales y por desgracia, se encuentra en un pésimo estado.

Tras la puerta, se accede directamente al patio que está flanqueado por las edificaciones, de una sola planta y tejados a dos y cuatro aguas, que contenían los servicios del fuerte y de los posteriores usos que tuvo. En el centro aún permanece un pozo (¿?).

Patio central del fuerte, al fondo el mar.

A continuación, y separada del patio por una arcada de siete arcos de medio punto, se extiende la explanada —hoy mirador— donde se ubicaban las baterías. Esta es la zona que se remodeló a partir de los años sesenta del siglo pasado.

Dejo aquí la acuarela, correspondiente a este fuerte, dibujada hacia 1790 por José de Sande Vasconcellos incluía en su libro “Mapa de todas las plazas, fortalezas y baterías del reino del Algarve”.


Qué mal aspecto tienen las terrazas de los baluartes.


RESUMIENDO:


Nombre: Fuerte de Santa Catalina o Mirador de Santa Catalina.
Municipio: Portimao
Provincia (distrito): Faro, El Algarve.
País: Portugal
 
Tipología: Fuerte costero.
Época de construcción: siglo XVII.
Estado: En buen estado, gracias a las obras de reparación realizadas en las edificaciones originales: fachada, baluartes patio y edificaciones laterales.
Es de lamentar las intervenciones que se realizaron en la segunda mitad del siglo pasado, tendentes a hacer un uso turístico del mismo, con la ejecución de rampas y escaleras insertadas en el acantilado a fin de acceder desde él a la playa.
La lamentable remodelación de la muralla.

Propiedad: Pública, estatal.
Uso: Hoy es un excelente mirador sobre la playa de Rocha, y también camino de acceso a ella. Se puede decir que su uso es netamente turístico, por lo que ha perdido, en parte, la identidad histórica y la percepción que como monumento se pueda tener de él. Sobre todo en la zona que mira al mar que es en la que más se ha intervenido.
Visitas: Totalmente libre, ya que es lugar de paseo y paso hacia la playa y al puerto deportivo.
Protección: Está declarado Bien de Interés Público el 29 de septiembre de 1977.

Clasificación subjetiva: 2, o sea, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje pero no pasa nada si luego no se visita.
Pero si se recorre el Algarve, cuestión casi imprescindible, dada su belleza y cercanía, pues uno se da una vueltecita por el fuerte y desde arriba se mira el mar. Que para eso está.
Otras cuestiones de interés: Las playas, laplayas y muchas cosas más; enfrente Ferragudo y muchos otros castillos y fuertes.
Cómo llegar: Una vez en Portimao buscar el Largo de la Fortaleza o la Avenida Tomás Cabreira.




martes, 5 de julio de 2022

Armaçao de Pera, fuerte de Santo Antonio


Fachada principal.

Estoy en Armaçao de Pera,
freguesía perteneciente a Silves, en el Algarve portugués. Y en este pueblo se encuentra el fuerte de Santo Antonio, igual nombre que aquel otro que ya paseé en la costa de Tavira. Pero este, a Dios gracias, está muy enterito; más que entero digamos que muy arreglado; a diferencia de aquel otro en el que sí predomina el sabor a piedra vieja, que casi siempre es lo que voy buscando.

Este lugar presume de que aquí hubo un castro lusitano y después un campamento romano que protegía la desembocadura del arroyo Alcantarilha.

Siglos después, en el XVI, existió un fuerte para la defensa contra los piratas del norte de África de los habitantes de la cercana población de Alcantarilha, que se desplazaban hasta allí para pescar en las almadrabas que se calaban en aquellas costas. Su construcción y la seguridad que de eso se derivaba, hizo que aquellos pescadores se fueran instalando alrededor del fuerte de manera permanente, lo que dio origen al poblado que, con el paso del tiempo, ha llegado a nuestros días con el nombre de Armançao de Pera. En 1933 fue, administrativamente, declarado como parroquia (freguesía).

Entrada al fuerte, al fondo la capilla.

 

EL FUERTE:

El fuerte que hoy conocemos como de Santo Antonio fue construido y costeado por orden de Joao Galego, capitán de la Companhia dos Mareantes en Vila Nova de Portimao, desde donde llegó en abril de 1660.

El fuerte, que se llamó de Santo Antonio das Areias, se terminó en 1667, figurando dicha fecha en el escudo de Portugal sobre el arco de la puerta de acceso. Años después, en 1720, se levantó en su interior una capilla dedicada también a San Antonio, en homenaje al patrono del fuerte. Tanto la fortaleza como la ermita se construyeron a expensas de la familia Galego, pues el hijo y el nieto del capitán siguieron residiendo allí, ya que fueron reemplazándose al mando del fuerte. Curiosamente todos se llamaron Joao Galego.

El terremoto de Lisboa —1 de noviembre de 1755 le provocó graves daños, como no podía ser menos; pero fue reconstruido a los pocos años.

El plano más antiguo que se conserva del fuerte es de la segunda mitad del siglo XVIII, perteneciente a la serie que dibujó José de Sande Vasconcellos —“Mapa de todas las plazas, fortalezas y baterías del reino del Algarve”—, pero con el tiempo la realidad nos muestra una configuración del edificio ligeramente distinta a lo entonces dibujado. En su dibujo, el autor llama al fuerte de Santo Antonio de Pera.

Originariamente dispuso de dos baluartes ya desparecidos, pero cuyos cimientos fueron excavados en el año 2009; estos baluartes se situaban en los extremos de la fachada que da a tierra. Igualmente, las edificaciones interiores se distribuían de manera distinta a la actualidad. Además tuvo en su fachada principal un foso con puente levadizo que, es evidente, ha desaparecido.

A la izquierda la capilla, otras dependencias a la derecha.



Tras el terremoto de Lisboa se reconstruyó, distribuyéndose las edificaciones interiores tal como hoy las vemos, y se situó la capilla, ya de mayor tamaño —unos 32 metros cuadrados—, en el centro de la fortificación. Se ejecutó de planta rectangular y una sola nave con un sencillo campanario. Siguió consagrada a San Antonio, si bien hoy se la conoce como de Nossa Señora dos Aflitios. Toda la reconstrucción siguió a cargo de la familia Galego que, como decía, permaneció en el lugar durante varias generaciones.



Su planta es un octógono irregular, cuyas medidas interiores mayores son 40 metros de largo y 39 de ancho. Fue construido con mampuestos de piedra caliza unidos con argamasa de cal y arena.

A principios del siglo XX perdió su utilidad defensiva, y se ubicó allí el cuartel de la Guardia Fiscal y de la GNR (Guardia Nacional República).

El uso al que actualmente está destinado, bastante más prosaico a la vez que agradable, es el de mirador de la playa y del océano.

En la década de 1960, padeció importantes derrumbes provocados por el fuerte oleaje del Atlántico, concretamente en 1963 y 1968, por lo que se procedió a su reconstrucción. Posteriormente, en 1977, se intervino la capilla y las otras edificaciones interiores. Recientemente, en 2013, se han llevado a cabo trabajos de restauración y consolidación del arco y muros adyacentes.

La Compañía camino de la playa de Los Pescadores

CÓMO LLEGAR:


Y ADEMÁS:

En 1978 fue declarado Propiedad de Interés Público por el Instituto Português do Património Arquitetónico (IPPAR), actualmente el Instituto de Gestão do Património Arquitetónico e Arqueológico (IGESPAR).

 

Nota informativa final:

Para el no ilustrado en la materia diremos que una freguesíafeligresía en castellano, sin uso, o pedanía y parroquia, según las regiones españolas— es una organización administrativa, propia de los países de influencia portuguesa, en que se divide un municipio o concelho —varios municipios conforman un distrito, y todos los distritos el país—. Hasta aquí el inciso aclaratorio.

 

sábado, 2 de julio de 2022

Castillo de Monte la Reina, D.O. Toro

Nombre: CASTILLO DE MONTE LA REINA

D.O:          TORO
Bodega:   MONTE LA REINA S.C.L.
Dirección: Carretera N-122, Km 436
                       Monte la Reina (Zamora)
Email:         montelareina@montelareina.es
Web:             www.montelareina.es
Tipo:                  TINTO
Variedad:        TINTA DE TORO
Año:                   2015
Tratamiento: CRIANZA
Graduación:   14% Vol.

Descripción de la etiqueta:
Sin pretensiones pero atractiva. El nombre muy claro, en color oro sobre fondo negro, destaca. Unos anagramas a los que no encuentro significado pero que llaman la atención, hacen que observes con más detenimiento; uno de ellos, el superior, parece ser un castillo, al mirarlo imagino tres torres. Y los datos de siempre, los de todas las botellas.
La contraetiqueta como siempre, los datos de rigor, en esta: 100% tinta de Toro y 12 meses en barrica de roble francés. Pero nada sobre sugerencias y maridajes, lo que es de agradecer, porque prácticamente todos los bodegueros dedican ese espacio a enseñarnos qué es lo que hay que comer con sus vinos. Y tampoco debería ser así.


Sobre la recurrencia:
Nada más acceder al portal de internet de la bodega se puede deducir de dónde viene el nombre del vino. Sí, procede del de un castillo, pero de uno que no es un castillo y además posee una corta historia.
Se trata de una edificación, un palacio neogótico del siglo XIX, que hoy es un hotel de esos que llaman boutique, o sea, un poquito particular, con pretensiones ser único y distinguible.
Y éste lo consigue pues, y según la fotografías que veo, intenta unir el pastiche que se construyó hace más de cien años con una decoración aparentemente actual, resultando el producto pretendido. Pero ojo, que sólo hablo del edificio. Que como siempre digo, el vino en sí y su calidad no tienen lugar aquí.
Vamos al castillo, o mejor dicho al palacio. Fue construido en el siglo XIX por el primer conde de Villapadierna y dedicado a residencia dentro de la finca.
En 1983 cambiaron de propietario, finca y palacio, destinándose la primera a cultivos varios y el segundo a residencia familiar, para años después unificar los cultivos en la vid y el palacio dedicarlo a hotel. Desde el 2004 producen sus propios vinos.
Es de planta rectangular con torreones cilíndricos en sus vértices; sus fachadas están muy perforadas por multitud de ventanas de considerable tamaño, sin excluir las torres que poseen unos extraños huecos en forma de desmesurada tronera invertida. Todo su perímetro está almenado.
La empresa no ofrece en su web ningún dato sobre su historia ni sobre sus elementos y características constructivas. Pena, penita, pena, que les importan más otros temas.
El palacio desde el aire, parece un juguetito.

Otras cuestiones a considerar:
Evidentemente el paisaje, ocupado por hectáreas de viñedos, que para eso se trata una finca dedicada a ese cultivo. Y la bodega, que según veo en la foto correspondiente de la web, ha sido edificada con la misma voluntad que el castillo: llamar ostentosamente la atención.
La bodega, casi la prefiero antes que al palacio.

martes, 21 de junio de 2022

Aroche, muralla urbana de Arucci Turóbriga

Estoy en Aroche, donde se encuentra el único yacimiento arqueológico de origen romano visitable en la provincia de Huelva, Arucci Turóbriga. Y aunque ese tipo de construcciones no es el motivo de mi blog, no sería la primera vez que incluyera una ciudad romana en él, ya lo hice con la de Cáparra y también Bolonia. Y la razón es bien sencilla, todas estuvieron rodeadas de una muralla.
Arucci Turóbriga se encuentra en la sierra onubense, en pleno Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, y más concretamente en el término municipal de Aroche y a unos tres kilómetros del núcleo urbano. Se trata de un lugar conocido como los Llanos de la Belleza, junto al río Chanza, un afluente del guadiana que nace a pocos kilómetros, en pleno núcleo urbano del vecino pueblo de Cortegana.
Los primeros trabajos de excavación se remontan a época reciente, apenas si han transcurrido veinte años. Comenzaron en 2004 y ya se conoce la planta completa de esta pequeña urbe que tuvo una superficie de unas 4 hectáreas —a las que habría que sumar toda la zona periférica extramuros, pudiendo alcanzar unas 15 hectáreas—, de las cuales se llevan excavadas aproximadamente un 15%.
Ermita de San Mamés, mercado y foro.

 

HISTORIA:


Corría el siglo I a.C. y Augusto era el primer Emperador de Roma. A esta comarca se la denominaba Baeturia Céltica, y muy cerca de ella existía otra pequeña ciudad llamada Arucci Vetus, que sería el lugar donde se levantaría la población de la actual Aroche —musulmanes de por medio, evidentemente—. La Arucci que hoy tocamos, la Turóbriga, se fundó entre los años 15 y 10 a.C.; gobernaba en Roma su primer emperador, Augusto (23/09/63 a.C. – 19/08/14 d.C.) que lo fue desde el año 27 a.C. hasta su muerte. Con su fundación se completó el proceso conquistador de la Baeturia (región entre los cursos medios e inferiores de los ríos Guadiana y Guadalquivir).

Sus habitantes se dedicaron principalmente a la agricultura y ganadería, pero también, y muy importante, al control y administración de los cercanos yacimientos mineros, que fue la primitiva función por la que se fundó la ciudad: se trataba de una zona conflictiva, cuyos pobladores habían participado activamente en las rebeliones lusitanas contra la dominación romana, y la fundación de la ciudad ayudaría a la pacificación del territorio, al arraigo de las poblaciones y la consecuente romanización.

Su vida fue corta pero muy desarrollada, sobre todo durante la época de la Dinastía Flavia y el posterior reinado de Adriano. A principios del siglo III comienza un lenta pero progresiva decadencia. A mediados de esa centuria ya ha perdido su poder y es abandonada; la mayor parte de sus edificaciones son expoliadas para servir en la construcción de villas cercanas, así como en la vecina iglesia de San Mamés. Aún se mantendría una pequeña población que permanecería en el lugar unas décadas más.

A pesar de que conocerse su existencia desde la década de los 70 del pasado siglo, no fue hasta finales de los años 90 cuando se han iniciaron las investigaciones, a raíz de una serie de reformas que se llevaban a cabo en la ermita medieval de San Mamés. Fue ya en el siglo XXI cuando comenzaron los trabajos de excavación.

Ábside de la ermita , a la derecha el foro.



LOS DETALLES:


El grado de romanización alcanzado en la pequeña ciudad queda manifestado en las edificaciones existentes. Actualmente se encuentran excavadas una gran parte de su planta original, a pesar del uso que como cantera de materiales se ha hecho de ella. Las últimas prospecciones han permitido definir todo el perímetro de la ciudad, pudiéndose ya determinar que la superficie encerrada intramuros es de unas 4.

Todos los edificios fueron construidos a lo largo del siglo I, no acometiéndose obras de importancia en los dos siglos siguientes, apenas algunas decoraciones y la reconstrucción de la muralla en momentos de inseguridad, probablemente a finales del siglo II, a raíz de revueltas de los naturales de la Lusitania.

Son visitables algunas de sus construcciones como el Foro, las termas, el mercado, la Casa del Peristilo, la de la Columna, la Casa Norte, el llamado Campus Martius, la necrópolis norte y la muralla.

Casa de la Columna.

Zona de las Termas, al fondo la ermita.

La muralla que rodeó la ciudad y de la que apenas quedan algunos tramos mal conservados, se construyó con un significado más simbólico que defensivo, algo habitual durante el período de la llamada Pax Augusta; pero sobre todo como un atributo de respeto y consideración. Su principal finalidad fue separar la gran área pública —pomerium— en la que quedan incluidos el foro, las termas y el mercado, además de otras edificaciones dedicadas a servicios domésticos y artesanales, de otras levantadas fuera de la ciudad.

Actualmente se han documentado tramos en la zona norte, este y oeste, con distintos espesores —que van de 1’15 a 1’38 metros— y sin un criterio único en lo que a su sistema constructivo se refiere: hay tramos con una buena ejecución y un espesor notable, mientras otros de espesor ligeramente más reducido y una calidad inferior. También han quedado manifestadas distintas reparaciones que vienen a confirmar una calidad mediana de la obra en cuanto a materiales y técnicas empleadas, observándose incluso un reaprovechamiento de materiales.  

El tramo de la zona norte es el más grande de todos y el mejor conservado, incluso es el más reforzado, con el doble de espesor; en él debió de estar la Puerta Norte por la que se accedía desde la Necrópolis Norte. Junto a este lienzo se encuentra la Casa Norte, de la que está separada por una calle.

Tramo norte de la muralla, detrás la casa Norte.

 

Mi Comañía, ante el Peristilo.

 

 

RESUMIENDO:

 

Nombre:     Ciudad Hispanorromana de Arucci Turobriga

Localidad:  Aroche

Municipio:  Aroche

Provincia:  Huelva

 

Tipología:   Muralla urbana

Época de construcción: finales del siglo I a.C.

Estado: es evidente que, al tratarse de unos restos excavados, podría deducirse que apenas si tienen una relativa curiosidad para la mayoría. Muy al contrario, lo que hoy está a la luz no está en absoluto carente de interés.

Propiedad: Pública, Ayuntamiento de Aroche.

Uso: turístico, cultural, y sobre todo arqueológico.

Visitas: el yacimiento es visitable, desde el año 2004, previo pago de una muy módica cantidad que incluye la ermita de San Mamés.

Protección: Tiene la máxima protección que otorga la ley 14/2007 de 26 de noviembre sobre Patrimonio Histórico de Andalucía.

Fue declarado Bien de Interés Cultural, categoría de Monumento, el 8 de julio de 2008, junto a la ermita de San Mamés, denominándose Ciudad Hispanorromana de Turóbriga.

 

Clasificación subjetiva: 3, se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo. Y es que hay que tener en cuenta que nos encontramos en una comarca privilegiada, con unos paisajes espléndidos y algunos castillos dignos de ser visitados.

Otras cuestiones de interés: Junto al yacimiento se encuentra la ermita de San Mamés, patrón de Aroche. Esta iglesia es un ejemplo de la arquitectura de repoblación del siglo XIII, en la que encontramos una serie de pinturas murales del siglo XV.

El entorno en el que se encuentran la ciudad es de un alto valor paisajístico, principalmente dehesa, propio de toda la Sierra de Huelva.

Cómo llegar: En la Vía de la Plata, autovía A-66, E-803, a la altura aproximadamente del kilómetro 747, se encuentra Santa Olalla. Desde Mérida, unos 120 kms., y desde Sevilla poco más de 70 kms.

Coordenadas:

37.97093064760362, -6.9485803220807405