martes, 4 de febrero de 2020

Zufre, muralla de Zufre

 Subo hoy a la sierra, a la Sierra de Huelva, apenas un paseo desde mi ciudad y me encajo en un pintoresco lugar, del que tenía referencias fotográficas y que no sólo no me defraudó sino que provocó en mí, y en mi Compañía, el placer que provoca un agradable descubrimiento.

En una templada mañana de invierno paseamos el pequeño pueblo de Zufre, y aunque lo que pretendía que fuera el principal motivo de la visita se quedó en poco más que un punto en el paisaje, no por eso defraudó el lugar. Muy al contrario: las calles estrechas, las ligeras cuestas, los numerosos azulejos inundados de versos y, sobre todo, el sonido de un piano que a temprana hora animaba la mañana y que nos obligó a cesar por unos instantes el paseo, hicieron del día un largo y provechoso momento. 

Y luego vino la comida para rematarla jornada. 






EL LUGAR:

Su nombre proviene del árabe sufre o sutefie, que significa tributo. Porque es desde los árabes cuando se tienen datos certeros de su existencia como lugar poblado. De pueblos y culturas anteriores, un poco de todo; de los romanos por supuesto que también —en el casco urbano aparecieron restos de ellos, lo que prueba que estar, estuvieron— que si no hay romanos, casi no somos nadie.

Pero es con los árabes, decía, cuando se convierte en una de las principales poblaciones de la sierra, por su ubicación topográfica en una alta loma, y su proximidad a importantes vías de comunicación —Portugal a Sevilla, Mérida a Sevilla—.

Al igual que toda esta tierra, es reconquistada por las tropas de Fernando III. Es tras la batalla de Tentudía cuando Pelay Pérez Correa se hace con toda la comarca en nombre del Rey Santo. Corría el año 1246.

Y el buen hombre, como hizo más al norte después de su victoria, funda aquí otra ermita en agradecimiento a los cielos por su victoria. En este caso a la Virgen del Puerto, actual patrona del pueblo.

Terminada la Reconquista, pierde toda su significación pasando a formar parte del reino de Sevilla. Alfonso X le concede el título de villa, a la vez que pasa a ser una vicaría de la diócesis de Sevilla, de la que dependerán todas las poblaciones del entorno.

El terremoto de Lisboa marca un punto de inflexión negativo en la vida y en la economía de Zufre —numerosas casas son destruidas y también el campanario de la iglesia—, continuando la guerra de la Independencia y las desamortizaciones del siglo XIX. En algunos momentos de este periodo desaparecen el castillo y prácticamente toda la muralla de la villa.

La iglesia de la Purísima, asentada sobre la muralla.


LA MURALLA:

Zufre está sobre un promontorio ligeramente amesetado, y asomado, hacia el sur, a un cortado que le sirve como defensa natural. En la zona más elevada de esta atalaya los árabes construyeron un castillo y una cerca, gruesa y fuerte desde la que se domina y controla todo el valle, conviertiendo a Zufre en uno de los principales poblamientos fortificados de la Sierra, con una trama urbana netamente islámica: calles estrechas y de trazado irregular.

Y aún mantiene la población esas líneas y proporciones, que parece seguir contenida dentro de los 1500 metros que tuvieron de longitud sus murallas.

Con Sancho IV, y dentro de su política de construcciones defensivas frente al enemigo portugués (la construcción de la Banda Gallega), destacó como lugar importante en el conjunto de esa línea defensiva, pero su castillo no figuró entre los edificados —debió ser anterior, ya estaría construido—. Se sabe, sin embargo, que un siglo después fue objeto de reformas por un valor de 2.517 maravedíes de ladrillo.

El castillo —¿castillo de la Quebrada?— y las murallas de la villa fueron durante la segunda mitad de la Edad Media, refugio de los naturales de la comarca ante los ataques de los portugueses.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII decayó la importancia de la fortaleza, debido a su ya escasa posición estratégica; unido al aumento de población y la consiguiente necesidad de cambios urbanísticos. Razones suficientes para su paulatina desaparición.

 

 LOS DETALLES:

Fueron 1500 metros la longitud del perímetro de la muralla, comprendiendo alrededor de 5 hectáreas. De todo aquello apenas quedan —del castillo, absolutamente nada—, y los escasos trescientos metros que se conservan están diseminados e insertos en viviendas, o haciendo funciones de medianeras, totalmente desconectados unos de otros y sin que apenas puedan ser visionados.

La torre de la Harina.

Pero de entre las viviendas surge y destaca una de las torres almohades que ha sobrevivido, la torre de la Harina —en la calle Vicente Ferrer Campos—, de planta cuadrangular —cinco metros de lado y unos doce de altura—, maciza y ejecutada en tapial y ripios cerámicos y pétreos, como seguramente lo fue toda la muralla; en sus esquinas sillares de piedra y en su basamento mampostería. Se ubica esta torre en el sur de la cerca, mirando al valle, y por los restos de un muro adosado a su cara oeste, se piensa que tal vez se trata de una torre albarrana.

Hay datos que parecen fechar esta torre ya en época cristiana, o quizás sólo fueran reformas, lo cual llevaría a pensar que las formas constructivas almohades siguieron vigentes con los cristianos.

El Torreón Alto, en la calle Carnicería.

En la calle Carnicería se levanta un torreón restaurado y convertido en mirador, el llamado Torreón Alto. Es de traza cristiana, de unos quince metros de altura, almenado y muy restaurado, por lo que su interpretación debe albergar alguna prevención.

Insertado en las edificaciones y sólo visible desde la carretera de acceso al pueblo, está la Torre del Postigo, o lo que queda de ella. Llamada así por formar parte de la puerta de entrada, o postigo, a la villa.

La Compañía en el Torreón Alto.

 

Nombre: Muralla de Zufre

Municipio: Zufre

Provincia: Huelva


Tipología: Muralla urbana

Época de construcción: Segunda mitad del siglo XII.

Estado: Las dos torres existentes están en buen estado, después de haber sido reconstruidas; el resto de la cerca se supone que se encuentra en un estado de ruina progresiva.

La torre de la Harina antes de su restauración (de zufre.es)

Propiedad:  

Uso:

Visitas: inaccesible, al encontrase en el interior de viviendas.

Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza.

La Muralla de Zufre y la Torre de la Harina fueron declaradas Bien de Interés cultural en 1985.

Clasificación subjetiva: 3, o sea, se incluirá en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo. Pero no todo es por la muralla, sino por el conjunto: pueblo y paisaje. Como ya se habrá deducido después de leer esta entrada.

Cómo llegar: Desde Sevilla, circulando por la A-66 / E-803 o la N-630, y en sentido a Mérida, o viceversa, al llegar a Santa Olalla del Cala, coger el desvío hacia Zufre —carretera A-461—.

Otras cuestiones de interés: Pasear despacio por las empinadas y estrechas calles es un recreo para los sentidos, y ya justifica el viaje; pero no olvidar la plaza de la Iglesia, con la iglesia de la Purísima Concepción; y el edificio del Ayuntamiento —siglo XVI, obra atribuida a Hernán Ruiz II—, coronado con el escudo de los Austrias, que antes fue pósito, cárcel y concejo, con los sillones tallados en piedra (pero nunca sede de la Inquisición como cuenta la tradición popular); el Paseo de los Alcaldes y su espléndida vista; y las ermitas y los abrevaderos. En fin, muchas cosas.

Uno de los muchos azulejos que adornan las calles.

 

sábado, 1 de febrero de 2020

Deleitosa, Cáceres

Población: DELEITOSA
Municipio: DELETIOSA
Provincia: CÁCERES
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
De plata, escusón cuartelado.
Primero y cuarto verado de azur y plata.
Segundo y tercero de gules, castillo de oro almenado y donjonado de tres donjones, mazonado de sable y aclarado de azur.
Al timbre corona condal.
Y al timbre de estas armas, Corona Real de España.
Según Orden de 30 de diciembre de 1987, DOE nº de 7 de enero de 1988.

Recurrencia:
Curioso escudo, o al menos a un servidor se lo parece:
Sobre el campo del escudo, en principio vacío, un escusón que contiene todos los elementos para ser él solo un escudo. Mis conocimientos sobre heráldica son escasos, así que no llego a entender el por qué de esta composición.
Y es que resulta que el escudo del escusón es casi el propio del Condado de Deleytosa (ojo con la Y), título creado por Carlos I en 1526: cuatro cuarteles, dos verados y dos castillos.
No se rompieron mucho la cabeza quienes en 1987 diseñaron el escudo, ni tampoco los miembros de la Real Academia de la Historia que firmaran el informa correspondiente.
La diferencia entre el escusón del de Deleitosa y el escudo del condado de Deleytosa, es que este último tiene a su vez otro escusón que contiene, en campo de oro, cuatro palos de gules y bordura en azur con ocho cruces de plata.
Escudo de los condes de Deleytosa.

Vayamos al interés principal de este blog, que es el castillo:
Creo entender que el castillo no es, por lo tanto, recurso tomado de algún castillo —que por cierto, Deleitosa tuvo uno— sino referencia a Castilla. Simplemente.
Pero como tuvo un castillo, veamos algo de él.

Localización:
Dentro de la población.

Historia:
De origen musulmán, está datado entre los siglos XI y XII.
Tras la Reconquista, pasó a formar parte del Sexmo de Plasencia, y tras la creación del condado de Deleytosa pasó a engrosar ese señorío, junto a la villa que se había fundado.
Con el paso de los años, la villa y sus tierras pertenecieron al condado de Oropesa, al ducado de Alba y al de Frías. A principios del siglo XIX fue restituida a la Corona.

Descripción:
Del castillo apenas si queda un mínimo lienzo, casi insignificante, adosado a la medianera trasera de una vivienda de la calle Generales Cuesta.

sábado, 25 de enero de 2020

Cuacos de Yuste, Cáceres

Municipio: CUACOS DE YUSTE
Provincia: CÁCERES
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo medio partido y cortado.
Primero, de gules, castillo de oro mazonado de sable y aclarado de gules, con león empinado de oro a su diestra.
Segundo, de plata, dos columnas de gules sobre ondas de azur y plata, coronadas de corona imperial la diestra y de corona Real la de la siniestra, rodeando a cada columna una cinta con la leyenda «PLUS» en la diestra y «ULTRA» en la siniestra.
Tercero de sinople, «fuente de los Chorros» de plata
Al timbre, Corona Real cerrada.

Recurrencia:
Cuacos de Yuste es conocido por la existencia en el municipio del monasterio de Yuste, última morada del Emperador Carlos, pero no por la presencia de algún castillo, torre o muralla.
El castillo del escudo, así como el león, deben ser referencia a los reinos de Castilla y León, así como las columnas lo son claramente a Carlos I-V (¿qué va primero el ordinal hispano o el germánico?)
.

sábado, 18 de enero de 2020

Coria, Cáceres

Municipio: CORIA
Provincia: CÁCERES
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
En campo de gules, un león rampante de oro, linguado, armado y coronado del mismo metal.
Bordura cosida de azur, con ocho castillos de oro, almenados, mazonados de sable y aclarados de gules.
Al timbre, Corona Real abierta.

Recurrencia:
Leo en heraldry-wiki.com que los castillos representados en la bordura están referidos a las ocho fortalezas que defendían el territorio de Coria, a saber: 
La Almenara, Marmionda, La Atalaya, Godos, Racha Rachel, Ramiro, la Milana y San Juan de Máscoras.
Encuentro datos sobre ellos a excepción del de Godos y del de Ramiro. Escribir aquí y ahora sobre los otros seis me parece un poco excesivo, cuando lo más lógico sería hacerlo sobre el propio castillo de Coria, pero como resulta que éste no es la recurrencia del escudo, pues aquí lo dejo
.

sábado, 11 de enero de 2020

Ceclavín, Cáceres

Municipio: CECLAVÍN
Provincia: CÁCERES
Escudo:


Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo cuartelado en cruz (¿?).
Primero, de azur, lienzo de muralla de plata cargada de dos cruces de Alcántara de sinople.
Segundo, de plata, león rampante de gules.
Tercero, de palta, rollo de gules.
Cuarto, de azur, racimo de uvas de oro.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Orden de 5 de noviembre de 1997, y publicada en el DOE de 22 de noviembre de 1997.

Recurrencia:
Se cree que tuvo Ceclavín un castillo llamado de Hernán Pérez.
Sin embargo existe la certeza que hubo en este pueblo un fuerte construido en el siglo XIX, que si bien no estoy seguro que sea el representado en el escudo, dejo aquí constancia de ambos, porque de eso va este blog.
Así que aquí queda la duda: ¿cuál de los dos edificios es el representado en el escudo? Me inclino por el primero, pero no encuentro texto que lo confirme. que, seguro, haberlo debe haberlo.
Con respecto a otros muebles del escudo, destacar el rollo del tercer cuartel, el cual aún hoy en día se levanta en una plaza del pueblo. De estilo Manuelino, ha perdido los escalones en los que se sustentaba, pero llama la atención su fuste de 3’65 metros de altura —la altura total es de 4’60 metros— en forma de columna salomónica, tallado de una sola pieza. El capitel se adorna con las cabezas de cuatro dragones de las que pendían las cuerdas a las que se ataba a los reos. Fue levantado tras la declaración, el 25 de septiembre de 1537, de Ceclavín como villa.
Por último, no entiendo cómo habiendo tenido este pueblo hasta 17 ermitas, no luce su escudo algún símbolo que las represente.
El rollo de Ceclavín (de extremaduracasina.blogspot.com)
Localización:
El castillo de Hernán Pérez estuvo en el paso natural entre Ceclavín y Acehúche. El lugar donde se levantó está actualmente aterrazado y repoblado de árboles.
El fuerte se levantó a las afueras del pueblo, en el lugar donde estuvo la ermita de San Juan.

Historia:
Se cree que el castillo fue construido por Hernán Pérez Gallego, noveno maestre de la Orden de Alcántara (1292-1298), que fundó la cercana aldea de Hernán Pérez, donde construyó una casa fuerte.
El fuerte fue construido en el siglo XIX, junto a una de las numerosas ermitas existentes en la población, la cual quedó incorporada al fuerte como parte de su cuerpo principal. Frente a ella estuvo el patio de armas.

Descripción:
Sobre el castillo, no tengo datos sobre su descripción.
El fuerte está prácticamente desaparecido, quedando visible apenas una hilera de piedras, perteneciente a cimentación, entre la maleza. Todos sus materiales fueron expoliados y aprovechados en edificaciones de fincas vecinas.
Alzado y planta del fuerte (de extremambiente.juataex.es)

martes, 7 de enero de 2020

Reina, Alcazaba de Reina

He de confesar algo, que sin ninguna duda me avergüenza, y es la ignorancia de cuestiones simples.
Soy extremeño —esto no me avergüenza, no te equivoques—, pero hay cosas que debería saber sobre mi tierra: geografía, historia, culturilla en general; lo que no siempre sucede. Sobre todo por el orgullo y un poco por la sana pedantería para con los muy allegados. Una de esas cosas que debería haber sabido es que Reina es un pueblo y Casas de Reina es otro. Y no saberlo supone que si vas un día por esos dos lugares con gente foránea y te hacen preguntas, de las que esperan respuestas porque yo soy de Extremadura y obligatoriamente debo saberlas, y vas y no contestas de manera correcta porque, para empezar, creías que Casas de Reina es un pueblo —hasta aquí bien— y Reina el nombre de la alcazaba. Pero que Reina como pueblo nunca habías pensado que existiera.

Y te das cuenta de que sí, Reina es un pueblo, que lo dicen las señalizaciones de la carretera, y también un cartel a la entrada del pequeño caserío, que es una calle y poco más. Tan pequeño es, que será la milenaria fortificación la que acapare todo nuestro interés, y al pueblo le mostraremos el mismo a la salida que el que tuvimos a la entrada.
La población de Reina y su alcazaba.

Pasada la vergüenza sobre el desconocimiento de aquel dato, y que nadie advirtió, enfilamos la cómoda cuesta que nos lleva a la entrada de la fortaleza, casi arruinada y apuntalada hoy con morteros de nueva factura y algún hormigón que produce dolor. Pero que en el pasado tuvo que impresionar a quienes la hostigaron, al menos tanto como evocación produce en los que hoy, desde sus pies, la admiramos. Y es que su silueta es la perfecta crestería esculpida para rematar la construcción natural que es el cerro.
Hoy es fácil su conquista: un cómodo camino a recorrer en coche hasta la puerta, acceso abierto y paseo tranquilo por la amplia mesetilla donde descansa su historia.
La campiña sur de Extremadura, desde el castillo de Reina.

Alcanzamos el primer objetivo, estamos en la cumbre y el lugar obliga a una amplia y generosa mirada al horizonte, o a los horizontes, porque como sitios así disponen de todos los grados de la circunferencia, es posible disfrutar de todas las perspectivas. Y la primera es mirar al sur y reconciliarme con el pueblo, y disculparme por mi torpeza.
Como desagravio pues, un poquito de su historia.
La Compañía paseando la fortaleza de Reina.


EL LUGAR:

Reina tiene su origen en la que fue la cercana ciudad de Regina Turdulorum, fundada por los romanos. No está claro si en tiempos de Julio César o de Augusto; tampoco es muy importante fijar aquí el momento exacto.
La cuestión es que se trataba de un buen lugar para fundar una ciudad, pues era el paso de una calzada que unía Córdoba —Corduba, Colonia Patricia Corduba— con Mérida —Emerita Augusta— y ya sabemos que todo sitio que presuma de prestigio debe, como mínimo, haber conocido el paso de los romanos y ocupar en el mapa un punto estratégico. Lo que viene a ser un cruce de caminos.
Y Reina, ha quedado dicho, cumplía los dos requisitos (de lo que ampliaremos datos cuando hable de la ciudad de Regina y su muralla urbana, pero eso será en otro lugar de este blog).

No es hasta la llegada de los musulmanes cuando en la sierra que hoy paseo se produce el primer asentamiento humano; sin embargo, aquí han aparecido restos de cerámica y material de construcción, lo que haría dudar de la afirmación anterior.
Los árabes construyen una fortificación aprovechando-expoliando materiales de la cercana Regina, para así tener un buen refugio para la población, además de ser un espléndido mirador para controlar el cruce de caminos.

La villa de Reina desde la puerta norte.

Es en 1246 cuando Fernando el Santo conquista la villa, alcazaba incluida, y la dona a la Orden de Santiago, que crearán una Encomienda de la que dependerán varios pueblos de la comarca, entre ellos Casas de Reina —la preposición de como símbolo de dependencia— Ahillones, Berlanga, Fuente del Arco, y algunos más.
Hasta el siglo XVII formó parte de la provincia de León, administrada por la Orden de Santiago.
La Sierra Sur; muy cerca, la Sierra Norte de Sevilla.


LA ALCAZABA:

Pero volvamos al principio.
Su ubicación es privilegiadísima: sobre un alto cerro, a 825 metros de altitud, domina gran parte de la campiña sur. Fue fundamental, junto con Montemolín y Hornachos, para defender la frontera de los ataques cristianos y asegurar así el valle del Guadalquivir y las ciudades de Sevilla y Córdoba.
Las primeras defensas se construyeron durante la época emiral, siendo los almohades, ya en el siglo XII, quienes conforman el recinto tal y como ahora conocemos.

Fue conquistada, en primera instancia, por Alfonso IX en 1185 y recuperada por los musulmanes diez años después, tras su victoria en Alarcos.
Sin apenas asedio, Fernando III reconquistó definitivamente la fortaleza y se la cedió, junto con la villa, a la Orden de Santiago.
En la época de ocupación de los santiaguistas, fue muy restaurada: en el siglo XV mandó hacer obras de adaptación el Maestre de la orden D. Alonso Cárdenas; y en el XVI, volvieron a hacer obras de refuerzo y restauración.
Durante ese tiempo, estuvo también ocupada por gran parte de la población de Reina que, poco a poco y para evitar la subida al cerro en su vida diaria, decidieron ir asentándose a los pies de la montaña.

Torre del Homenaje, y  la villa de Casas de Reina. Al fondo Llerena.

A lo largo del siglo XVII fue perdiendo importancia, y la fortaleza fue abandonada en favor del caserío que poco a poco se iba formando en la ladera de la montaña. El auge que iba adquiriendo la cercana Llerena también influyó en el declive.
Con su abandono le llegó un deterioro progresivo que, por fin, se ha detenido en el pasado siglo.


LOS DETALLES:

La formidable alcazaba estaba compuesta por una cerca de unos dos metros de espesor, que perimetraba, y perimetra, la meseta de la cima.
Su planta, muy irregular —por aquello de la adaptación a la topografía del terreno— parece querer ser un trapecio.
La reforzaban catorce torres de planta rectangular y cuadrangular—en casi todos los textos que leo, se habla de catorce torres albarranas, y me hace dudar si quienes escriben eso no saben qué es una torre albarrana, o soy yo el equivocado— más la del Homenaje, que es la situada en el lienzo noroeste. Esta torre es la única a la que pudiera considerarse albarrana, por sobresalir en exceso de la muralla, pero se encuentra unida a ésta en toda su altura. Sin embargo, tiene la peculiaridad de arrancar con planta cuadrada para convertirse en un prisma octogonal conforme gana en altura.

La torre del Homenaje.

En el interior de ese recinto, se levanta otro del que prácticamente se ha perdido casi todo. Aún perviven la torre del Homenaje y dos aljibes, uno de clara factura musulmana, situado casi en el centro del conjunto y cerca de la actual entrada; y el otro construido por la orden de Santiago junto al alcázar.

En ambas fotografías, arranques de los muros de las edificaciones aledañas al alcázar.

Durante el período de uso por parte de la Orden de Santiago, se elevaron los muros con mampostería y se reformó lo que era el alcázar para convertirlo en residencia del alcaide —lo que vino a llamarse el palacio—. Los restos de este conjunto se sitúan en el ángulo norte de la fortaleza. Próximo al alcázar se observan los arranques de los que fueron las distintas edificaciones de servicio: viviendas, caballerizas, etc.
Entrada al alcázar desde el interior de la alcazaba.


Interior del alcázar.

Tuvo dos accesos que aún se conservan: el primitivo, en el alcázar, una puerta en recodo orientada al norte, formada por un doble arco; cuando la alcazaba fue sede de la orden de Santiago, esta fue la entrada a la Casa de la Encomienda.
La otra puerta está orientada al sureste y es la que actualmente se utiliza para acceder al castillo.
Entre los materiales utilizados en su construcción, estaba el tapial árabe ejecutado con encofrados, a lo que hay que añadir sillares procedentes de la cercana ciudad romana. Entre las obras que llevaron a cabo los santiaguistas, estuvo el recrecido de algunos muros, que se ejecutaron con mampostería sobre el tapial.

Tras el descenso del cerro —olvidaba apuntar su nombre, de las Nieves, como la Virgen de la ermita—, nos encaminamos a Regina Turdulorum, que no es cuestión de perder la oportunidad de visitar una ciudad romana protegida por una alcazaba mora.
La alcazaba desde la ciudad romana.



RESUMIENDO:

Nombre:     Alcazaba de Reina
Municipio: Reina
Provincia:  Badajoz

Tipología:  Alcazaba / Castillo.
Época de construcción:  último tercio del siglo XII.
Estado:  De una situación de ruina progresiva, se ha llegado a lo que yo calificaría de ruina controlada. Algo es algo.
Algunos materiales utilizados en las últimas restauraciones, como el hormigón, hacen pensar que no todo es válido, que cada cosa tiene su lugar.

Torre del lienzo noreste; obsérvense los volúmenes de hormigón.

Propiedad:  Pública (¿municipal?).
Uso:  Sin uso definido, como atracción turística y excelente mirador.
Visitas:  entrada libre en horario de apertura; la ermita está cerrada, se abre previa petición.
Protección:  Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Está declarada Bien De Interés Cultural, y Monumento Histórico Artístico desde el 3 de junio de 1931.

Calificación subjetiva: 3, o sea, que se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo.
Pero al estar tan cerca de la ciudad romana, complementándose ambos monumentos, la calificación sube a 4 estrellas.
La ermita desde el interior de la alcazaba. A la derecha el aljibe musulmán.

Otras cuestiones de interés:
Dentro del recinto de la Alcazaba se conserva una ermita del siglo XV con la advocación de Nuestra Señora de las Nieves, cuyo origen se cree visigodo, pues de esa época son los capiteles de las columnas que sostienen el coro. Fue remodelada, en los años sesenta del pasado siglo, tras sufrir un incendio. De ahí que presenta tan buen aspecto.


Ojo, no confundir este pueblo y este castillo con el de La Reina, en Villarroya de la Sierra, provincia de Zaragoza. Donde, además, hay otro castillo llamado del Rey.

Cómo llegar:




sábado, 4 de enero de 2020

Tavira

Municipio: TAVIRA

Distrito:      FARO
Región:       ALGARVE
Escudo:

Descripción:
De plata con un puente de siete arcos rojos entre dos torres del mismo, iluminadas de negro, dejando un río con dos franjas onduladas de color azul y una de plata, seguido de un mar de cuatro franjas onduladas de plata, alternándose con tres en verde. Flotando en este mar, un barco negro resaltado en oro, vestido de plata y con mástiles y aparejos de negro.
En jefe, una cruz de Santiago, de color rojo, acompañada de una cabeza blanca coronada de oro y una cabeza negra con turbante de plata.
Corona mural plateada de cinco torres.

Establecido por la Comisión Administradora Municipal el 12/enero/1933, según dictamen de la Sección de Heráldica y Genealogía de la Asociación de Arqueólogos Portugueses de 26/noviembre/1932.
Aprobado por el Ministerio del Interior, Gaceta Oficial nº 52, 1ª serie, 06/marzo/1933
(De www.heraldicacivica.pt)

Recurrencia:
En el escudo se representa un puente fortificado que al tener siete ojos puede ser, y lo es, el puente romano (¿?) sobre el río Gilao, aunque actualmente no está fortificado ni tengo datos para afirmar que en la antigüedad lo estuviera.
Las dos torres, por lo tanto, bien pueden representar a la muralla urbana, de la que quedan restos, o al propio castillo de Tavira.
El puente sobre el río Gilao.
Localización:
El castillo se encuentra en el centro de la ciudad, en la cota más alta de la parte situada en la orilla derecha del río.

Historia:
Es de origen árabe, de finales del siglo XI o primeros años del XII, durante el último período de dominio de los almorávides. Un pequeño castillo que los almohades ampliarían y que es el que nos ha llegado.
Conquistado en 1292 por el rey Dinis; que amplió las murallas de la ciudad.
Tuvo gran importancia durante la época de los Descubrimientos, y estuvo activo hasta la Guerra de la Restauración. En esa época fue reforzado y adaptado para la artillería.
En 1755, por culpa de un terremoto sufrió considerables daños. De ese desastre quedaron en pié el Arco de la Misericordia, parte de la Alcazaba y algunos restos de la Muralla de la ciudad. Todo lo demás se desmanteló.
Está declarado Monumento Nacional desde el 16 de mayo de 1939.
Puerta de entrada al castillo.
Descripción:
El castillo presenta una planta trapezoidal y siete torres, del siglo XVIII, de las que quedan un bastión de gran tamaño, dos torres apr
oximadamente cuadrangulares y una tercera poligonal, apoyada en una construcción de época almohade.
Después de la conquista cristiana, nuevas obras conformarán la muralla urbana poligonal, sustituyendo el tapial por mampostería.
La entrada del castillo se hacía por un arco de medio punto junto a la Iglesia de santa María. Hay una escalera reciente desde la calle de la Libertad.
Al día de hoy el castillo es un pequeño jardín público, pero continúa siendo un elemento arquitectónico que destaca en el paisaje.
Está en buen estado de conservación. Los elementos que aún resisten al tiempo se encuentran consolidados.
Tavira, el río Gilao y el puente (de visitportugal.com)

Para más información sobre el castillo de Tavira: