jueves, 14 de noviembre de 2019

Elementos y partes de una iglesia...

ÁBSIDE:
Es una palabra derivada del latín “absis, absidis”, que viene a significar arco o bóveda, y que en arquitectura es la zona abovedada de un templo que sobresale al exterior en la fachada que corresponde en el interior con la cabecera, es decir, la fachada posterior.Su planta es semicircular, en el románico, y poligonal en el gótico. Siempre estaba cubierto por una bóveda.
No confundir nunca la cabecera de una iglesia con la entrada, que en las de planta de cruz latina, ésta está en los pies y la cabecera en el lado opuesto.
En definitiva, que normalmente se denomina ábside a toda la cabecera de una iglesia, y es el lugar donde se instalaban el altar y el presbiterio.
Planta de una iglesia, la parte sombreada corresponde al ábside.

Ábside en el monasterio cisterciense del Divino Salvador, Pantón, Lugo. 

ABSIDIOLO:
Es una capilla absidial, es decir un ábside más pequeño que el principal y que generalmente está anejo al principal y comunicado con él.
Estas capillas suelen ser siempre en número impar (esto lo he leído, porque nunca se me ha ocurrido contarlos).
Planta de una iglesia, la parte sombreada corresponde a los absidiolos.

Ábside y absidiolos del monasterio de Moreruela, Granja de Moreruela, Zamora.
Debajo, vista desde el interior de la iglesia.




ALMINAR:
Es la torre de las mezquitas, generalmente elevada y estrecha, desde la cual el almuédano convoca a los fieles a la oración.
También palabra árabe, “al-manar”, el faro. Evidentemente, muy relacionada con la anterior.
Sin duda, el alminar más bello del mundo.

ARBOTANTE:
Es un arco exterior que describe un cuarto de circunferencia y cuya misión es la de contrarrestar los empujes de las bóvedas de las naves de un edificio.
En su extremo inferior se apoya en un botarel y por su extremo superior contrarresta el empuje de algún arco del edificio o de una bóveda.
Arbotantes de la catedral de Sevilla.

ARCOSOLIO: Arco que, a manera de nicho, alberga un sepulcro generalmente incrustado en la pared. Su uso aparece en la época imperial romana.
El arcosolio más famoso de España: tumba de Martín Vázquez de Arce, el doncel, Catedral de Sigüenza, Guadalajara.

ARQUIVOLTA:
Cada no de los arcos con que está decorada una portada.
En las iglesias, debido al espesor de sus muros, las arquivoltas se escalonan formando un abocinamiento de la puerta.

ATRIO:
El espacio, cubierto o descubierto, normalmente rodeado de un pórtico, situado a la entrada de algunos edificios, generalmente iglesias o palacios.
En las antiguas casas romanas era la sala principal de la vivienda, desde la que se accedía al resto de dependencias.
Atrio de la ermita de la Virgen del Ara, fuente del Arco, Badajoz.

BANCO, predela:
La parte inferior de los retablos de las iglesias, donde se apoya el mismo.
Si el banco estaba formado por dos pisos, el inferior se llama sotabanco.
Retablo mayor de la Catedral de Toledo.

BAPTISTERIO:
Es el edificio próximo al templo, anexo o exento, de pequeño tamaño, donde se administraba el sacramento del bautismo.
También la pila bautismal.

Baptisterio de la catedral de Pisa.

BORJE, botarel:
Cuando el contrafuerte era cilíndrico.
Ver y leer contrafuerte que allí queda explicado y viene a ser lo mismo.

BOTAREL, borje:
Típico de la arquitectura gótica, es la parte del contrafuerte que, separada del muro, recibe el empuje del arbotante. Normalmente se le remata con un pináculo.


BÓVEDA:
Es una obra de fábrica curva, que cubre el espacio comprendido entre dos o más muros o varios pilares.



CABECERA:
El testero de la iglesia o parte en que se halla el altar principal.


Cabecera de la iglesia del monasterio de Batalha, Portugal.

CAN, ménsula, modillón:
Cabeza de una viga que, que sobresaliendo por la parte exterior del muro, sostiene la cornisa.
Pero con más frecuencia, se denomina así a las piezas largas de piedra labrada con molduras que, insertas perpendicularmente en el muro, sobresalen en uno de los paramentos para sujetar aleros, matacanes, vigas, etc. Solían esculpirse con molduras.

CANECILLO, can, modillón:
Generalmente se denominan así los canes que soportan el alero en algunas iglesias y que presentan en muchos casos esculturas sobre temas muy variados y no necesariamente religioso.
O sea, un can pequeño; así que leer lo de más arriba.


Canecillos sosteniendo un alero

CAPILLA:
Edificio contiguo a una iglesia, o parte integrante de ella, con altar y una advocación particular.
Este tipo de edificación se prodigó en el interior de los castillos, en principio para uso exclusivo de los habitantes del mismo. Con el tiempo los servicios religiosos se ampliaron a la población.
En muchos castillos se observa la existencia de ventanas o espacios privados desde donde los señores seguían los actos litúrgicos sin mezclarse con sus vasallos.

Capìlla del castillo de Almodóvar, Córdoba.

CELDA:
Según el DRAE, en su tercera acepción, "aposento destinado al religioso o religiosa en su convento".
Es decir, las estancias de los frailes y monjas en los conventos y monasterios.

Galería de celdas en el monasterio de San Martinho de Tibaes, Braga, Portugal.

CIMBORRIO:

Torre de planta poligonal, aunque también cilíndrica, elevada sobre el crucero de las iglesias, que sirve de base a la cúpula y descansa inmediatamente sobre los arcos torales.
Catedral de Évora, Portugal.

CLAUSTRO:
Galería cubierta que rodea el patio interior principal de un convento o de una iglesia, formando generalmente un cuadrilátero con un jardín. Suele estar adyacente a la iglesia y formando parte de un complejo mayor.
Al ser el espacio común entre las distintas dependencias de un monasterio, es el lugar de meditación y paseo.
Claustro del Monasterio de Guadalupe, Cáceres.

CONTRAFUERTE, borje, botarel, espolón, estribo, machón:

Dice el DRAE que es el refuerzo vertical en el paramento de un muro para aumentar su estabilidad, y que generalmente se encuentra adosado a las esquinas o al lienzo de la muralla principal.
Este elemento se coloca normalmente hacia el exterior del muro y resisten los empujes de éste —y de los arcos y las bóvedas— trasmitiéndolos a la cimentación. Nace en la base del muro al que defiende y fortalece, ascendiendo hasta el parapeto al que sobrepasa en ocasiones.
Los cubos y torres en lienzos largos de murallas tienen, además de la defensiva, una función estabilizadora y actúan como enormes contrafuertes.
En otras construcciones se trata de un refuerzo saliente en el muro, pilares o arcos adosados, preparado para soportar cargas perpendiculares al mismo, con lo que lo reforzaban y contrarrestaban su empuje hacia fuera.
Y por último, en aquellos casos en que sobre los muros no sólo se ejercen fuerzas en sentido vertical hacia abajo sino que también actúan cargas laterales producidas por el empuje de bóvedas, arcos, acumulación de tierras o aguas, apuntalamiento por fallo de cimentación, colapso del muro, etc.
Cuando el contrafuerte era cilíndrico se le denominaba borje.
Iglesia de San Pedro, Monesterio, Badajoz.

CORO:
Es el sitio de la iglesia donde los monjes, sacerdotes u otros, se sitúan para cantar durante los oficios.
A lo largo de la historia de la arquitectura, su ubicación dentro del templo ha sufrido diversas variaciones; cuando se situaba en la nave central quedaba aislado mediante un cerramiento.


Coro de la Catedral de Almería.

CRIPTA:
La parte subterránea de una iglesia, generalmente utilizada para enterramientos.

Cripta de la Iglesia de San Luis de los Franceses.

CRUCERO, transepto:
Espacio en que se cruzan la nave central de una iglesia y la que se atraviesa.


DEAMBULATORIO, girola:
Pasillo que rodea por detrás el presbiterio o capilla mayor, prolongando las naves laterales. Es un elemento propio de la arquitectura románica y gótica, y por extensión a los templos de cualquier estilo.
Este espacio fue concebido para que los peregrinos pudieran acceder a todas las capillas del ábside sin interrumpir los actos litúrgicos que se estuvieran celebrando en el altar mayor del templo.
Deambulatorio de la Catedral de Toledo.

ESPADAÑA:
Pared elevada sobre la fachada de una iglesia y que sirve de campanario. Suele poseer uno o más vanos donde se sitúan las campanas.
Iglesia del divino Salvador, Calzadilla de los Barros, Badajoz.

ESPIGA:
Se denomina así a la calle central de un retablo que, generalmente, es más ancha que las demás.
Retablo de la Catedral de Sevilla.

 FRONTISPICIO:

La fachada delantera o principal de un edificio.
También, el frontón o remate triangular de una fachada.
Fachada principal de la iglesia de la Asunción, Villanueva de la Serena, Badajoz.


GABLETE:
En las portadas de edificios góticos, el remate a modo frontón triangular con el vértice muy cerrado. A diferencia del frontón, no se corresponde con las vertientes de la cubierta.
Es un elemento muy característico del gótico, no teniendo otra misión que la meramente ornamental.
Puerta del Baptisterio, Catedral de Sevilla.

GÁRGOLA:
Caño o canal para desagüe del agua de lluvia de los tejados que en ocasiones se decora con figuras zoomórficas, generalmente de carácter fantástico.
Es un elemento que comienza a usarse a partir del siglo XII y es típico de la arquitectura gótica.
Gárgola de la Catedral de Sevilla.

GIROLA, deambulatorio:
Sinónimo de deambulatorio, pero girola es una palabra más bonita.
Nave o conjunto de naves dque en la arquitectura románica o gótica circundan el altar mayor, rodeadas por el ábside, y, por extensión, las mismas naves en iglesias de otros estilos.
LESENA:
Pilar decorativo adosado al muro, parecido al contrafuerte, muy propio del arte románico.
Se conocen también como "bandas lombardas".
Ábside con bandas lombardas en Santa María de las Rosas, Gerona

LINTERNA:
Torre pequeña, más alta que ancha, y con ventanas, que se construye sobre algunas cubiertas, generalmente sobre las cúpulas de las iglesias, como remate y como medio de iluminar el interior.
Linterna en el Panteón de Sevillanos Ilustres, Sevilla.

MACOLLA:
La cruz que, en el arte gótico, se solía colocar en la parte suprior de los arcos apuntados. Solía ser de una decoración de tipo vegetal.
Otro significado relacionado con nuestro tema es el relativo a los adornos de hierro fundido en barandillas y rejas.
Puerta del Príncipe, Catedral de Sevilla.

MIHRAB:
Voz árabe con que se designa el nicho u hornacina (a veces, como en la Mezquita de Córdoba, una pequeña habitación) que marca en las mezquitas el sitio adonde han de mirar los que oran y también alberga el Corán.
El mihrab está en el muro de la Quibla, el cual está orientado normalmente hacia La Meca.


Mihrab de la mezquita del castillo de Almonaster la Real, Huelva.


NAVE:
Cada uno de los espacios del interior de una iglesia en su sentido longitudinal, y donde se disponen los fieles para la oración.
Un templo puede ser de una o de varias naves. 

Disposición de los espacios en una iglesia.

NERVIO:
Arco que, cruzándose con otros, sirve para formar una bóveda de crucería.
Es un elemento característico del arte gótico.
Catedral de Sevilla.

ÓCULO:
Vano de forma circular u ovalada, o sea, una ventana, que sirve para proporcionar iluminación o simplemente como decoración.
En algunas cúpulas, como abertura central, se utilizó no sólo para iluminar sino también para aligerar peso de la obra.
Óculos en la cúpula de la Sacristía de la Catedral de Sevilla.

PINÁCULO:
Es la parte más alta de un edificio monumental o la más sublime e importante de algo inmaterial.
Pero como estamos en los que estamos, diremos que es el elemento constructivo, de forma cónica o piramidal, con el que se remataba y decoraba el edificio, sobre todo en los góticos. Destacan, sobre todo en los botareles de los arbotantes, donde cumple, además de una función estética, otra estructural.

PINJANTE:
Adorno que cuelga de la dovela central de un arco o de la intersección de los nervios de una bóveda
También se llama así al adorno que cuelga entre dos columnas que tienen apoyos alternos (arco pinjante).
Pinjantes del monasterio de Batalha, Portugal.

PÓRTICO:
Galería o espacio cubierto, previo a la entrada de un edificio y adosado a él, sostenido por columnas y arcos. Se construye delante de templos y otros edificios suntuosos.
Casi lo mismo o igual que el porche.
Pórtico de San Miguel Arcángel, Sotosalbo, Segovia

PREDELA, banco:
Se denomina así a la bancada inferior de un retablo sobre la que éste descansa. Suele estar adornada con pinturas, relieves, etc., a las que también se les denomina predelas
Si el banco estaba formado por dos pisos, el inferior se llama sotabanco.



PRESBITERIO:
El espacio que rodea el altar mayor de las iglesias hasta el pie de las gradas que le dan acceso. Suele estar cercado por una reja o cancela.
No confundir con “presbítero”, que es un sacerdote o un clérigo ordenado para decir misa; a la reunión de presbíteros con el obispo, se le llama presbiterio.



PÚLPITO:
Tribuna pequeña y elevada que suele haber en las iglesias, desde donde se predica, se reza, se canta o se realizan otros oficios religiosos.


 QUIBLA, qibla, kibla, alqibla:
En las mezquitas, el muro que cierra la sala de oración o haram, que normalmente está orientado hacia la Meca. En casi todas las mezquitas de la península Ibérica, como en la de Córdoba, está orientado al sur.
Quibla de la Mezquita de Córdoba.

RETABLO:
Obra formada por un conjunto de tablas de escultura o pintura religiosa para ser colocada detrás de un altar.
Se divide verticalmente en calles, la central más ancha se llama espiga, y horizontalmente en pisos, el inferior se llama predela
El retablo está protegido por el guardapolvo o polsera.
La palabra procede del latín "retaulus" y este a su vez de retro (detrás) y tabula (tabla).
Retablo de la iglesia del monasterio de Guadalupe, Cáceres.

SOTABANCO:
Cuando la parte inferior de los retablos de las iglesias, o sea el banco o predela, está compuesto por dos pisos, el inferior recibe el nombre de sotabanco.

TEMPLETE:
Armazón pequeña, en forma de templo, que sirve para cobijar una imagen, o forma parte de un mueble o alhaja.
En arquitectura, pequeño pabellón formado por columnas que sostienen una cúpula.
Templete mudéjar del claustro del monasterio de Guadalupe.

TETRAMORFOS:
Conjunto de los símbolos de los cuatro evangelistas según el Apocalipsis: hombre, San Mateo; buey, San Lucas; león, San Marcos y águila, San Juan.


TÍMPANO:
Superficie plana que se sitúa sobre la puerta de una iglesia a modo de frontón, que es donde se sitúa el tetramorfo de la foto de más arriba.

TORAL, arco toral:
Cada uno de los cuatro arcos que, por ejemplo, sostienen la elevación sobre un crucero.
Cimborrio de la Catedral de Burgos.

TRANSEPTO, crucero:
Espacio transversal que aísla el ábside y el coro del espacio de la nave. Sobre él se eleva generalmente el centro arquitectónico o eje vertical mayor del conjunto, cubierto con bóveda y flanqueado de vanos.



TRIBUNA:
En las iglesias, es un pasillo cuya anchura coincide con la de la nave lateral sobre la que está construida. Cuando coinciden tribuna y triforio, la primera constituye el segundo piso, siendo el triforio el tercero.
En las catedrales situadas en rutas de peregrinaje como el Camino de Santiago, las tribunas solían tener la función de albergar a los peregrinos, además de proporcionar espacio para un mayor número de asistentes a las celebraciones religiosas.
Las tribunas daban a la nave central y solían tener la misma longitud y anchura que la nave lateral sobre la que “reposaban”.
No todas las iglesias de peregrinación disponían de tribunas, solían reservarse a los templos de mayor envergadura, como las Catedrales y, no todas las iglesias que tienen triforio tienen tribunas.

TRIUNFAL, arco triunfal:
Es el que separa la nave de la cabecera del templo.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Calzadilla, Cáceres

Población: CALZADILLA
Municipio: CALZADILLA
Provincia: CÁCERES
Escudo:



Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo mantelado en punta.
Primero, en campo de plata, león rampante de gules, armado, linguado y coronado de oro.
Segundo, en campo de gules, león rampante de oro, armado, linguado y coronado de lo mismo. Bordura de azur con ocho castillos de oro.
Mantel en punta de sinople, con una calzada de oro, puesta en palo y mazonada de sable.
Al timbre, Corona Real cerrada.

Recurrencia:
Nunca hubo castillo ni torre en esta población ni en su término municipal.
El recurso está directamente relacionado con la ciudad de Coria, pues ligada a ella está la fundación de Calzadilla, cuando en el primer tercio del siglo XIII se le permitió a Coria repoblar tierras.
El segundo cuartel del escudo de Calzadilla, bordura incluida, es totalmente coincidente con el escudo de Coria.
La calzada del mantel en punta es referencia a la Via Dalmacia, calzada romana de la época que unía el valle del Tajo con la Meseta Norte, iniciándose en Turmulus, la actual Alconétar y siguiendo hasta Caurum, Coria y Mirobriga, Ciudad Rodrigo.

martes, 5 de noviembre de 2019

San Vicente de la Barquera, Castillo del Rey o de San Vicente de la Barquera

Hoy, paseo por San Vicente de la Barquera. Uno de los más bellos lugares que conozco; bueno, uno de tantos, de tantísimos, porque este país está lleno de ellos. Y éste lo es tanto que ni soy capaz de preambulear esta entrada.
Vamos directo.


Como no tuve oportunidad de hacer fotos de estas características, así de lejos, me permito la licencia de robar una de la red (de megaconstrucciones.net).

EL LUGAR:

Aunque vagamente, se sabe que estas tierras estuvieron pobladas desde la Edad del Bronce —el yacimiento megalítico de El Barcenal así lo atestigua—, para después ser ocupadas por los romanos, de los que se cree construyeron en este lugar el que fue su puerto Vereasueca, dada su magnífica posición topográfica, entre la bahía y el Brazo Mayor. Pero antes de asentarse aquí, debieron pelear contra los orgomescos, una tribu cántabra que habitó estas tierras antes de su llegada, a los que, según cuentan la historia y las leyendas, no debieron ganar del todo.

A principios de la Edad Media, mediados del siglo VIII, estas tierras ya son cristianas y las manda repoblar el rey de por entonces, Alfonso I —de entonces vienen los primeros datos del castillo—. 
En la primera década del siglo XIII, Alfonso VIII, uno de los tres de las Navas, otorga a la población el titulo de villa, además de fuero propio, constituyéndose en realengo. Con ello pasó a formar parte, junto con Santander, Castro Urdiales y Laredo, de la Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa, que a finales del siglo XV se denominaría el Corregimiento de las Cuatro Villas, con jurisdicción marítima en sus costas, fundándose la Cofradía de Pescadores y Mareantes del Señor de San Vicente, una de las cofradías más antiguas de España —al menos sus ordenanzas, de 1330, sí lo son—, y llegando a tener la flota más rica y poderosa de toda la costa.

La ría desde el castillo.

Pero no todo iba a ser color de rosa. A partir del siglo XIV se empiezan a apreciar signos de crisis debidos, entre otros motivos, a las epidemias, los ataques de corsarios y también a algunos incendios que devastaron la villa. El resultado de todo ello fue que en la Edad Moderna, a finales del siglo XVIII, sólo había un barco de pesca en San Vicente de la Barquera.

En 1822 se constituyó en municipio independiente, dentro del partido judicial de Comillas, para dejar de serlo en 1835.

Anécdota: A finales de septiembre 1517 pasó por allí el que sería Emperador, teniendo que pernoctar en el convento de San Luis, pues había sufrido una indisposición. La corte estuvo en San Vicente de la Barquera unos trece días.

La Compañía paseando por el camino de ronda.


EL CASTILLO:

El castillo de San Vicente de la Barquera es también conocido como el castillo del Rey —y reconocido como el mejor conservado de Cantabria—, aunque no sé de qué rey se trata. Durante mi visita no conseguí averiguarlo; espero que a lo largo de la redacción de esta entrada encuentre el dato por algún lugar de la red.
Está datado en el siglo XIII, exactamente en 1210, siendo rey de Castilla el ya referido Alfonso VIII. Se levantó sobre los restos de otro anterior que construyera Alfonso I (739-757), formando parte de la muralla de la villa, la llamada Puebla Vieja, cerrándola por su lado noroeste. Hacia el oeste, la muralla llegaba hasta otra torre, ya desaparecida, que se ubicaba donde hoy está la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.
De 1331 a 1379 estuvo en manos privadas para volver en este último año nuevamente a manos de la corona.
Los Reyes Católicos lo reformaron y lo convirtieron en prisión. Alcanzó así, dado sus pocos huecos y sus recios y gruesos muros, su actual aspecto, fuerte e impenetrable.
Maqueta de la Villa Vieja en el castillo.


LOS DETALLES:

El castillo del Rey es un castillo roquero, aunque la presencia del núcleo urbano le hace perder, en cierta manera, ese carácter.
Su planta es alargada —más de cincuenta metros de largo por un máximo de veinte en su parte más ancha, lo que hace de él un castillo discreto en cuanto al tamaño se refiere—, ligeramente rectangular, adaptándose a las irregularidades del macizo rocoso donde se asienta. Es un castillo pequeño pero de su apariencia maciza y la elevada posición en donde se enclava, hace que se engrandezca .

Tiene dos torres, una, la del Homenaje, de planta pentagonal y única en Cantabria —torre tajamar, que en algún texto he leído con ángulo saliente en campaña— cuyo ángulo agudo mira al oeste, y otra cuadrada en su extremo noreste, que apenas si se eleva sobre el resto del recinto; ambas de gruesos muros, de unos dos metros y medio. Seguramente, la parte que ocupa la torre del Homenaje, ya de por sí situada en la cota más alta de la roca, sea el lugar originario del primitivo castillo.
Las dos torres se unen por un amplio y alargado espacio rectangular, dividido en dos salas a distinto nivel: la primera, situada a una cota más baja, se cubre con un forjado de madera; y la segunda, más amplia y luminosa, pues dispone de tres huecos con derrame en el muro del sur y de dos amplias ventanas con cortejador en el del norte, está cubierta con una bóveda de cañón que se supone es igual a la que se ejecutó durante la reforma de los Reyes Católicos, y que se hundió en el siglo XIX.
Los materiales en él utilizados fueron, principalmente la piedra: mampuestos y sillarejos en muros, y sillería en esquinas y formación de huecos.

Camino de ascenso hacia el castillo.

Entrada al castillo.

Su acceso —hoy es un paseo fácil aunque empinado—, debió ser complicado en el pasado: ubicación en un peñasco sobre la población unida a sus propios elementos defensivos, debieron hacer de él una fortaleza difícil de conquistar.

La primera sala expositiva.

Después de superar unas escaleras que nos llevan a su fachada noreste y atravesar un pequeño espacio a modo de antemuro accedemos al interior del castillo a través de una puerta de arco de medio punto que nos lleva al interior de la torre más pequeña que, actualmente, sólo es una sala de paso.

Puerta entre las dos salas.

Salida al patio.

De aquí, descendemos a la primera sala del amplio espacio central, a la que se llega por una escalera de madera que baja a la primera estancia. A continuación, y a una cota más elevada que se salva mediante una escalera, está la sala abovedada más arriba mencionada; y desde ella, al fondo y a través de una puerta de arco apuntado salimos a un reducido patio que distribuye, mediante varias escaleras, a los adarves que, desmochados de almenas, recorren en paralelo la cubierta del gran espacio central. Una de las escaleras lleva hasta la torre del Homenaje. Desde allí, lo mejor es mirar y mirar hasta cansarse, si eso es posible, de tan bello panorama.

Escaleras hacia los adarves.

  



















 

RESUMIENDO:

Nombre: Castillo del Rey o de San Vicente de la Barquera.
Municipio: San Vicente de la Barquera.
Provincia: Cantabria

Tipología: Castillo.
Época de construcción: siglo XIII al XV.
Estado: Es muy buen estado, fue restaurado en 1990. Dado su uso, se podría decir que se encuentra en muy buen estado de salud.
Propiedad: Pública (municipal).
Uso: es un museo dedicado a la tradición pesquera de la villa, y también sala de exposiciones. Parte de él es utilizado como vivienda.
Visitas: En agosto de 2019, que es cuando la visité, era visitable, previo módico pago, claro. Es de suponer que lo sigue siendo
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Está declarado bien de Interés Cultural desde octubre de 2002 con la categoría de Monumento.

El puente de la Maza.

Clasificación subjetiva: 3, o sea, que se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo, pero no sólo por el castillo, sino por todo el conjunto del pueblo —la Puebla Vieja—, y los hermosos paisajes que desde él se contemplan.
Otras cuestiones de interés: La villa en general, sin olvidar el puente de la Maza, el recinto amurallado y la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, que espero tengan una entrada en este blog.
También es cualidad a valorar, en este castillo, el hecho de que en esta tierra escasee el número de estos edificios, pues abundan más las torres y casas fuertes que, por lo general, son de dimensiones más reducidas. Esta cuestión hace que el castillo del Rey sea la fortificación más interesante de Cantabria.



Curiosidad: Los dos dibujos de arriba corresponden a fragmentos de dos que representan la villa de San Vicente de la Barquera. El primero fecha la imagen en 1350, y el segundo en 1517, cuando fue visitada por el Emperador.
Obsérvese que en el primero el castillo está invertido, su torre del Homenaje mira hacia el noreste.

Nota final: termino de redactar esta entrada y no he dado con el por qué se le llama a este castillo del Rey.

Su situación:





sábado, 2 de noviembre de 2019

Cáceres (ciudad)

Población: CÁCERES
Municipio: CÁCERES
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido.
Primero, en campo de gules, un castillo de oro almenado, mazonado en sable y aclarado de azur.
Segundo, en campo de plata, un león de púrpura, linguado de gules, uñado de oro y coronado del mismo.
Al timbre, corona real cerrada.

Recurrencia:
El castillo no es recurso de ninguno de la ciudad de Cáceres —ciudad amurallada y que posee numerosas casas fuertes y torres intramuros—, sino referencia al reino de Castilla, del que formó parte tras la muerte de Alfonso IX de León en 1230.
Hasta entonces lo era del de León —de ahí el león del segundo cuartel—; Fernando III, heredero de Alfonso IX, unificó ambos reinos. Pero eso es otra historia.