Seguimos en Olivenza, que aún queda mucho por pasear. Tanto, que habrá que volver en otra ocasión, porque en ésta sólo ha dado tiempo al interior de la ciudadela: castillo y muralla medieval solamente. Y también otras piedras del lugar que no tienen aquí cabida, sólo referencias; qué larga se me haría mi Casa de la Tercia si en ella incluyera algo más que castillos, torres y murallas.
A veces es mejor castillear en solitario o, como mucho,
en compañía de la compañía. Esta vez
la compañía ha sido casi multitud, y esa coyuntura me ha obligado a pasear de
otra manera, con otros tiempos y otros espacios. Por lo que he dejado atrás
otras murallas y baluartes, y algo más.
Así que, después del castillo, que
queda dentro de la ciudadela, me
conformo con la muralla medieval, o con lo que de ella persiste: sus cuatro
puertas. A lo que añado la duda, que no acabo de despejar, que me plantea la
lectura en varias páginas de la red,
incluida la oficial del Ayuntamiento, sobre la circunstancia de que la muralla
medieval es la primera de las cuatro que tuvo. Y por más que miro y leo sólo
encuentro dos.
Pero bueno, ya me aclararé en otro
momento. Por ahora centrémonos en la medieval
y sus puertas.
La Iglesia de Santa María del Castillo a través de la puerta de San Sebastián. |
Fue, como no, el rey don Dinis quien mandó construirla allá por 1306, dando
la orden a un tal Pero Lourenço do Rego, quien puso la primera piedra de la
obra el día de San Miguel de ese año. Las obras las llevó a cabo la Orden de
Avis, o de San Benito de Avis —originariamente Orden de San Benito de Évora—.
Como curiosidad decir que aquella primera piedra se conserva en el Museo
Etnográfico de Olivenza, sito en el castillo y que, como ya dejé dicho en la
entrada relativa al mismo, no pude visitar. Así que he de fiarme de lo que leo,
que la piedra no la vi.
Para su construcción se siguió el modelo medieval, heredero de la tradición
romana —las bastides—, basado en un cuadrilátero amurallado con una puerta
en el centro de cada una de sus caras. Dos calles perpendiculares dividían el
perfil cuadrado y se cruzaban en el centro. En el caso de Olivenza, ese centro
es hoy una plaza abierta presidida por el castillo y la iglesia de Santa María.
Para ser preciso, diré que la planta de la ciudadela es un trapecio, siendo
sus lados paralelos los que miran al noreste y al suroeste, su altura es la fachada noroeste —plaza de
la Constitución-Ayuntamiento—, y su mediana,
la sureste que, en buena parte, comparte con el castillo.
La muralla tuvo en total catorce torres (¿?) unidas por muros gruesos, de
tres metros de ancho, y hasta doce de altura; todos ellos, muros y torres, ejecutados
con mampostería. En uno de sus ángulos, aunque no logro precisar en cual, se dispuso
de una torre albarrana. Aún conserva gran parte del adarve, que es accesible
pero no visitable para el turista, por lo que su uso es privativo de las edificaciones que se encuentran adosadas a la
muralla, tanto intramuros como extramuros.
Decía que la ciudadela tuvo cuatro puertas pero desgraciadamente hoy sólo
podemos contemplar dos en su estructura y concepción original: la de Alconchel
y la de Los Ángeles, orientadas al SE y SO respectivamente.
De las otras dos sólo se conservan el trazado de su arco en la llamada de
La Gracia, que mira al NO, y la reconstrucción,
de 2006, de la de San Sebastián hacia el NE.
Las cuatro puertas fueron originalmente muy parecidas en su estructura, ya
que estuvieron flanqueadas por torres macizas que las protegían, y su acceso
encuadrado por un arco de medio punto: torreones: torreones semicilíndricos en
la de Alconchel y la de Los Ángeles, y de planta cuadrada en la de La Gracia y
San Sebastián.
Puerta de Alconchel |
La primera, la de Alconchel, se
orienta hacia el sureste como ya dije, y su nombre debe venir porque seguramente
aquí se iniciaba el camino hacia Alconchel, población vecina coronada por un
elegante castillo. Se sitúa muy próxima al castillo, con el que comparte lienzo
de muralla. De todas es la mejor conservada pues, aparte de su buen estado, no
tiene edificaciones vinculadas en su fachada extramuros, lo que hace que sea
más fácilmente observada. Este buen estado puede que, en parte, sea debido al discreto
uso que se le da a una de sus torres, que contiene en su interior un
transformador eléctrico.
La puerta la conforma una bóveda de
cañón de ladrillo de corto recorrido —también de ladrillo el arco de medio
punto que la traza— que se apoya directamente en los dos torreones semicilíndricos
que la flanquean. Carece de elementos decorativos, apreciándose solamente los
restos de los apoyos de, posiblemente, un matacán de madera, o sea una ladronera. También conserva aún, en su
cara interior, los huecos laterales para alojar las trancas de cierre o alamudes y las quicialeras donde apoyaban los goznes
de las puertas.
La Puerta de los Ángeles, intramuros. |
La misma puerta, pero extramuros. |
Todo lo descrito anteriormente de la puerta de Alconchel, es válido para la puerta de Los Ángeles, hermanas gemelas. La única diferencia es que esta última presenta edificaciones adosadas a sus torres a ambos lados de la muralla, quedando prácticamente embutidas en las viviendas, con lo que dificulta notablemente su visión.
Al igual que su hermana, también
presenta los detalles relativos al matacán, alamudes y quicialeras. A lo que
hay que añadir una barandilla de ladrillo, de más reciente ejecución, sobre la
unión de los torreones, y que convendría eliminar lo antes posible.
La puerta de Gracia, intramuros. |
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La puerta anterior, pero ahora extramuros. |
Abierta hacia el Noroeste se encuentra la puerta de La Gracia, que tuvo muy parecida tipología a las dos anteriores, aunque en este caso sus torres eran de planta cuadrada.
Hoy la vemos totalmente integrada en los edificios que se le han adosado
—una vivienda a su izquierda y dependencias del Ayuntamiento a su derecha—,
habiendo perdido las torres cuadradas que la flanqueaban, y con ello su aspecto
original, manteniendo sólo la traza de lo que fue el arco que conformaba la
bóveda; ésta está enfoscada y encalada, con lo que su aspecto es muy alejado
del original.
No encuentro el dato sobre la fecha en que sufrió tan bruscas
modificaciones, pero sí leo en miscastillos.files.wordpress.com, que:
“las torres desaparecidas eran de base cuadrada, tal como se puede ver en un plano de la ciudadela, conservado en el Servicio Histórico Militar de Madrid, fechado y firmado en enero de 1831 por Mariano Gelabert”.
La puerta de San Sebastián, desde el interior de la muralla. |
La misma puerta desde el exterior de la muralla. |
La cuarta puerta es la de San Sebastián, y se abre al Noreste, justo al lado del castillo. Desde esta puerta hasta la de Alconchel, la muralla de la ciudadela es coincidente con la del castillo. Frente a ella se encuentran los restos de lo que fue el foso.
La
primitiva puerta fue derribada, debido a su ruinoso estado, allá por 1854,
después de aprobarlo el Ayuntamiento el 25 de enero de aquel año. En 2005 fue reconstruida.
Fachada del Ayuntamiento, a la derecha la torre del Reloj. |
Por
último, un breve apunte sobre la torre
del Reloj, que aunque no es una edificación original de la muralla
medieval, sí está levantada donde antes hubo una de las torres que ocupaban
cada uno de los vértices del recinto murado. Concretamente se encuentra en la
esquina oeste.
Estructuralmente
es de planta hexagonal y sobria en su diseño. Está rematada por un chapitel también hexagonal y una veleta
La
construcción de esta torre nació del deseo del procurador de Olivenza ante el
rey Alfonso V, de que la ciudad dispusiera de un reloj. La solicitud se realiza
en 1459 y un año después se construye la torre. En 1509 ya tenía la torre su
reloj pues así se ve en el Libro das
fortalezas de duarte d’Armas (según leo en miscastillos.files.wordpress.com).
Curiosidad: el penúltimo reloj que tuvo, de 1792, se encuentra en el Museo
Etnográfico Municipal.
Nombre: Muralla Medieval de Olivenza
Municipio: Olivenza
Provincia: Badajoz
Tipología: Muralla urbana.
Época de construcción: primera mitad del siglo XIII.
Estado: Es buen estado, lo que nos ha llegado, o sea las puertas; sobre todo la de Alconchel (a pesar del uso dado a una de sus torres) y la de Los Ángeles.
Propiedad: Pública (municipal).
Uso: Urbano, por decir algo; se usan para lo que se hicieron, para entrar y salir de la ciudadela, aunque no hay puertas que se abran y cierren.
Visitas: Son visitables, naturalmente
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Olivenza está declarado Conjunto de Interés Histórico, y desde 2019 está incluido dentro de los Pueblos más bonitos de España.
Clasificación subjetiva: 3, o sea, que se incluirá obligatoriamente en una ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo, pero no sólo por estas murallas, sino también por las abaluartadas, el castillo y por el resto del patrimonio de Olivenza
Otras cuestiones de interés: La muralla abaluartada y el castillo. Y si da tiempo, el puente de Ajuda.
Por otra parte, no olvidar su rico patrimonio religioso —iglesia de Sta. María del Castillo y la Parroquia de la Magdalena—, el ayuntamiento y su casco histórico.
Cómo llegar: Desde Badajoz capital, tomar la EX-107 —carretera de Olivenza— que nos lleva directo. Desde la Vía de la Plata, en Zafra, tomar la N-432 dirección La Albuera y aquí la BA-006 hacia Valverde de Leganés; Olivenza ya queda a un paso.
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