martes, 4 de febrero de 2025

Puebla de Guzmán, Castillo de Alfayat - Iglesia de Santa Cruz.

Nombre:      Castillo de Alfayat /Iglesia de Santa Cruz.
Localidad:  Puebla de Guzmán.
Municipio: Puebla de Guzmán.
Provincia:  Huelva.

Tipología:  Iglesia fortificada / Fuerte abaluartado.
Datación:  Siglo XIII / XVII, 1645 - 1666.

Situación:
Los restos del castillo de Alfayat se encuentran sobre un cerro al sureste de la población, y al que se accede con facilidad, a pie o en coche, callejeando por unas calles que difieren bastante de las que fueron cuando este pueblo se fundó hace más de cinco siglos.
El origen de Puebla de Guzmán está, qué curioso, en la existencia de dos poblados, Alquería de la Vaca y Alquería de Juan Pérez que, respectivamente, fueron fundados en 1262 y 1298, y pertenecían al condado de Niebla, cuyas posesiones incluían los pueblos de la comarca que hoy conocemos como el Andévalo.
Unos dicen que los residentes en las alquerías se desplazaron a un lugar más seguro —algo más alejado de la frontera— cansados de los ataques portugueses y sus pillajes, fundando, alrededor del antiguo y desaparecido castillo, la actual población. Otros se decantan porque la fundación fue fruto del repoblamiento del conde de Niebla hacia 1445.
El topónimo, está ya documentado en 1481, queda justificado por el interés que debió de tener Juan Alonso Pérez de Guzmán, III conde de Niebla y I duque de Medina Sidonia, en demostrar que la localidad le pertenecía.
Durante la guerra de Restauración con Portugal, esta localidad fue escenario de enfrentamientos entre tropas de ambos países.
El rey Carlos IV, en 1796, le concedió el título de villa.
No hay datos que afirmen que, durante la guerra de la Independencia, la población sufriera ningún episodio bélico de consecuencias desgraciadas. Se sabe que la población fue punto de paso del ejército napoleónico hacia la ciudad de Sevilla desde la de Badajoz al mando del general Soul.


Datos históricos:
Es complejo datar esta fortificación, y es que no estamos hablando de una sola sino de tres. La primera, un castillo, el de Alfayat, que debió de levantarse allá por la segunda mitad del siglo XIII y del que, lamentablemente, sólo queda el nombre.
La segunda es la iglesia, que como iglesia nació a finales del siglo XVI, pero que fue ampliada y reformada para adaptarla como edificio defensivo.
Y la tercera fortificación es el fuerte que a mediados del siglo XVII se construyó en el mismo lugar y del que sólo tenemos un lienzo escondido junto al ábside de la iglesia, oculto por las edificaciones que la rodean en ese punto.
De los años de la guerra que enfrentó a Portugal con España, la de Restauración —1/diciembre/1640 – 13/febrero/1668—, data este castillo, o mejor dicho, los escasos restos que de él nos han llegado. Fue una más de las nuevas construcciones que se levantaron a lo largo de La Raya para asegurar la frontera durante aquel conflicto.
Fue el duque de Medinaceli quien mandó construirlo en la parte más elevada de la población, rodeando la ya existente iglesia de Santa Cruz, que fue construida en el siglo XVI. El encargado de su ejecución fue Juan Bautista Corballino, barón de Santa Cristina. Se dice que fue un empeño personal del Duque, a pesar de la inicial negativa de la Junta de Guerra que se decantaba por aumentar las defensas de Ayamonte y Gibraleón.
Terminada la guerra de Restauración se pretendió desatender esta plaza en favor de la de Paymogo, por estar ésta última más próxima a la frontera, según criterio de Octaviano Menni —ingeniero y militar napolitano—, lo cual no sucedió.
En 1725, Martín Fovet, también ingeniero y militar, pero de origen francés, propuso fortificar toda la villa, de manera que se dispusiera de la plaza más fuerte del Andévalo pero que no estuviera en primera línea de la frontera. Sin embargo, este proyecto no se llevó a cabo.
En el siglo XVIII, y en el marco de la guerra de Sucesión Española —1701-1713—, se construyeron los cuarteles que se adosaron interiormente a la muralla sur, y unos almacenes; también un polvorín en el interior de la iglesia.
Nuevamente tuvo reformas entre 1753 y 1757, siguiendo el proyecto de los ingenieros/militares Antonio de Gaver y José Barnola, que modificaba las murallas y el baluarte situados al nordeste. Además, se reubicó el polvorín y se construyó un segundo piso en los cuarteles ya existentes y otras dependencias que se adosaron a la fachada sur de la iglesia. La obra más importante fue la ejecución de un nuevo presbiterio que se remataba con una torre fuerte que facilitaría, desde ahí, la defensa de la fortificación. Por último, se delimitaron los espacios entre la tropa y los feligreses, para un mejor uso de la fortificación. Las obras se vieron afectadas por el terremoto de Lisboa, lo que hizo que se dilataran.
Durante la guerra de la Independencia, el castillo no fue ocupado por los franceses, que estuvieron por aquí prácticamente de paso, pero posteriormente sí sirvió como acuartelamiento de tropas españolas.
En 1936, un incendio —que debemos suponer provocado— arruinó por completo el templo que fue reconstruido en base a un proyecto fiel con la obra anterior, redactado por el arquitecto José María Pérez Carasa.










Plano de Guillermo Duclós Bautista, 1752.
Descripción, arquitectura y construcción:
El fuerte tuvo una planta irregular, próxima a un pentágono, compuesta por cinco baluartes que, como se ha dicho, rodeaba la iglesia de Santa Cruz —a semejanza con la de Paymogo—, construida unos siglos antes.
Alrededor y concéntrico, un camino cubierto que quedaba protegido en todo su perímetro por un glacis, como se aprecia en el plano de Guillermo Duclós Bautista de 1752, que según leo bien puede ser copia de otro de 1735 obra de Carlos Voysin.
El acceso al fuerte se abría al oeste, protegido por dos baluartes; otros dos flanqueaban su fachada este, más uno hacia el sur.
Entre la iglesia y el parapeto del norte se levantaban las residencias del gobernador y de los oficiales, mientras que la tropa se alojaba en los cuarteles que se adosaron a la fachada sur de la iglesia.
Según se ve en el plano, el fuerte tuvo una capilla que también se usó como cuartel.


Por su parte, la iglesia, que ofrece un aspecto fuerte y sobrio, como fortaleza que fue, destaca por su sencillez exterior, la torre que se levanta a sus pies y los elementos defensivos que le dan todo su carácter.
Presenta tres naves separadas por columnas de mármol que se apoyan en basamentos de ladrillo; la nave central se cubre con bóveda de medio cañón —que sustituye al artesonado que tuvo antes del incendio— y ligeros arcos fajones, mientras que las laterales lo hacen con bóvedas de arista. El área de las naves se cubre con un tejado a dos aguas, y la del presbiterio con una azotea, en la que se encuentra la torre. En aquel incendio también perdió el coro tallado en madera, la reja de forja que lo cerraba, todos los retablos y un órgano.
Los pretiles de la terraza que cubre el presbiterio aún conservan las aspilleras para fusilería en todo su perímetro; además de un garitón en su esquina sureste que remata el volumen en el que se encuentra una escalera de caracol que, desde el exterior, da acceso a la azotea.
Las dependencias cuarteleras que se construyeron adosadas a la fachada sur, hoy contienen diversas capillas.




Estado: La iglesia se encuentra en un inmejorable estado, después de la reconstrucción ejecutada tras la destrucción provocada durante la Guerra Civil el pasado siglo; actualmente está dedicada al culto, siendo la parroquia del pueblo.
Los escasos restos del fuerte, correspondientes al primer recinto amurallado, y situados ante la fachada este de la iglesia, son inapreciables desde el exterior; se pueden calificar de ruina consolidada.

Propiedad actual: La iglesia pertenece al obispado de Huelva. Los restos de la muralla, dentro de una propiedad particular, pues…
Uso: dedicado al culto religioso.
Visitas: totalmente libre, pero sólo en horas de culto.
Protección: Está declarado Bien de Interés Cultural desde el 29/junio/1985.
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Calificación subjetiva: 2, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita. ¿Poca nota?, lo siento, que me perdonen los puebleños.
Otras cuestiones de interés: Muy cerca de la localidad, a unos 4 km, se encuentra la Ermita de la Virgen de la Peña, del siglo XV, la cual se cree que fue construida sobre los restos de una fortaleza musulmana, en el Cerro del Águila, que pudo ser el que algunos llaman Castillo del Águila, ​ por lo que se tiende a confundir la ubicación de aquel castillo con la del de Alfayat.
El escudo del municipio luce un castillo que se me antoja es referencia al de Alfayat. Para más información:
https://recurrenciascastellologicas.blogspot.com/2016/04/puebla-de-guzman.html


Dónde está:

Accesos: una vez aparcado el coche junto a la iglesia, es fácil acceder a ella; no así al lienzo de muralla que permanece semioculto.
Coordenadas:
37.6116 N - 7.2466 O

Accesos: 

Coordenadas: