sábado, 29 de agosto de 2020

Rebollar, Cáceres

Población: REBOLLAR
Municipio: REBOLLAR
Provincia: CÁCERES
Escudo:
Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
De gules, muralla de oro con dos torres de lo mismo a los costados, aclarada de gules.
Bordura de plata con cinco rebollos arrancados de su color.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Orden de 19 de febrero de 1992, DOE nº 16 de 25 de febrero de 1992.

Recurrencia:
No encuentro datos, ni en su historia ni en su patrimonio, que me lleven al por qué figura en el escudo de este pequeño pueblo una muralla.
Lo que sí encuentro es la enorme similitud con el escudo de Valdastillas, lo cual debe venir por el coincidente origen de ambos pueblos.
Los cinco árboles que conforman la bordura son rebollos —que da origen al topónimo—, un árbol de la zona, pariente del roble y la encina, pero mejor aclimatado al frío.

Ah, la descripción oficial olvida que en el centro de la muralla, sobre la puerta, hay una torre de menor tamaño. No sé si será importante, pro por si acaso lo digo.

martes, 25 de agosto de 2020

Niebla, Murallas de Niebla

En el sentido más literal y estricto, hoy sí voy a dar un paseo. Y lo haré alrededor de un pueblo envuelto y protegido por una gran muralla.

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Niebla, desde el puente romano.

A ver, ¿cuántos pueblos o ciudades españolas están enteramente rodeadas por una muralla medieval?; eso sí, sin contar la de Lugo que es romana, ni la de mi ciudad que está por tramos. Pues muchas amigo, muchas. Pero que tenga su origen más allá de los árabes y que haya llegado hasta hoy presentando un estado tan admirable, a pesar de la precariedad de sus materiales —que a la vista del tiempo transcurrido no deben de ser tan precarios—, pocas hay. Y entre esas pocas destacan, sin duda, las de Niebla.

Así que lo dicho, paseo hoy uno de los recintos amurallados más hermosos y bien conservados de España, y lo hago, en principio, extramuros, desde donde su contemplación será más amplia y detallada.

EL LUGAR:

Niebla no es sólo Niebla, que también es toda Huelva y casi el occidente andaluz. Y lo es desde casi siempre, desde antes de su taifa e incluso antes de los romanos.

Leo en lugaresconhistoria.com que “se cree que fueron los ligures quienes fundaron la ciudad. Luego la tomaron los cartaginenses y más tarde los romanos.” Cuánto me extraña que el autor no metiera por medio a los fenicios, que son gente que está en casi todo el pasado de lugares con prestigio. Y el prestigio de Niebla es elevado, elevadísimo. Así que los fenicios también debieron andar por aquí, que la riqueza minera de la comarca ya era conocida y deseada. Y el acceso hasta el lugar fácil a través del río Tinto, seguramente navegable por entonces.

Pero antes estuvieron los tartesios, que la llamaron Illípula; luego los romanos, que nos dejaron un puente, otorgaron el derecho a acuñar moneda propia y le quitaron una vocal al nombre —Illipla—; y después los visigodos la llamaron Elepla y hasta establecieron allí una sede episcopal.

A principios del siglo VIII, apenas dos años después de la invasión árabe, Niebla es conquistada y convertida en la cabecera de una de las 26 coras de al-Andalus, la de Lebla al-Hamra.

Y si no tenía bastante Niebla con el pasado hasta ahora relatado para engordar su prestigio, van los vikingos y la saquean a mediados del siglo IX. A ver, ¿cuántos lugares de nuestra tierra han sido saqueados por esa gente?, pues eso, un respeto, amigo.

Pero no perdamos el hilo; sigo: desde aquí se gobernó la taifa de Niebla, que extendió sus límites hasta las de Sevilla, Badajoz y Silves en el Algarve, desde 1023 a 1262 —tres períodos correspondientes a las tres taifas: 1023 a 1053, 1145 a 1150 y 1234 a 1262—, que es cuando Alfonso X la conquista para el Reino de Castilla, siendo señor de Niebla Ibn Mahfut, que a la vez rendía vasallaje al rey castellano.

Cien años después pasa a manos del señorío de los Guzmán y se convierte en cabecera y sede de lo que será el Condado de Niebla. Los Guzmán demuelen el alcázar árabe —concretamente Enrique de Guzmán, duque de Medina Sidonia y conde de Niebla, en el siglo XV— y construyen el actual castillo para su residencia.

Más tarde vendrán sus disputas con la corona, cuando ésta —1508, reinaba Fernando el Católico—reclamó a los de Medina Sidonia la propiedad de sus castillos. Cuando el alcaide de Niebla se negó a ello manteniéndose fiel a su señor, el Rey Católico ordenó el asalto, que no se llevó a cabo por la capitulación del alcaide Pedro Girón. De lo que no se libró Niebla fue del posterior saqueo y de la muerte de muchos de sus pobladores.

A principios del siglo XIX, terminando la guerra de la Independencia, los franceses, que se habían instalado en su interior, intentaron volarlas, sin conseguirlo a Dios gracias, como hicieron en tantos otros lugares, cuando la derrota les hizo huir.

Desde 1921 Niebla tiene el título de ciudad. Algo tarde, me parece.

Lienzos de muralla hacia el oeste. 

LAS MURALLAS:

Y si los primeros ya la amurallaron —existen restos datados en el siglo VIII a.C. — en una extensión muy similar a la actual, los siguientes reforzaron y ampliaron aquellas murallas, conscientes del valor estratégico del lugar. 

Y en esto que llegaron los almorávides e iniciaron la construcción de lo que hoy contemplamos: dos kilómetros de muralla, cuarenta y tres torres—aunque también leo en algunos lugares otras cifras, olvidé contarlas—, dos octogonales y cinco puertas.

Aunque es durante el periodo que transcurre entre los siglos XII y XIII cuando realmente se fecha la construcción de las actuales murallas, por lo que se debe decir que fueron los almohades los autores de esta maravilla. Con ellos adquirió Niebla el aspecto de ciudades fortificadas en el Magreb.

Las aparentemente inexpugnables murallas de Niebla, cayeron a fuerza de los primeros disparos de pólvora que se escucharon por la península Ibérica

En el siglo XVIII ya eran innecesarias las murallas, su función militar era nula, a pesar de los intentos por devolverles algún uso.

Y ahí quedó la cosa, hasta que a principios del siglo XX, Elena Whishaw, arqueóloga inglesa —“la inglesa de Niebla”— intentara recuperar la imagen original de la fortificación. Los trabajos han continuado durante la segunda mitad de ese siglo, conservándose actualmente la práctica totalidad del perímetro.


LOS DETALLES:

Decía, que el irregular perímetro de las murallas de Niebla es de poco más de dos kilómetros de longitud; y de altos muros —llega a tener 11 metros de altura—de arcilla roja que se adaptan al terreno que defienden. Lo jalonan las ya dichas 43 torres, de distintas planta: cuadrada, rectangular y octogonal; y cinco puertas en recodo, más algunos postigos y poternas. Extrañamente no existen torres albarranas, lo cual era habitual en la época.

En las 16 hectáreas de terreno que contiene, se apiña la población siguiendo la misma trama urbana desde hace siglos.

Por el sur y el este, el río Tinto, la defiende a modo de foso natural complementándose con el artificial que tuvo hacia el norte.

Todo el conjunto está ejecutado con arcilla procedente de tierra del entorno, con una fuerte pigmentación roja que da el característico color a la fortificación—la llamaron Niebla la roja—, tapial sobre sillares y sillarejo, esquinas de sillares en las macizas torres —herencia califal— y ladrillo en las bóvedas de las puertas, y en numerosos puntos de los lienzos.

En los paramentos aún se observan las marcas de los cajones/encofrados y los abujales que contuvieron los tirantes que sujetaron esos encofrados.

Lienzos de muralla hacia el oeste. 


Las torres superaban a la muralla, y todas estuvieron almenadas —también la muralla, claro—, aunque hoy solo conserven el almenado unas pocas, y no en muy buen estado.

En general es una obra bastante sobria, sin decoraciones que la hicieran perder el carácter netamente militar. Sólo en las puertas se aprecia alguna licencia ornamental: arcos de herradura cuyo trasdós sobrepasa el espacio del alfiz; arquillos lobulados ciegos sobre las puertas en su fachada extramuros;

Las cinco puertas, a las que antes hacía mención, son: al norte la de Sevilla; al noroeste la del Socorro; al sur la del Buey y la del Agua; y al oeste la del Embarcadero. Todas, situadas bajo potentes torres cuadradas, son en recodo, aunque con alguna modificación posterior, o aperturas próximas, para facilitar el tráfico rodado contemporáneo.





La primera puerta, y desde aquí comienzo mi paseo real, es la de Sevilla, llamada así por estar orientada hacia el Aljarafe y por lo tanto hacia la ciudad de Sevilla, mantiene el recodo original aunque su acceso actual es recto bajo arcos romanos.

Tipológicamente es una obra completamente almohade, aunque en su ejecución se reutilizaron sillares romanos de obras del entorno inmediato, al ser esa la zona del asentamiento romano.

Sigo sentido contra horario y dejo el castillo a mi izquierda que, en un buen tramo, sustituye a la muralla árabe.




Inmediato a éste, la puerta llamada del Agujero, la única que no es árabe y a la que su ausencia de recodo así lo delata; es por eso que no figura en mi primera relación. Su ejecución fue algo posterior a las demás, y se debe a la necesidad que tuvieron los Guzmanes, una vez construido el nuevo castillo, de comunicarlo fácilmente con el exterior. Es pequeña, casi un postigo, y se enmarca en jambas de piedra bajo un arco de medio punto rebajado, de ladrillo. Actualmente se llega a ella mediante una escalera que no estuvo en sus orígenes.



Enseguida aparece la puerta del Socorro, de herencia romana hacia el interior, pero mudéjar, de herradura enmarcado en alfiz,  al exterior y cristiana en el pecado de apertura para tránsito rodado a su izquierda que dio lugar a la calle que parte en dos la iglesia de San Martín —pecado y excomunión—.

Parece ser que su nombre se debe a una pintura al fresco del siglo XVI, que representa a la Virgen del Socorro, situada en una de las paredes interiores y que un servidor no observó en su visita.

Poco más a la izquierda se levanta la torre que la protege. La puerta se cubre con bóveda de cañón, de ladrillo, y en su terraza aún se observa el almenado; pero sólo en el paramento interior.

Se dice que fue por esta puerta por donde entró en la ciudad el rey Alfonso X, cuando la rindió.



Desde la puerta del Socorro hasta la siguiente, la del Buey, es necesario recorrer un largo trecho, incluyendo dos esquinas de la muralla.

La puerta del Buey mira al sur y para llegar a ella ha sido necesario andar junto a todos los lienzos del oeste, parte del sur y contabilizar quince torres quince.






Esta puerta se llama así por la leyenda que cuenta que, durante el sitio de la ciudad por parte de las tropas de Alfonso X, Ibn Mahfut, el que sería el último rey de Niebla, mandó sacar a través de ella un buey cebado con la finalidad de hacer creer a los cristianos que en el interior aún contaban con suficiente provisión de alimentos, cuando la realidad era bien distinta. El engaño no dio resultado y el rey Sabio terminó conquistando la ciudad.

Esta es, tal vez, la más hermosa de todo el recinto, y no sólo por sus formas, traza y acabados, sino también por su ubicación frente al río y su peculiar integración en el paisaje.

Sin duda alguna, lo mejor del paseo.




Siguiendo el camino hacia el este, entre el río y la muralla y a corta distancia, se levanta la puerta del Agua, casi en el vértice oriental del recinto.

 Está situada justo en el punto opuesto a la del Socorro —de tal manera que una línea recta, conformada por las calles Real y Puerta del Agua, las une—, y como las anteriores es también mudéjar, de la etapa almohade.

Se dice que su nombre viene, no por la proximidad del río, sino porque en ese punto era por donde llegaba la canalización que abastecía de agua a Niebla, procedente de la actual Bonares.

El flamante aspecto que hoy luce es fruto de una reciente restauración. Cuánto me alegro.

El tramo mas oriental de la muralla: a la derecha la torre del Oro, y al fondo la cementera.

Un poco más allá, justo donde la muralla gira hacia el norte, está la torre del Oro, en el vértice más oriental del recinto. Casi derruida hasta época reciente, ha sido reconstruida.

Dicen que su nombre viene dado por las campanas, de oro, que tuvo y que se encuentran en el fondo del río Tinto.

Y ya casi cerrando el perímetro de la ciudad, está la puerta del Embarcadero —llamada así porque allí estuvo el muelle al que llegaban los barcos desde el mar a través del Tinto que, por entonces era navegable—, también de traza islámica y actualmente en estado ruinoso. Lamentablemente mi paseo no me llevó hasta allí; he de hacerlo cuando vuelva al castillo, una vez restaurado.

Nombre:      Murallas de Niebla
Municipio:  Niebla
Provincia:   Huelva

Tipología: Muralla urbana
Época de construcción: lo que hoy vemos son fruto de la última obra realizada entre 1125 y 1130, aunque se ejecutaron reformas posteriores, ya a principios del siglo XIII.

Estado: En buen estado de conservación. Pero todo es mejorable.
Propiedad: Pública,
Uso: Turístico.
Visitas: totalmente libre, basta con pasear junto a ella.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza.
El casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural.
En 1982 fueron declarados, centro histórico y murallas, conjunto monumental histórico artístico.
Clasificación subjetiva: 3*,
o sea, no perdérselo bajo ningún concepto, o lo que es lo mismo, hay que verlo antes de morir.

Cómo llegar: Desde Sevilla, y en dirección a Huelva, tomar la A-49 o E-1 y hacia el kilómetro 60 coger la salida correspondiente a Niebla.
Otras cuestiones de interés: Un paseo por el interior ya tiene su interés, así como algunas edificaciones que en él se levantan. Destacar tres:
— la Iglesia de San Martín, junto a la puerta del Socorro, construida sobre una sinagoga y hoy partida en dos por una calle, con la portada a un lado de la calle y el ábside enfrente;
— el antiguo Hospital de N. Sra. de los Ángeles, actualmente dedicado a Casa de la Cultura;
— y la Iglesia de Santa María de la Granada, levantada sobre lo que fue una mezquita de los siglos X-XI y hoy es una bella unión gótico-múdejar.


Y por supuesto el castillo de los Guzmanes, al que no pude acceder por encontrarse en obras de restauración que, en algunas zonas, me parecieron de reconstrucción. Ya veremos cuando finalicen (miedo me da).






sábado, 22 de agosto de 2020

Ferragudo, Lagoa

Freguesía:   FERRAGUDO
Municipio: LAGOA
Distrito:     FARO
Región:     ALGARVE
Escudo:

Descripción:
De azul, castillo dorado abierto e iluminado desde el campo, delineado en negro, acompañado a derecha e izquierda por dos lanzas plateadas colocadas en palo que descansan sobre una roca de su color natural que emerge de un contra jefe de siete fajas onduladas de plata y azul.
Corona mural plateada de cuatro torres.


Establecido en asamblea parroquial el 11/mayo/2000, según dictamen de la Sección de Heráldica y Genealogía de la Asociación de Arqueólogos Portugueses de 15/febrero/2000.
Boletín Oficial nº 188, 3ª serie, 16/agosto/2000
(De www.heraldicacivica.pt)

Recurrencia:
Desconozco si el castillo representado está referido al existente en la población, quiero pensar que sí, y por eso lo traigo a estas recurrencias. Es el castillo de Arade, también conocido como el fuerte de San Juan de Arade o de San Juan Bautista.
Localización:
Sobre un promontorio rocoso en la margen izquierda del rio Arade, ya en su desembocadura; en la otra orilla, enfrentado a este castillo está el fuerte de Santa Catalina, en la orilla opuesta del río, en la ciudad de Portimao.

Historia:
Su origen está en una torre construida durante el reinado de Juan II de Portugal, que reinó entre 1481 y 1495. Hacia 1520 se repobló el lugar y la torre se rodeó de una muralla.
Durante el período denominado Dinastía Filipina o Unión Ibérica (1580-1640) se planteó la construcción de una nueva fortaleza que garantizase la defensa de la costa contra piratas y corsarios al servicio de ingleses y holandeses. Pero el proyecto no se llevó a cabo.
Fue en la Guerra de Restauración cuando se construyó una nueva fortificación. Fue Juan IV en 1640 quien ordena construir un nuevo castillo sobre el viejo, que se ejecutaría en 1643.
El terremoto de 1755 apenas si le afectó, y estuvo activo hasta 1821.
En 1861 se encontraba totalmente desguarnecido y amenazando ruina.
En 1892 fue arrendado a Joaquim José Coelho de Carvalho, diplomático y poeta, que lo utilizó como residencia de verano, y posteriormente, en 1896, fue vendido en subasta pública a Ana da Encarnaçao Pereira por 600.000 reales. Los nuevos propietarios acometieron obras en él, transformándolo en un inmueble al estilo romántico que era el que en aquel momento imperaba. Asíes tal como hoy lo podemos contemplar, dado que durante el siglo XX apenas si se han realizado remodelaciones en el inmueble.
En él vivió, hasta su muerte, Coelho de Carvalho, acaecida en 1934.

Descripción:
El castillo tiene una planta muy irregular, disponiendo los volúmenes y espacios edificados según los distintos niveles naturales. Destaca la que queda rodeada de otros elementos que, como no podía ser de otra manera, miran al mar.
Desde la playa es prácticamente inaccesible. Tiene su entrada a levante, hacia la actual población y a una cota bastante elevada sobre el mar. En esa zona se dispone actualmente un gran jardín amurallado que se extiende desde Praia da Angrinha hasta Praia Grande, rodeando el castillo por su fachada oeste.
Actualmente presenta muchos elementos fruto de las reformas a que se ha visto sometido a causa de su adaptación como residencia.

Para más información sobre este castillo:

Nota:

Se trata de la segunda ordenación heráldica del escudo de esta población, ya que existe otra anterior establecida en asamblea parroquial del 28/septiembre/1992, Boletín Oficial nº 272, 3ª serie, del 24/noviembre/1992, que sólo difiere de la actual en que la corona mural presenta tres torres en vez de cuatro.



sábado, 15 de agosto de 2020

Pueblonuevo de Miramontes, Cáceres

Población: PUEBLONUEVO DE MIRAMONTES
Municipio: PUEBLONUEVO DE MIRAMONTES
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo medio partido y cortado.
Primero, de plata, con veros de azur.
Segundo, de gules, castillo de oro mazonado de sable y aclarado de azur.
Tercero de sinople, ondas de azur y planta en diagonal de la siniestra a la diestra, y cargado con …
Al timbre, Corona Real cerrada.

Recurrencia:
El municipio no posee en su término municipal ningún castillo, máxime cuando se trata de una entidad de muy reciente creación. El pueblo nació tras la segregación del de Talayuela en diciembre de 2013.
Sin embargo llama la atención la similitud de los dos primeros cuarteles con los de, por ejemplo, el escudo de Monroy —con el que su distancia histórica es de varios siglos y la geográfica de algo más de 140 km—.
El mismo paralelismo se podría hacer con el escudo de Deleitosa o con el de Descargamaría. Todos ellos en la provincia de Cáceres.
Búsquense estos escudos en esta etiqueta de Heráldica para jugar a los parecidos.

sábado, 8 de agosto de 2020

Portezuelo, Cáceres

Población: PORTEZUELO
Municipio: PORTEZUELO
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido.
Primero, de plata, una Cruz de Alcántara de gules.
Segundo, de sinople, un castillo de oro, aclarado de gules, almenado y donjonado, y surmontado de un creciente de plata.
Al timbre, Corona Real cerrada.

Recurrencia:
El recurso utilizado en el diseño del escudo debe de ser el castillo de Marmionda, por proximidad a la población, y no otro que pudiera ser referencia histórica. Referencia que, por otro lado, no termino de encontrar por más que busco.
Así que centrémonos en el castillo, que en un principio era conocido con el nombre de El Portillo, por dominar el puerto que conducía a Coria —de Portillo a Portezuelo y ya tenemos el topónimo—. Popularmente se le viene llamando de Marmionda, desconociendo, el que esto escribe, su origen.

Localización:
Al sur de la población, sobre un elevado cerro.

Historia:
De origen almohade, fue construido hacia el final del siglo IX, siendo durante largo tiempo parte de las defensas de la ciudad de Coria.
Varias veces fue conquistado por los cristianos y otras tantas por los musulmanes; hasta 1212en que definitivamente es tomado por Alfonso IX de León y cedido a la Orden de Alcántara —agraviando a la del Temple que lo estuvo reclamado hasta 1310, pocos años antes de su desaparición—.
A partir de entonces su misión defensiva fue contra el reino de Portugal.
Fue reconstruido por la orden de Alcántara, y en el siglo XVI se acometieron en él obras de acondicionamiento a los nuevos usos de la guerra.
Estuvo en uso hasta la segunda mitad del siglo XVII.

Descripción:
El castillo tiene tres recintos: un alcázar, una muralla y una barrera; de esta última quedan algunos restos, los suficientes como para interpretar que no llegó a rodear toda la fortificación.
De la muralla hay tramos en aceptable estado, como el que mira al este. En ella hubo dos accesos: el principal, conocido como la Puerta del Sol, se orienta al suroeste y está formado por dos arcos de ladrillo, siendo muy apuntado el exterior.
En los dos extremos del lienzo norte se levantan sendas torres, cilíndricas y macizas hasta el adarve. La del ángulo noreste fue, probablemente la del Homenaje, ya que se encuentra en la cota más alta del cerro.
A finales del siglo XX se realizaron obras, centradas principalmente en la torre del noroeste, a fin de consolidar la ruina y evitar su deterioro.
El castillo de Portezuelo, desde el norte (de araplasa.com)

sábado, 1 de agosto de 2020

Plasenzuela, Cáceres

Población: PLASENZUELA
Municipio: PLASENZUELA
Provincia: CÁCERES
Escudo:

Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido.
Primero, de gules, una muralla de oro, almenada, con dos torres en los flancos, mazonada de sable y aclarada de azur.
Segundo, de plata, tres fajas ondeadas de azur.
Rodeando el escudo dos ramos de laurel unidos en la punta.
Al timbre, Corona Real cerrada.
Según Orden de 28 de octubre de 1986, DOE nº 93 de 11 de noviembre de 1986.

Recurrencia:
No me consta que este pueblo hubiera tenido una muralla.
Su antigua pertenencia desde la Edad Media a la Tierra de Trujillo —una de las comunidades de villa y tierra de la Corona de Castilla, con capital en Trujillo—, hasta 1834 en que se declaró municipio independiente, me hace pensar que la muralla representada en el escudo es una clara referencia a la ciudad de Trujillo.