martes, 15 de septiembre de 2015

Del Postigo del Aceite a Puerta Triana

Decía que Sevilla tuvo entre puertas y postigos 19 accesos, algunos de cuales privados, aunque la mayoría fueron públicos o reales; más de 165 torres y siete mil y pico metros de muralla. Así que me dispongo a pasearla dejando a mi espalda el río y la Torre del Oro, que será el final de este paseo. Pretendo recorrer el perímetro de esta ciudad, andar por donde estuvieron sus torres y sus puertas, y donde están hoy los pocos restos que de sus murallas nos quedan.

Al principio de la calle Dos de Mayo, en pleno Barrio del Arenal, está el Postigo del Aceite, del que leo que es de origen almorávide, construido hacia 1107 en tiempos de Ben Yusuf. Posteriormente, hacia 1573, fue muy reformado por Benvenuto Tortello; en el siglo XVIII abrieron en su costado derecho, una pequeña capilla donde hoy vemos un retablo barroco con la imagen de la Pura y Limpia Concepción, obra de Pedro Roldán. 

El postigo del Aceite, casi igualito a hoy en día.

Ahondando en la documentación existente me entero de que se construyó para poder comunicar rápidamente la ciudad con las aledañas Atarazanas, razón por la que fue conocido durante mucho tiempo como la puerta de los Barcos. Después se le llamo de los Azacanes (aguadores), de la Alhóndiga e incluso de las Aceitunas. Se impuso, y así lo conocemos hoy, el  nombre del Aceite, debido a que junto a él se encontraba un almacén que expendía dicho producto.   

El Postigo, extramuros.
Ahora, lo que se expende justo al lado son churros (y a nadie se le ha ocurrido cambiar el nombre por Postigo de los Churros), buenos pero caros: cinco euros por un puñadillo revuelto en papel y espolvoreados de azúcar le cobran a un tipo de foráneo acento y ridículo sombrero. 

La churrería del Postigo.
Huyo  del olor y del precio, atravieso el arco y observo las guías talladas en la piedra de las jambas que servían para encajar tablones de madera calafateados y así impedir que entrara intramuros el agua de las constantes inundaciones.


Atravesado el arco compruebo que la fachada intramuros sigue coronada por un hermoso escudo de la ciudad que recoge la fecha de su última reforma, 1573; bajo él, en una placa se menciona al Conde de Barajas, personaje singular en las transformaciones urbanísticas de la Sevilla del siglo XVI.

El Postigo intramuros.
La muralla continúa por la calle Arfe, pero yo giro a la derecha para visitar la actual plaza del Cabildo, que hoy es domingo y está llena de puestos de vendedores de sellos, monedas y otros objetos coleccionables. Este es el lugar dedicado al mercadillo semanal sobre coleccionismo, por lo que esta situación me invita a detener aquí mi paseo y contemplar los puestos y objetos que están a la venta. La plaza, pequeña y de forma semicircular, queda cerrada en su lado recto por un lienzo de muralla, almenado, conformándose el semicírculo por una arcada bajo la cual se encuentran los tenderetes. Este lienzo de muralla no pertenece a la ciudad sino, probablemente, a la que cerraba el antiguo barrio de la judería, como el que se aprecia en la calle Fabiola. Cuando terminemos este paseo y si hay tiempo y ganas, hablaremos de esta otra muralla.

La plaza del Cabildo.
Salgo de la plaza por el pasaje del Figón, pero antes de llegar a la calle Arfe observo los restos de un paño escondidos en un  patio interior tras  un conocido restaurante. Lo fotografío para no olvidarlo, porque me parece que está ahí olvidado y muchos de los que por ahí pasan jamás se han percatado de su existencia.

Entre la plaza del Cabildo y la calle Arfe, este lienzo escondido.
De vuelta a la calle Arfe giro a la derecha, que por ahí seguía la muralla, y en apenas cien metros llego a la Puerta del Arenal, en la confluencia de las calles García de Vinuesa, antes del Mar,  Castelar y la que me lleva, Arfe. Recibía el nombre del amplio arenal que a partir de ella se abría hasta el Guadalquivir, extendiéndose desde la Torre del Oro hasta la Puerta de Triana, en todo lo que hoy es el barrio de la Carretería.

Aquí estuvo la puerta del Arenal. 
Pero en este momento me es difícil imaginar por aquí a viajeros y navegantes que llegaran en los barcos procedentes de las Indias y de otros lugares del mundo. Y es que estamos ya tan lejos de la época dorada de la Carrera de Indias en la que calafates, carpinteros de ribera, toneleros, emplomadores y un sinfín de obreros realizaban sus labores frente a las numerosas embarcaciones atracadas en los muelles, configurando un multicolor espectáculo de velas, gallardetes y estandartes: Marineros, mercaderes, soldados, frailes, pícaros y busconas completaban el paisaje humano de este lugar que, inevitablemente, vio surgir pequeñas barriadas gremiales relacionadas con las diversas actividades del puerto a la par que florecieron alojamientos, casas de juego y burdeles para atender a tan amplio contingente humano (esto está copiado de algún sitio, que internet da mucho juego).
Este aspecto tuvo la puerta del Arenal.

Y ahora sería el momento de leer a algún clásico, Cervantes, Quevedo o Pérez Reverte, que tan bien reflejaron este pequeño universo en algunas de sus obras. Pero como ando en las inmediaciones de donde estuvo esta Puerta del Arenal, mejor leo la documentación que tengo, que dice que fue de origen almohade y de gran tamaño, de aspecto sólido, con gran profusión de adornos, bustos de piedras y escudos de armas, todo ello muy elaborado. Además era una de las pocas puertas que permanecía abierta las veinticuatro horas del día.

Por su estado de ruina fue derribada y reedificada en 1.566, siendo el Capitán General de Sevilla D. Francisco Zapata y Jiménez de Cisneros, primer Conde de Barajas, ya mencionado. 

Posteriormente, en 1.734 (en otro lugar he leído que fue en 1.757; encuentro mucho baile de fechas, aunque esto y a estas alturas de la historia no sea muy significativo), volvió a ser renovada según recogía la placa de mármol que lucia en su fachada:



CURA RERUM PUBLICARUM
A honra y gloria de Dios, renovose año
MDCCXXXIV

En 1.854 es nuevamente restaurada y diez años después es demolida. Busco, leo y leo, y no encuentro donde se dé explicación a la ejecución de la obra diez años antes de su definitiva demolición; o que se justifique la demolición de una obra a los diez años de su ejecución, que tanto da. Sólo me queda pensar que a mediados del siglo diecinueve ya se derrochaba de lo público como si de hoy en día se tratara.

Hoy, un azulejo nos recuerda su ubicación y el aspecto que tuvo. Azulejos que, por cierto, se echan de menos en otros lugares de la ciudad donde se tiene, o no, la certeza de que hubiera alguna puerta o postigo.

                   


Desde aquí, la muralla debió continuar por la calle Castelar, la plaza de Molviedro, algún giro por aquí, alguna revirá por allá, nos vamos por la calle Santas Patronas, y así hasta llegar a la actual Reyes Católicos, que por entonces no estaba. Y en la unión de esta última con las calles Gravina y Zaragoza, estuvo la puerta de Triana, que primero se llamó puerta Trina, por poseer tres arcos (la única que los tuvo), pero rápidamente su nombre derivó en Triana por tratarse, evidentemente, de la comunicación natural entre Sevilla y el arrabal de Triana a través del puente de barcas.

Con ese diseño, tres arcos y su origen almorávide, debió ser la puerta más hermosa de todas, pero como no encuentro ningún documento que me lo confirme, me limitaré simplemente a imaginarlo y, por supuesto, creerlo.

Pero no por su originalidad y belleza se libró de su demolición, y allá por 1588, fue derribada y vuelta a construir de estilo renacentista, según proyecto y traza (hoy hay que decir diseño) de Juan de Herrera, cuya autoría no justifica la previa demolición. Claro que, seguramente y como en otros casos, las necesidades de una ciudad que crecía o los cambios de gusto de los mandatarios, fueron suficiente justificación para los derribos.


De la primitiva puerta nos queda la señalización de su exacta ubicación, según se aprecia en los cambios del color del pavimento en ese cruce de calles, así como el ancho de su arco que coincide, parece ser, con el de la actual calzada. 

Los cambios de color en el pavimento indican el emplazamiento que tuvo la puerta.
Y también el lejano recuerdo a otras épocas en el nombre de un Café, desde donde intento imaginar la estampa que más abajo reproduzco, sin conseguirlo, claro, y es que por más que miro, lo único que veo es un establecimiento de venta de hamburguesas en la acera de enfrente.


Pero vuelvo a la historia. Esta Puerta de Triana se construyó con un solo cuerpo, un gran arco de medio punto y columnas de fustes estriados flanqueándolo. Sobre el arco, una espaciosa cornisa servia de balcón corrido, bajo el cual una lápida decía:

Siendo poderosísimo rey de las Españas y de nuestras provincias
por la parte del orbe Felipe II, el amplísimo regimiento de Sevilla juzgó deber,
ser adornada esta puerta nueva de Triana, puesta en nuevo sitio,
favoreciendo la obra y asistiendo a su perfección
Don Juan Hurtado de Mendoza y Guzmán, Conde de Orgaz,
superior vigilantísimo de la misma floreciente ciudad 
en el año de la salud cristiana de 1588

El espacio entre las dos fachadas, intramuros y extramuros, fue aprovechado para disponer unas dependencias, denominadas el Castillo, que sirvieron de celdas para reos de carácter político y elevada alcurnia.

Así fue la segunda puerta de Triana. Seguramente faltaba poco para que la derribaran.

Termino aquí la primera etapa de este paseo; más tarde me encaminaré por la calle Gravina, a cuyo término está la puerta Real, inicio de la siguiente etapa.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Castillos de Córdoba

CÓRDOBA          166



Edificaciones:                                          145
No contrastados o desaparecidos:     21
Total:                                                            166


Nota:  actualizado a fecha SEPTIEMBRE 2020
            En rojo, edificaciones desaparecidas o sin datos ciertos/gráficos




AGUILAR DE LA FRONTERA:         1 - 1
    Castillo de Poley o del Pontón.
No contrastados o desaparecidos:      1
    Torre de la Atalaya.


ALDEA DE SANTA CRUZ:         2
    Torre del Encineño.
    Castillo de la Morena o Torre de la Morena.

ALMEDINILLA:          1
    Poblado ibérico del Cerro de la Cruz.

ALMODÓVAR DEL RÍO:          1
    Castillo de Almodóvar del Río o de la Floresta.

BAENA:          4
    Alcazaba de Baena o Castillo de Baena.
    Muralla de Baena.
    Muralla de Torrepadrones.
    Torre Morana o Poblado del Cerro Torremorana o del Montecillo.

BELALCÁZAR:      3
    Castillo de los Sotomayor, de Gahete, de Gafiq o de Belalcázar.
    Poblado fortificado de La Alcantarilla Nueva.
    Poblado fortificado de La Alcantarilla Vieja.

BÉLMEZ:          1
    Castillo de Bélmez.

BENAMEJÍ:         1 - 1
    Castillo de Gómez Arias.
No contrastados o desaparecidos:     1
    Torre del Hacho.


BUJALANCE:          1
    Alcazaba o Castillo de Bujalance o Bury al-Hans.

CABRA:          3
    Castillo palacio de los Condes de Cabra o de los duques de Sessa.
    Muralla de Cabra.
    Torre de las Atalayas.

CAÑETE DE LAS TORRES:          3
    Castillo de Cañete.
    Recinto amuralla del Cortijo del Real.
    Torre Mocha.

CARCABUEY:         1
    Castillo de Carcabuey o de Fuente Úbeda.

CARCABUEY,
ALGAR:          1

    Castillo de Algar.

CARDEÑA:          1
    Torre óptica de la Cerquilla.
   
CARDEÑA,
AZUEL:          3

    Castillo del Guijarro.
    Castillo de Azuel.
    Castillo de Torreparda.

CARDEÑA,
EL CEREZO:         1

    Torre de El Cerezo.

CASTRO DEL RÍO:          4
    Castillo de Castro del Río.
    Castillo de Castro el Viejo o de Torreparedones.
    Muralla de Castro del Río.
    Poblado fortificado del Torreón del Cambronero

CÓRDOBA:          13
    Alcázar de los Reyes Cristianos o Alcázar de Córdoba.
    Alcázar andalusí de Córdoba o Alcázar califal de Córdoba.
    Muralla de Córdoba: 
    
        Muralla de la Huerta del Alcázar.
            Puerta de Almodóvar. 
            Puerta del Puente. 
            Puerta de Sevilla. 
            Arco del Portillo. 
            Arco de las Caballerizas Reales. 
            Torre de la Puerta de Belén. Muralla de la Huerta del Alcázar.
    Muralla Romana.
    Muralla de la Medina, de al-Madina o muralla de la Villa.
    Muralla de la Ajerquía, Axerquia o de al-Sharqiyya.
    Muralla de la Judería o del Castillo Viejo de la Judería.
    Muralla del Alcázar Viejo, o Corral de los Ballesteros.
    Torre de la Calahorra.
    Torre de la Malmuerta.
    Palacio fortificado de Medina Azahara.
    Castillo de la Albaida.
    Torre del Enciñeno.

CÓRDOBA,
ALCOLEA:             3

    Castillo de Alcolea, el Castillejo o los Torreones.
    Castillo de la Isabela.
    Torre óptica del Chancillerejo.

CÓRDOBA,
NUESTRA SEÑORA DE LINARES:          1

    Santuario de Nuestra Señora de Linares.

CÓRDOBA,
PRÁGDENA:          1

    Torre de La Aldolafia.

CÓRDOBA,
SANTA CRUZ:         1

    Castillo o Torre de la Morena.
    Muralla de Ategua.

CÓRDOBA,
SANTA MARIA DE LA TRANSIERRA:          3

    Torre del Beato.
    Torre del Viejo.
    Torre de las Siete Esquinas.

CÓRDOBA,
TORRES CABRERA:         1 - 2

    Castillo de Torres Cabrera o Torre de Arias Cabrera.
No contrastados o desaparecidos:      2
    Torre de las Arcas. 
    Torre del Cañaveral. 


DOÑA MENCÍA:         5
    Castillo de Doña Mencía.
    Torre atalaya de la Plata.
    Poblado fortificado de Cerro Oreja de Mula.
    Poblado fortificado de El Laderón.
    Poblado fortificado del Cerro de San Cristóbal.

EL CARPIO:          2
    Torre de El Carpio, de Garci Mendez o de los Sotomayor.
    Castillo de Alcocer.

EL VISO:          1
    Castillo de Madroñiz.

ESPEJO:           2
    Castillo de Alcalat o de Espejo.
    Poblado fortificado de La Pontanilla.

ESPIEL:          1
    Castillo de Espiel.

ESPIEL,
EL VACAR:          1

    Castillo del Vacar, de Mano de Hierro o de Dar-al-Bacar.

FERNÁN NÚÑEZ:         5
    Palacio Ducal o castillo de Habenhana.
    Recinto amurallado de Plantonar.
    Torre de la Atalaya.
    Torre de Abencaez o de Abencalez.
    Torre del Cedrro del Madroño.
    Torre de la Morena.

FUENTE TÓJAR:          1
    Poblado fortificado del Cerro de la Cabeza

GUADÁLCAZAR:         1
    Castillo palacio de los Marqueses de Guadalcázar.

HORNACHUELOS:         2 - 1 
    Castillo de Hornachuelos.
    Muralla de Hornachuelos.
No contrastados o desaparecidos:      1
    Castillo de la Alcarria. 


IZNÁJAR:          2
    Castillo de Iznájar.
    Muralla urbana de Iznájar.

LA RAMBLA:          2
    Castillo de la Rambla.
    Castillo del Hornillo.

LA VICTORIA:          1
    Torre de la Purísima Concepción, de Don Lucas o de Al-Rasif.

LOS BLÁZQUEZ:          1
Castillo de Los Blázquez, de Tolote o de Maldegollado.

LUCENA:     1
    Castillo del Moral, de Lucena o La Prisión de Boabdil.

LUQUE:         3 
    Castillo de Luque, de Venceaire o de Venceire.
    Muralla urbana de Luque.
    Poblado fortificado del Cerro de la Almanzora.

MONTALBÁN DE CÓRDOBA:          1
    Castillo de Montalbán.

MONTEMAYOR:         2
    Castillo de Montemayor, de los duques de Frías o de Martín Alonso.
    Castillo de Dos Hermanas.

MONTILLA:         1 - 2
    Castillo de Montilla o del Gran Capitán.
No contrastados o desaparecidos:      2
    Torre atalaya del Cortijo de Dos Torres.
    Torre atalaya de Castillejos


MONTORO:          5 - 1
    Muralla de Montoro.
    Puerta de la torre Mocha.
    Torre del Cortijo de Dos Torres.
    Torre de Villaverde.
    Torre de la Loma o Torre de la Loma de Mingasquete.
    Torre o Baluarte de la Onza, o de la Loma del Carril.
No contrastados o desaparecidos:      1
    Torre telégrafo de La Nava, del Cerro de La Nava o de la Loma del Carril.


MONTURQUE:          1 - 1
    Castillo de Monturque.
No contrastados o desaparecidos:     1
    Atalaya de Chacón.


NUEVA CARTEYA:          1
    Torre atalaya del Puerto.

OBEJO:          3 - 2
    Castillo de Ubal.
    Castillo de Peñaflor o Castil de Flores.
    Castillo de Terrizo o Castil Terrizo.
No contrastados o desaparecidos:     2
    Muralla de Obejo.
    Castillo de Helada, de Alada o de Lara.

PALMA DEL RIO:          2
    Castillo de Palma del Río, Alcazaba de Palma del Río o Mesa de San Pedro (2)
    Muralla urbana de Palma del Río.

PEDROCHE:          1
No contrastados o desaparecidos:      1
    Castillo de Pedroche.


PEÑARROYA-PUEBLONUEVO:         1
No contrastados o desaparecidos:      1

    Poblado de Meseta del Peñón.


POSADAS:          3
    Castillo de Posadas.
    Torre de la Cabrilla o de Guadacabrilla.
    Torre del Ochavo.

PRÁGDENA:          1
    Torre de la Albolafia o de Prágdena.

PRIEGO DE CÓRDOBA:        6
    Castillo de Priego.
    Torre atalaya de Uclés.
    Torre de Fuente Alhama o torre alhama.
    Torre de Barcas o del Cerro del Moro.
    Torre del Espartal.
     Castillo de la Tiñosa o El Jardín del Moro.

PRIEGO DE CÓRDOBA,
CAMPO NUBES:         1

    Torre del Monchón.

PRIEGO DE CÓRDOBA,
CASTIL DE CAMPOS:          1

    Torre de las Cabras.

PRIEGO DE CÓRDOBA,
EL CAÑUELO:         2

    Torre Bajera.
    Torre Alta.

PRIEGO DE CÓRDOBA,
EL ESPARRAGAL:          2

    Torre Barcas.
    Torre de El Esparragal.

PUENTE GENIL:         1
    Castillo de Anzur.

RUTE:          2
    Muralla de Rute el Viejo.
    Torre atalaya del Canuto.

RUTE,
ZAMBRA:          1

    Castillo de Zambra.

SANTAELLA:         2 - 3
    Castillo de Santaella.
    Muralla urbana de Santaella.
No contrastados o desaparecidos:      3
    Torre de la Membrilla.
    Torre del Cerro del castillejo.
    Torre de Mingo Illámn.


SANTA EUFEMIA:          3
    Castillo de Miramontes o de Santa Eufemia.
    Muralla urbana de Santa Eufemia:
            Puerta de Córdoba.
    Castillo de Vioque.

TORRECAMPO:          1
    Castillo de Mogábar, de Gabiq o de Almogava.

VALENZUELA:          2 - 4
    Recinto fortificado de las Saladillas.
    Recinto fortificado de Cerro Boyero.
No contrastados o desaparecidos:      4
    Recinto fortificado de El Algarbejo.
    Recinto fortificado de Bermejala.
    Recinto fortificado de los Cozos.
    Recinto fortificado de Hornos de Yeso.


VALSEQUILLO:          1
    Castillo de Aljózar.

VILLA DEL RÍO:         1
    Castillo de Villa del Río.

VILLAFRANCA DE CÓRDOBA:         2
    Castillo de Kant-Hisn, de Villafranca de Córdoba o Los Torreones.
    Torre óptica de la Junca, del Cuco, del Cerro o de Alcaparral.

VILLANUEVA DEL DUQUE:          1
    Castillo de la Mora.

VILLANUEVA DEL REY:         1
    Los Castillejos o Castillo del Cerro de los Castillejos.

VILLAVICIOSA DE CÓRDOBA:         1 - 1
    Castillo de Névalo.
No contrastados o desaparecidos:      1
    Recinto fortificado de Cabeza de Vaca
.

ZUHEROS:          6
    Castillo de Zuheros.
    Muralla urbana de Zuheros.
    Castillo de Liendre o de Allende.
    Recinto fortificado de Majuelo Negro.
    Recinto fortificado o Castillejo de la Fuente del Carmen.
    Recinto fortificado de Cerro Pavón.



Nota: actualizado a fecha SEPTIEMBRE 2020
            en rojo, edificaciones desaparecidas o sin datos ciertos/gráficos.

martes, 8 de septiembre de 2015

Murallas de Sevilla ( II )


Decía antes que con la Reconquista la muralla dejó de cumplir la finalidad primera para la que fue construida, pasando a desempeñar desde entonces otras menos violentas pero no por ello menos heroicas.

Esta muralla, al igual que las de todas las ciudades amuralladas, tuvieron además una finalidad comercial, ejerciendo funciones de aislamiento, canalización y regulación del acceso a la urbe de mercancías y personas en tránsito; esta situación facilitó el cobro de aranceles y tributos, portazgos y alcabalas. Y por último, las murallas tuvieron una misión muy importante, al quedar convertidas en barreras sanitarias, que permitieron el control de enfermedades.

Durante el reinado de Carlos I se remodelaron algunas de las entradas a la ciudad, al igual que en otras ciudades, para adaptarlas al tránsito de los carruajes propios de la época. Estas obras afectaron a las puertas de Carmona y de la Carne, la Real, el Arenal, el Postigo del Aceite y el del Carbón, que se trasladó al término de la calle Santander. Posteriormente, la puerta de Triana también cambia su ubicación, trasladándose al final de la calle Zaragoza.

Así Sevilla, a mediados del siglo XVI
En el siglo XVIII se reconstruyó la puerta del Arenal y el postigo del Aceite; y se levantó la puerta de San Fernando, junto a la Real Fábrica de Tabacos.

En 1836 se refuerza la zona de la Macarena, construyéndose un foso con puente levadizo, ante la invasión de Andalucía por parte de tropas carlistas. Pero esto, las obras, fue un espejismo, pues el desentendimiento que de las murallas se tiene, se extendió a todas las autoridades municipales, administrativas y culturales. Se echó así por tierra toda la labor realizada durante la época del Imperio, en la que se restauraron casi todas sus puertas y se adecentaron sus entornos, aún a costa de perderse en muchos casos las raíces árabes.

En 1861 se decide, como en tantos otros núcleos urbanos en expansión, demoler la que fue la muralla más larga de Europa, y así facilitar el ensanche de la ciudad; como si no se pudiera construir extramuros sin necesidad de derribarlos. De esta suerte se destruye gran parte de los más de 7.300 metros de muralla, con unas 165 torres (no hay datos ciertos sobre su número, pero se podría afirmar que una cada 40/45 m.), 12  puertas (13 con la de San Fernando, construida en el siglo XVIII) y tres (o seis) postigos.

Y así a mediados del siglo XIX
Con la revolución de 1868, la Gloriosa, (¿gloriosa?) se generaliza la demolición, salvándose del derribo algunos tramos: en la Macarena (siete torres cuadradas y una octogonal, la torre Blanca), que van desde la puerta de la Macarena hasta la puerta de Córdoba; en los jardines del Valle, lienzos y cinco torres, dos de ellas con su almenaje; otras tres ( o cinco) de la coracha, entre ellas la del Oro y la de la Plata; algunos lienzos junto a esta última torre; el postigo del Aceite y parte del Carbón; fragmentos en la Puerta Real; en los Jardines de Murillo, en los Reales Alcázares, aunque bastantes transformados estos últimos. Seguramente, el motivo de este indulto fue su buen estado de conservación. O que estaban ocultas por edificaciones y, ya se sabe, ojos que no ven.

Durante la II república, los concejales de izquierda propusieron la demolición total de los lienzos de la Macarena, moción que afortunadamente no fue aprobada. Pero a pesar de su estado de abandono y ruina, tampoco se decidió ni su limpieza ni su restauración.

Aún perduró en Sevilla el abandono hacia esa parte de su patrimonio, y no es hasta mediados de los años ochenta del siglo XX, cuando desde el Ayuntamiento se decide actuar para evitar la ruina total de los lienzos que aún permanecen en la Macarena y en los Jardines del Valle, restaurándose y consolidándose. Y no sólo en esas dos zonas, sino que las actuaciones se amplían a otros muchos sectores del casco antiguo  de la ciudad.

Aún hay partes que permanecen semi ocultas por otras edificaciones, en el interior de viviendas (como en la calle Gravina, de grato recuerdo para el que escribe), o en fachadas y medianeras, como en la calle Fabiola y en la plaza del Cabildo. Pero estas últimas son otras murallas.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Castillos de Cuenca

CUENCA:        107 


Edificaciones:                                     105
No contrastados o desaparecidos:        2
Total:                                                   102

Nota: en rojo, edificaciones desaparecidas o sin datos ciertos/gráficos. 
           actualizado a fecha SEPTIEMBRE 2020




ABIA DE OBISPALÍA:         2
    Castillo de Abia de la Obispalía.
    Torre de El Telégrafo o de Cabeza Quemada.

ALARCÓN:          5 
        Puerta del Campo
        Puerta y torre del Calabozo o de Enmedio.
        Puerta de la Bodega o del Bodegón.
        Puerta de Chinchilla o de las Moreras.
        Portal de la Traición.
        Puerta del Río.
    Torres de aproches:         
         Torre del Alarconcillo o de los Alarconcillos.
         Torre del Campo.
         Torre del Cañavate.

ALCALÁ DE LA VEGA :         1
    Castillo de Serrecilla.

ALCÁZAR DEL REY:      1
    Iglesia fortificada de Santo Domingo.

ALCONCHEL DE LA ESTRELLA:      2
    Castillo de Alconchel de la Estrella.
    Poblado del Cerro de la Virgen.

ALGARRA:     2
    Castillo de Algarra .
    Muralla urbana de Algarra.

ALIAGUILLA:      2
    Castillo de Aliaguilla.
    Torre de la Huerta.

ALMODÓVAR DEL PINAR:     1
    Castillo de Almodóvar del Pinar.

BARCHÍN DEL HOYO:         2
    Castillo o Torreón de Barchín del Hoyo.
    Poblado fortificado de la Fuente de la Mota o Plaza del Moro.

BELINCHÓN:         1
    Torre óptica de Belinchón.

BELMONTE:         3
    Castillo de Belmonte. 
    Alcázar o Palacio viejo de Belmonte, o Palacio de don Juan Manuel. 
    Muralla urbana de Belmonte.

BETETA:          2
    Castillo de Rochafrida.
    Muralla urbana de Beteta.

BONICHES:          1
    Castillo de La picota, de boniches o El Castillete.

BUENDÍA:          2
    Castillo de Buendía.
    Muralla urbana de Buendía.

CAMPOS DEL PARAISO:          1 - 1
    Torre óptica de Torrejoncillo.
No contrastados o desaparecidos:     1
    Castillo de Campos del Paraíso.


CAMPOS DEL PARAISO,
CARRASCOSA DEL CAMPO:         2

    Torre óptica de Carrascosa.
    Castro del Cerro de la Muela o del Cerro del Pulpón.

CAMPOS DEL PARAISO,
OLMEDILLA DEL CAMPO:          1

    Castillo del Cerro Amasatrigo.

CAÑADA DEL HOYO:          1
    Castillo del Buen Suceso.

CAÑAVERUELAS:          1
    Castro fortificado de Santaver.

CAÑETE:          2
    Castillo de Cañete o de Álvaro de Luna.
    Muralla urbana de Cañete.

CARDENETE:          1
    Castillo de Cardenete o La Fortaleza.

CASTILLEJO DE INIESTA:         1
    Torre óptica de El Atalayón.

CASTILLO DE GARCIMUÑOZ:         2
    Castillo palacio de Garcimuñoz.
    Muralla urbana de Garcimuñoz.

CERVERA DEL LLANO:         3
    Torre de El Palacio.
    Torre atalaya de El Calabozo.
    Castro fortificado de El Recuenco.

CUENCA:         6
    Castillo de Cuenca:
        Alcázar de Cuenca.
    Muralla urbana de Cuenca.
    Palacio fortificado de Cañete.
    Torre óptica de Collado Rubio Loma de la Pumadera.
    Torre óptica de la Mendoza
    Torre óptica de Val Gonzalo

El CAÑAVATE:          1
    Castillo de El Cañavate.

EL VALLE DE ALTOMIRA,
GARCINARRO:        1

    Poblado fortificado de La Cova.

EL VALLE DE ALTOMIRA,
MAZARULLEQUE:          2

    Castillo de Mazarulleque.
    Torre atalaya de Altomira.

ENGUÍDANOS:          1
    Castillo de Enguídanos .

GRAJA DE INIESTA:         1 - 1
    Torre óptica de Graja de Iniesta o la Mochuela.
No contrastados o desaparecidos:     1
    Castillo de Graja de Iniesta.

HUELVES:         1
    Castillo de Arabia.

HUERTA DE LA OBISPALÍA:         1
    Castillo de Huerta de la Obispalía.

HUETE:          2
    Castillo de Luna, de Huete o alcazaba de Wabda.
    Muralla urbana de Huete.

HUETE,
VILLAS VIEJAS:          1

    Poblado fortificado de Contrebia Carbica.

INIESTA:          1
    Castillo de Iniesta.

LA HINOJOSA:         1

    Castillo de la Hinojosa.

LAS VALERAS,
VALERA DE ABAJO:          2

    Torre atalaya de la Casilla de los Moros.
    Poblado fortificado del Pico de la Muela.

LAS VALERAS,
VALERIA:         1

    Muralla romana de Valeria.

MINGLANILLA:         1
        Castillo de Minglanilla (siglo XXI).

MONTALBO:          1
    Castillo o Palacio de Montalbo, o El Muro.

MONTEAGUDO DE LAS SALINAS:         1
    Castillo de Monteagudo de las Salinas.

MOTILLA DEL PALANCAR:         1
    Torre óptica de Juan Bueno.

MOYA:          2
    Castillo de Moya.
    Muralla urbana, coracha, de Moya.

OLMEDILLA DE ALARCÓN:         1
    Torre de Atajollano, de las Carrasquillas o del Telégrafo.

PALOMARES DEL CAMPO,
FUENTE EL PEZ:         1

    Castillo de San Miguel.

PARACUELLOS:         1
    Castillo de Paracuellos.

PIQUERAS DEL CASTILLO:          1
    Torre atalaya de Piqueras del Castillo.

PRIEGO:          2
    Castillo de Priego o torreón de Despeñaperros.
    Muralla urbana de Priego.

PUEBLA DE ALMENARA:          1
    Castillo de Puebla de Almenara.

REILLO:          2
    Torre de Cañizares.
    Castillo de Reillo.

SAELICES:         2
    Castillo palacio de El Castillejo.
    Muralla de Segóbriga.

SALINAS DEL MANZANO:          1
    Castillo de las Malenas.

SALVACAÑETE:         1
    Castillo de Salvacañete o de Torrefuerte.

SAN CLEMENTE:          2
    Castillo de Santiago de la Torre.
    Torre Vieja.

TARANCÓN:          1
    Muralla urbana de Tarancón.

TORRALBA:          1
    Castillo de Torralba o Torre Alba.

TORREJONCILLO DEL REY:          1
    Torre óptica de Torrejoncillo.

TORREJONCILLO DEL REY,
NAHARROS:          1

    Torre óptica de Naharros.

TORREJONCILLO DEL REY,
VILLAR DEL ÁGUILA:         2

    Iglesia fortificada de Santo Domingo.
    Castillo o torre de Torrebuceit o del Aceite.

UCLÉS:          3
    Castillo de Albar Llana o de Uclés. 
    Muralla urbana de Uclés.
    Torre óptica de Uclés.

VALLEHERMOSO DE LA FUENTE:         1
    Castillo de Vallehermoso de la Fuente.

VALVERDE DEL JÚCAR:         1
    Torre óptica de Valverde de Júcar.

VILLAESCUSA DE HARO:          1
    Castillo de Haro.

VILLANUEVA DE LA JARA:         1
    Castillo de Villanueva de la Jara.

VILLAR DEL HUMO:        1
    Torre Barrachina.

VILLAREJO DE FUENTES:          1
    Castillo de Fuentes.

VILLARES DEL SAZ:         2
    Torre del Monje.
    Torre óptica de Villares.

VÍLLORA:          1
    Castillo de Víllora.

ZAFRA DE ZÁNCARA:          1
    Castillo de Zafra de Záncara.
    Muralla urbana de Zafra de Záncara.


Nota: en rojo, edificaciones desaparecidas o sin datos ciertos/gráficos.
Actualizado a fecha SEPTIEMBRE 2020

martes, 1 de septiembre de 2015

Murallas de Sevilla ( I )

Posiblemente Sevilla fue fortificada, por primera vez, por los cartaginenses mediante una rudimentaria cerca de madera. Es en tiempos de Julio César, entre los años 68 y 65 aC., cuando esa empalizada es sustituida por las murallas que durante siglos rodearon y protegieron la ciudad. Murallas que se ampliaron y consolidaron a lo largo del mandato de Augusto, dado el crecimiento de la ciudad. Y continuaron conociendo reformas y ampliaciones, en época musulmana y posteriormente cristiana.

Ha sido recientemente cuando se ha confirmado que la totalidad de los restos son de origen árabe, ya que durante mucho tiempo se pensó que gran parte de las murallas eran romanas. Hoy sabemos que todas las que se conservan son almorávides, a excepción de la barbacana de la Macarena que es almohade.

A principios del siglo IX, Sevilla sufre un ataque Normando, que destruye parte de las murallas, así que Abd-al-Rah man II  tiene que reconstruir lo dañado. Corría el año 844, y aquella muralla tenía seis puertas: la de Hamida, por la zona de las calles Alemanes y Garcia de Vinuesa; la de Abul-Qalis, en el Arenal; la de Ai-Faray, en el entorno de Puerta Jerez; la de Yahwar y la de Karmuna, Puerta de la Carne y de Carmona respectivamente, desde el siglo XIII; y otras dos sin identificar que pudieron estar por las zonas de Santa Catalina y San Martín.

Su sucesor, Abd-al-Rahman III primer califa de Córdoba,  manda derribar hacia el año 913 parte de ellas, con la excusa de la época de paz que se estaba viviendo y el crecimiento poblacional de la ciudad; pero en realidad fue un modo de evitar conatos de secesión contra Córdoba, convertida ya en capital de Al-Andalus, en detrimento de Sevilla.

Aunque poco dura esa etapa, pues en 1023 Abud-Qasim-Musammad ben Abbad, primer rey de la taifa de Sevilla, ordena reconstruir las murallas de la ciudad, a fin de protegerla ante el inexorable avance de las tropas cristianas.

A finales del siglo XI y principios del XII, se remodelan nuevamente las murallas, una vez terminadas las campañas contra los reyes cristianos Alfonso VI y Alfonso VII. La muralla alcanzará la longitud de 7.180 m., rodeando un recinto de unas 273 Ha., y convirtiéndose en la ciudad amurallada más grande de su época. Este recinto no se colmató hasta el siglo XIX, lo que nos da idea de su desmesurado tamaño. Aquel trazado, que es el que ahora se conoce, responde a una obra cuya intención evidente era la defensa, y más concretamente la defensa de un llano, por lo que sus lienzos evitan en lo posible los trazados rectos, desarrollándose sinuosamente e intercalando numerosas torres que no se alinean a la muralla. Ésta alcanzará en algunos tramos una altura inusual, llegando a tener espesores de hasta 2.5 metros.

La muralla alcanzó la longitud de 7.180 m., rodeando un recinto de 273 Ha.
Por lo general, y al igual que todas las edificaciones militares de la época, las murallas de Sevilla se construyeron de tapial, con material de la zona, cal y agua. En las torres, se reforzaron sus esquinas con sillares de piedra y se decoraron los huecos con hiladas de ladrillo macizo tomados con mortero de cal.

En 1.150 se construye la muralla de la Alcazaba (los reales alcázares), pero con sillares de piedra. En 1.168, se reconstruye la muralla que mira al río y tres años después se construye un puente de barcas que une las dos orillas: Sevilla y el arrabal de Triana.

Después de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), y entre 1220 y 1222, se reforzaron nuevamente las murallas, elevando sus lienzos, ampliando las torres con terrazas, y construyendo antemuros y fosos en las zonas que el rio no ejercía de defensa natural. De esa época data también la Torre del Oro, como último elemento de la coracha que, partiendo desde el Alcázar, llegaba hasta el río como un acceso puntual que asegurara el abastecimiento de agua a la ciudad. Militarmente, esta muralla sirvió para compartimentar las defensas, evitando que un despliegue del enemigo rodeara por completo la ciudad.

Sin embargo, todo esto no impide que en el año 1248, las tropas cristianas, al mando de Fernando III de Castilla, tomen definitivamente la ciudad. Desde ese momento las murallas dejan de tener la misión militar para la que se construyeron, pasando a ejercer una función defensiva contra las avenidas del rio, numerosas a lo largo de su historia. Y mientras la ciudad permanecía estable, en el exterior los cultivos se arruinaban, las cosechas se perdían y se cortaban las comunicaciones. Las inundaciones llegaban a afectar también al puerto fluvial, interrumpiendo el comercio, inundando los almacenes y dañando las mercancías y barcos. Es por ello que cumplida ya, con el fin de la Reconquista, la finalidad primera de la muralla, ésta pasa a tener otros cometidos, menos violentos pero no por ello menos heroicos.

Aquí lo dejo, por ahora. Continúo más tarde.