Localidad: Abamia
Municipio: Cangas de Onís
Región: Asturias
Tipología: Casa fuerte.
Datación: Hacia el siglo VIII.
Situación:
La torre de la Jura se encuentra a las afueras de Cangas de Onís —en Soto de Cangas perteneciente a la parroquia de Abamia—, sobre una loma que domina el llamado Campo de la Jura, junto al cruce de carreteras que lleva a Covadonga y la confluencia de los ríos Güeña y Reinazo. En este lugar se realizaba, hasta finales del siglo XIX, la elección de alcaldes, jueces y procuradores del Ayuntamiento de Cangas de Onís, entregándoseles las varas como señal de su autoridad, por lo que al lugar también se le denominó Campo de las Varas.
Con toda seguridad, el nombre de este lugar está más relacionada con esto último que con la elección de don Pelayo.
Datos históricos:
Según la tradición fue en este lugar donde don Pelayo fue elegido caudillo tras la batalla de Covadonga, jurando como primer monarca del Reino de Asturias. Pero es una más de las leyendas relacionadas con el origen de este reino y de su primer rey, y que apenas si ha sobrepasado el ámbito regional asturiano, pues no existe ninguna evidencia que permita asegurar el hecho.
Se desconoce su datación exacta, pudiéndose tratar la actual de una construcción bajo medieval, si bien su origen puede estar hacia el siglo VIII, habiendo sido destruida y reedificada en varias ocasiones.
El 2 de agosto de 1902, este lugar fue visitado por el Rey Alfonso XIII. El alcalde del momento le recibió con las siguientes palabras: «Señor, ponéis los pies en el mismo sitio que los puso Pelayo; en donde éste juró como Rey, en donde tuvo principio la monarquía española, que tan gloriosamente sostiene y representa Vuestra Majestad».
Descripción, arquitectura y construcción:
En su conjunto está muy transformada por las sucesivas obras que en ella se han realizado, al igual que los cambios de uso a lo largo del tiempo. Aún conserva parte de los gruesos lienzos de sus muros, que midieron 19 metros de altura, y que junto a la única saetera y la pequeña puerta de entrada —arco de medio punto— la delatan como una torre fuerte de marcado carácter defensivo.
![]() |
| Interior de la torre, de castillosnet.org |
Estado: En pésimo estado de conservación, ha perdido parte de su altura y su techumbre. Parte de sus materiales se utilizaron en la construcción de la casa que tiene adosada a uno de sus muros. Actualmente presenta, tanto el edificio como su entorno, lo que fue el Campo de la Jura, un deplorable estado de abandono por parte de los propietarios.
Propiedad actual: Privada.
Uso: ninguno.
Visitas: no es visitable, hay que conformarse con mirarla desde el llano.
Protección: Bajo la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español.
Está declarada Bien de Interés Cultural.
Calificación subjetiva: 2, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo. Es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita.
| La torre y su entorno. |
| Un servidor. |
Otras cuestiones de interés:
Dos concretamente, la primera la capilla de la Santa Cruz, en Cangas de Onís; mandada construir por Favila, hijo de don Pelayo, para dar culto a la cruz que llevó su padre durante la batalla de Covadonga —la Cruz de la Victoria—; la iglesia primitiva, de reducidas dimensiones, fue sucesivamente ampliada, dando lugar a la que hoy podemos ver, de planta basilical y nave única, reedificación de la que fue destruida en 1938, aunque siguiendo modelos posteriores de la zona; para su construcción el rey Favila eligió un montículo artificial vinculado al culto precristiano, que albergaba en su interior un dolmen del IV milenio antes de Cristo, y que se puede contemplar hoy desde el interior de la iglesia.
Y la segunda cuestión, cómo no, el mal llamado puente romano que, probablemente fuera construido allá por el siglo XIII, pero que con toda seguridad se asienta sobre los cimientos de otro que sí fue romano. Tan significativo es, que luce en el escudo municipal. Está declarado Monumento Nacional desde 1931.
Dos concretamente, la primera la capilla de la Santa Cruz, en Cangas de Onís; mandada construir por Favila, hijo de don Pelayo, para dar culto a la cruz que llevó su padre durante la batalla de Covadonga —la Cruz de la Victoria—; la iglesia primitiva, de reducidas dimensiones, fue sucesivamente ampliada, dando lugar a la que hoy podemos ver, de planta basilical y nave única, reedificación de la que fue destruida en 1938, aunque siguiendo modelos posteriores de la zona; para su construcción el rey Favila eligió un montículo artificial vinculado al culto precristiano, que albergaba en su interior un dolmen del IV milenio antes de Cristo, y que se puede contemplar hoy desde el interior de la iglesia.
Y la segunda cuestión, cómo no, el mal llamado puente romano que, probablemente fuera construido allá por el siglo XIII, pero que con toda seguridad se asienta sobre los cimientos de otro que sí fue romano. Tan significativo es, que luce en el escudo municipal. Está declarado Monumento Nacional desde 1931.
| Capilla de la Santa Cruz. |
| Puente romano de Cangas de Onis. |
Accesos: Se encuentra a pie de carretera y con aparcamiento en el solar aledaño. Llegar hasta la torre, a pie, es más complicado.
Coordenadas:
Cómo llegar:
Coordenadas:
Cómo llegar:














