martes, 14 de abril de 2026

Figueras, Castillo de San Fernando.

Nombre: Castillo de San Fernando.
Localidad: Figueras.
Municipio: Figueras.
Provincia: Gerona.
Tipología: Fuerte abaluartado.
Datación: 1753 - 1792.
de empordaturisme.com

Situación: El llamado castillo de San Fernando se encuentra en el término de Figueras, capital de la comarca del Alto Ampurdán, provincia de Gerona, sobre una colina y a apenas ochocientos metros de la población.
Figueras, como no podía ser menos es ciudad antigua, aunque el título de ciudad lo tiene desde el siglo XIX que es desde cuando más renombre tiene; le fue concedido por Alfonso XII el 19/octubre/1875.
En tiempos de los visigodos ya fue nombrada, Ficaris, o Figaries, de ahí proviene su actual topónimo. Pero no es hasta mayo de 1267 cuando el rey Jaime I le concede fueros propios mediante una carta puebla que dicta desde Zaragoza; privilegios que serían ampliados por Jaime II.
Dado su crecimiento durante el siglo XIV, su núcleo urbano se amplió más allá de sus murallas, pues así lo autorizó en 1361 Pedro el Ceremonioso. Y nuevamente sus privilegios se verían ampliados en 1419, durante el reinado de Alfonso el Magnánimo.
En Figueras se casó el 03/noviembre/1701 Felipe V con María Luisa de Saboya; durante la Guerra de Sucesión estuvo con el Borbón; y siempre fue punto clave en los conflictos militares con la vecina Francia. Si no hubiera sido así no existiría el castillo de San Fernando.

Datos históricos:
Terminada la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), se acordó la paz entre Francia y España mediante el llamado Tratado de los Pirineos (07/noviembre/1659) que firmaron Luis de Haro y el cardenal Mazarino, por parte de España y Francia respectivamente, en la isla de los Faisanes, situada en la desembocadura del río Bidasoa. Una de las consecuencias físicas que tuvo este tratado fue la definición de la frontera entre los dos países en los Pirineos; y en lo político marcó el fin de la hegemonía española en Europa y el inicio de la francesa.
Definida pues la frontera entre ambos países, España decide reforzar esa línea ante el temor de posibles penetraciones francesas procedentes del Rosellón, y en concreto a través del paso de Le Perthus. Y es que la ciudad de Le Perthus, en la que se encuentra el fuerte de Bellegarde, había quedado en suelo francés y era necesario construir otra fortaleza que la sustituyera. En 1660 diversos informes proponen al rey una serie de plazas, entre ellas Figueras. Pero no se toma ninguna decisión.
Mientras tanto el Tratado de los Pirineos se va cumpliendo a medias, sobre todo por parte de Francia tras la muerte de Felipe IV. Estas hostilidades se zanjaron con la Paz de Aquisgrán en 1668, que se rompería en 1673.
España vuelve a plantearse el refuerzo de la frontera —que aún no seguía sin haberse acometido—, y entre las localizaciones propuestas sigue estando Figueras, y también Perelada. Carlos II decreta el 10/enero/1674 la fortificación de ésta última, pero las obras no llegan a comenzar.
La tranquilidad llega nuevamente, esta vez con la llamada Paz de Nimega en 1678. Nuevamente se plantea la fortificación del Alto Ampurdán, acordándose sólo en el caso de Rosas, pero sin llevarse a efecto. Los franceses vuelven a quebrantar el tratado, llegando esta vez hasta Barcelona en 1697. Con el Tratado de Ryswick (20/septiembre/1697) se puso otra vez fin a este conflicto, devolviéndose a España los territorios ocupados por Francia en Cataluña.
Muerto Carlos II y terminada la Guerra de Sucesión —marzo 1701, septiembre 1714— se firma el Tratado de Utrech y a pesar de ello seguía latente el eterno temor a la invasión francesa. De nuevo se plantea la fortificación de la comarca, pero otra vez que no se decide el asunto.
Nueva guerra: ahora la llamada de la Cuádruple Alianza (1717-1720) en la que, cómo no, los franceses invaden el Alto Ampurdán. Con el Tratado de La Haya en 1720 se puso fin al conflicto, y a partir de aquí se abre un periodo de relativa paz.
Es durante el reinado de Fernando VI. cuando el Marqués de la Ensenada, que fuera secretario de Hacienda, Guerra y Marina e Indias, toma la iniciativa y, en su afán de reformar y modernizar el ejército y la marina, ordena al marqués de la Mina, Jaime de Guzmán-Dávalos y Spínola, capitán general de Cataluña, y este a su vez, mediante un oficio de fecha 16/mayo/1752, al mariscal de campo Juan Martín Zermeño. Comandante general del Cuerpo de Ingenieros, que localice un terreno donde edificar una plaza capaz de detener una invasión enemiga, y que pudiera contener cinco batallones de infantería y tres escuadrones de caballería. Ese oficio puede considerarse con el origen del fuerte de San Fernando.
Entre los lugares que Zermeño propone para la construcción de la fortaleza, el marqués de La Mina se decanta por la montaña de los Capuchinos en Figueras, en contra de la opinión de prestigiosos ingenieros/militares. Una real orden dio el visto bueno a la elección de Guzmán-Dávalos.
El proyecto inicial, que no contemplaba los edificios interiores de la plaza ni las cisternas, fue realizado por Martín Zermeño, tiene fecha de 14/abril/1753 y previo a su ejecución fue necesario comprar los terrenos, demoler el convento de los capuchinos y talar las plantaciones de árboles, entre ellos numerosos olivos. Las obras comenzaron el 4/septiembre/1753 y la primera piedra se puso el 13 de diciembre del mismo año. Las obras continuaron bajo la dirección del mariscal Martín Zermeño, el tesón del marqués de La Mina y el incondicional apoyo del marqués de La Ensenada.
Hubo protestas por parte de Francia, pues aducían que se incumplía el Tratado de Utrecht, que impedía fortificar a menos de tres leguas (la legua castellana era igual a 20.000 pies, equivalentes a 5.572’7 metros); efectuadas las mediciones pertinentes, se demostró que la montaña de los Capuchinos se encontraba a 3’5 leguas de la frontera, por lo que no existía inconveniente para proseguir con la obra.
A la muerte de Fernando VI en 1759 —le sucedió Carlos III— las obras no se interrumpieron, pero sí cambiaron de director pues Martín Zermeño fue destinado a Barcelona y sustituido por el ingeniero Juan Cavallero. Por entonces estaban muy avanzados los recintos interior y exterior. En 1766, y tras haber gastado en la obra 30 millones de reales, el castillo fue inaugurado. Habían estado trabajando unos cuatro mil obreros durante esos trece años, pero aún faltaban edificaciones interiores y otras obras accesorias cuya construcción se alargaría hasta el año 1792 con la participación de otros ingenieros; algunas de aquellas obras no llegarían a concluirse. Recién terminadas las obras se procedería a dotarlo de guarnición. Fue llamado de San Fernando en honor al rey Fernando VI.
Durante la Guerra de la Convención (1793-1795), el castillo, que estaba al mando del brigadier Torres, se rindió sin oponer resistencia a las tropas francesas el 28 de noviembre de 1794, siendo conducida toda la guarnición a Francia en calidad de prisioneros. Firmada la Paz de Basilea en 1795 fueron liberados, pero en España fueron encausados los jefes y oficiales, imponiéndosele al brigadier Torres la pena de muerte, la cual fue conmutada por Carlos IV a cambio del destierro de por vida.
A primeros de 1808 un batallón francés al mando del coronel Piat se apoderó del castillo. Los paisanos de Figueras intentaron recuperarlo, pero el general Reille entró en la plaza con 7.000 hombres, frustrando definitivamente las intenciones del pueblo. Fue utilizado como centro logístico durante el sitio de Gerona.
En este castillo estuvo preso Álvarez de Castro, el que fuera gobernador militar de Gerona y defensor de la ciudad durante un sitio que duró siete meses y que terminó dos días después de entregar el mando al brigadier Juan Bolívar que rindió la plaza. Álvarez de Castro * murió en el castillo el 21 de enero 1810 después de ser torturado a pesar de su pésimo estado de salud.
En aquel año de 1810 hubo dos intentos de recuperar el castillo, pero no fue hasta la noche del 10 al 11 de abril de 1811, cuando un regimiento de infantería al mando del general Francisco Rovira, y por sorpresa, tomó la fortaleza con sólo un muerto y dos heridos por su parte; desde entonces ese regimiento se llamó de San Fernando. Cinco meses después volvería a caer en manos francesas, que lo mantendrían hasta el final de la guerra.
Durante las Guerras Carlistas siempre estuvo ocupado por tropas Isabelinas siendo centro logístico y de operaciones del ejército Liberal, y sin acontecimientos bélicos dignos de destacar. Desde 1904 a 1933 fue cárcel.
A finales de 1937, ya en la Guerra Civil, se depositó en él gran parte de la pinacoteca del Museo del Prado durante su viaje al “exilio”. En este lugar se firmó el acuerdo entre el gobierno republicano y la Sociedad de Naciones para poner a salvo aquellas obras de arte fuera de España. El acuerdo contemplaba que se transportarían a Ginebra, donde la Sociedad de Naciones las custodiaría; no todas se llevaron a Ginebra, algunas se quedaron en el castillo hasta que la guerra finalizó.
El 1 de febrero de 1939, en el contexto de la huida de las autoridades republicanas hacia Francia, tuvo lugar en el castillo la última reunión de las Cortes de la II República; esta reunión se celebró en las caballerizas, asistiendo 62 diputados y 12 ministros. Siete días después el ejército republicano abandonó la fortaleza, procediendo, de manera descontrolada, a la voladura de gran parte del castillo; entre los destrozos perpetrados cabe destacar la monumental puerta de la entrada principal y parte del puente (cuentan que fue de tal magnitud esta explosión, que gran parte del material de la fábrica quedó disperso en un gran radio, llegando incluso a dañar viviendas de la población de Figueras). Terminada la Guerra Civil fue campo de concentración, acuartelamiento hasta los años 60 y prisión militar, y centro administrativo y logístico del Ejército.

* Su nombre completo era Mariano José Manuel Bernardo Álvarez Bermúdez de Castro y López Aparicio.

Estado: Se encuentra en un excelente estado de salud, lo que no quita que se mejorable en un futuro.
Propiedad actual: Pública, es propiedad del Estado Español, su bien su uso y gestión está encomendado al Consorcio del Castillo de San Fernando, un organismo de carácter civil participado por el Ministerio de Defensa, la Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de Figueras.
Uso: principalmente turístico, además de la realización de eventos culturales.
Visitas: está abierto al público en horario y calendario usuales.
Protección: Bajo la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español.
Está declarada Bien de Interés Cultural desde 1988, catalogado como Monumento Histórico Artístico y forma parte del catálogo del Patrimonio Monumental Europeo.
Calificación subjetiva: 5, no sólo no hay que perdérselo bajo ningún concepto, sino que además hay obligación de verlo antes de morir; y como no se haga, se morirá en pecado mortal.
Otras cuestiones de interés:
Huéspedes ilustres de este castillo fueron, Salvador Dalí como recluta durante su servicio militar, y el teniente coronel Tejero cumpliendo parte de su condena por su participación en el intento de golpe de estado del 23/febrero/1981.
Accesos: con vehículo hasta un aparcamiento próximo. El interior es cómodamente paseable andando e incluso hay zonas que el paseo se puede hacer con vehículos de la institución.
Coordenadas: 42º16'26" N - 2º56'47" E
Cómo llegar:

martes, 7 de abril de 2026

Lloret de Mar, castillo de San Juan.

Nombre:     Castillo de San Juan.
Localidad: Lloret de Mar.
Municipio: Lloret de Mar.
Provincia:  Gerona.
Tipología:  Castillo.
Datación:   Siglo XI.

Situación: Encontramos el castillo de San Juan en la cima de la colina que separa las dos playas de Lloret de Mar, la del mismo nombre de la población y la de Fenals. Ese cerro, conocido como el Turó des Castell, se eleva sobre el nivel del mar unos 60 metros en la zona del castillo. Desde la posición que ocupa se divisa la población de Lloret más próxima al mar hacia el norte, y el castillo de San Juan de Blanes, en Blanes, al sur. Ambos castillos comparten el mismo nombre.

Datos históricos:
La primera noticia que se tiene de este castillo es del 23 de enero de 1079, fecha en la que el obispo de Gerona consagra la iglesia adyacente bajo la advocación de San Juan; esta iglesia funcionaría como parroquia de la incipiente población que durante los siglos XII Y XIII se formó, hasta el siglo XIV en que los habitantes decidieron instalarse junto a la playa. De ese documento se podría deducir la existencia anterior del castillo, pues en él se hace mención a Sicardis de Montsoriu (1031-1103), nieta del vizconde de Gerona y primera señora de Lloret que, por donación de sus primitivos propietarios, había recibido años antes la fortaleza.
Durante la Edad Media fueron varios sus propietarios, siendo su propiedad muy disputada, a veces compartida e incluso estuvo, a partir de la primera mitad del siglo XIII, en poder del obispado de Gerona junto con todo el feudo de Lloret. En 1356 sufrió numerosos destrozos al ser asaltado por parte de genoveses, como también por la serie de terremotos que afectaron a esas tierras entre 1427 y 1428 —se dice que el más destructivo sucedió el 02/febrero/1428—. Posteriormente fue totalmente reconstruido.
Nuevamente, en 1805 fue destruido, esta vez a causa del bombardeo sufrido por un barco inglés, durante el conflicto que enfrentaba a España con Inglaterra y que terminaría con la batalla de Trafalgar.
En 1855 fue incautado por el estado al quedar incluido en la serie de expropiaciones de la desamortización de Madoz, pasando a manos del ministerio de Finanzas.
A partir de entonces, y prácticamente reducido a escombros, permaneció en el olvido hasta 1964. Es entonces cuando la maquinaria de una obra vecina, sin previo aviso y sin permiso oficial, abrió un camino en medio del terreno ocupado por el castillo, destruyendo la base de la torre y lo poco que quedaba del resto. Este hecho dificultó su posterior reconstrucción e impidió en gran medida su restauración.
A raíz de aquel hecho, el Ayuntamiento de Lloret de Mar consiguió su cesión por parte del Estado. Las obras de la torre y su entorno se iniciaron a finales del siglo pasado.

Descripción, arquitectura y construcción:
Dado que el castillo fue totalmente destruido y reconstruido a finales del siglo pasado en base a las excavaciones previamente realizadas, la descripción que sigue se limita a lo reedificado, o sea la torre del homenaje y un lienzo de la muralla en su lado oriental. Los detalles del resto son meras deducciones e incluso especulaciones.
Tuvo el castillo planta ligeramente triangular, de unos 500 metros cuadrados de superficie. En la zona del vértice de sus lados mayores, de unos 27 metros de largo, se levanta la torre; la original tenía un diámetro interior de 5’40 metros, muros de 1’35 de espesor y una altura de unos 18 metros. Junto a la torre se identifican los cimientos de la pequeña capilla.
Fue una construcción bastante simple, con una torre cilíndrica que hacía las veces de atalaya rodeada de una muralla de unos 5 metros de altura que protegía en su interior dependencias básicas para la vida en el castillo. Dispuso de un foso excavado en la roca y una entrada en recodo. También tuvo un aljibe.

Materiales: tanto la torre como la muralla y dependencias fueron construidas con piedras fragmentadas y cantos rodados tomados con mortero de cal.
Estado: Lo reconstruido, evidentemente, se encuentra en perfecto estado; el resto es una ruina consolidada.

Propiedad actual: Pública, Ayuntamiento de Lloret de Mar.
Uso: Turístico y cultural. Está musealizado.
Visitas: cuando lo visité estaba cerrado al público, aunque aparentemente, vista la cartelería expuesta en la valla que cierra el conjunto, parece ser visitable.
Protección: BIC, desde el 08/noviembre/1988.
Bajo la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español. Está declarada Bien de Interés Cultural desde el 12/noviembre/2002.
Calificación subjetiva: 2, si se pasa cerca y se va con tiempo pues se acerca uno a verlo; es decir, que se incluirá en una ruta de viaje, pero no pasa nada si luego no se visita. Aunque el espectacular paisaje que, tanto desde la cima como durante el camino de ida-vuelta, se contempla, hace merecedora la visita.
Accesos: desde Lloret de Mar parten caminos, tanto por un lado de la montaña como por el otro, empinados pero agradables dado el paisaje que se contempla, que llegan hasta el castillo. También se puede acceder en coche, ya que en sus proximidades se levantan algunas viviendas.
Coordenadas: 41º41’38” N – 2º50’21” E
Cómo llegar:

sábado, 7 de febrero de 2026

El temporal derriba los restos de la torre vigía del Molino de Papel en el paraje de Maro

Leído, visto u oído por ahí:
Cosas que pasan, o lo que algunos escriben y me gustaría haberlo escrito yo.


La torre almenara del río de la Miel, del siglo XVIII, desaparece tras años de abandono como consecuencia del fuerte oleaje de poniente que azota Nerja.

Imagen de los restos de la torre, a la izquierda, y como está la zona este jueves tras el derrumbe. E. CABEZAS Y ENTRE CAÑAS

Jueves, 5 de febrero 2026, 14:01 | Actualizado 14:27h.

El fuerte temporal de poniente asociado a la borrasca Leonardo ha derribado este jueves los últimos restos que permanecían en pie de la torre vigía del Molino de Papel, también conocida como torre del río de la Miel, situada en el paraje natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo y que databa de 1751. La caída de la estructura, muy deteriorada desde hace décadas, se produjo tras varios días de fuerte oleaje y viento, que terminaron por vencer los restos del torreón, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y catalogado desde 2022 en la Lista Roja del Patrimonio por su grave estado de conservación.
El colectivo Entre Cañas ha lamentado públicamente la pérdida del elemento histórico en sus redes sociales. «Lo que se temía hace mucho tiempo ha ocurrido. La torre del río de la Miel ha desaparecido. La desidia de las instituciones por su conservación y protección y el último temporal han propiciado que perdamos esta singular torre almenara», han señalado en una publicación difundida en Facebook. La torre almenara del río de la Miel, reconstruida en el siglo XVIII sobre una fortificación anterior del XVI, formaba parte del sistema defensivo costero frente a la piratería berberisca.

Formaba parte del sistema defensivo costero levantado entre los siglos XVI y XVIII para vigilar el litoral
Desde el ámbito científico y conservacionista, el biólogo e investigador Miguel Bueno Jiménez ha expresado su pesar por la desaparición del monumento. «Murió de pie, como los valientes. Un dolor. Ya mi paisaje tan soñado de Maro no será lo mismo», ha asegurado, subrayando que la caída «ha cambiado para siempre el paisaje de los Acantilados de Maro».
La torre almenara del río de la Miel formaba parte del sistema defensivo costero levantado entre los siglos XVI y XVIII para vigilar el litoral frente a incursiones corsarias. Su historia y evolución han sido ampliamente documentadas por investigadores como Francisco Capilla, quien ya advertía hace años de su estado ruinoso y de la necesidad de intervenir para evitar su desaparición definitiva.

Funambulismo y tirolinas
La pérdida del torreón se produce pocos días después de que colectivos ecologistas y patrimonialistas denunciaran reiteradamente la falta de protección efectiva del enclave. Hace apenas unas semanas, el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA)alertaba del uso recreativo indebido de la torre para prácticas de funambulismo o tirolinas, actividades que consideraban «absolutamente incompatibles» con un espacio natural protegido y con un monumento BIC en estado crítico.
Desde GENA advertían entonces de que el deterioro del conjunto no era un hecho puntual, sino «estructural», y reclamaban una mayor vigilancia y medidas urgentes de conservación, recordando que el paraje natural está protegido por la legislación autonómica, forma parte de la Red Natura 2000 y está catalogado como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM).

La torre, expuesta durante siglos a temporales y a un terreno inestable, había perdido gran parte de su estructura

La torre del Molino de Papel, expuesta durante siglos a temporales y a un terreno inestable, había perdido gran parte de su estructura original, pero aún conservaba un fuerte valor simbólico y paisajístico. Su derrumbe definitivo supone la desaparición física de uno de los hitos históricos del litoral nerjeño y reabre el debate sobre la conservación del patrimonio en espacios naturales de máxima protección como el paraje de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.
La caída del torreón deja ahora como único testimonio su memoria documental y fotográfica, mientras colectivos ciudadanos y ecologistas reclaman que la pérdida sirva al menos como advertencia para evitar que otros elementos patrimoniales del paraje natural y de Nerja corran la misma suerte.

https://www.diariosur.es/axarquia/temporal-derriba-restos-torre-vigia-molino-papel-20260205135228-nt.html?

martes, 16 de diciembre de 2025

Castillo de Capilla, Capilla

Nombre:     Castillo de Capilla.
Localidad:  Capilla.
Municipio: Capilla.
Provincia:   Badajoz.
Tipología:   Castillo.
Datación:    El actual castillo, construcción cristiana, es de principios del siglo XV.
Situación:  Sobre un cerro de la Sierra de Palenque, en cuya ladera de levante se encuentra el pueblo. Nos encontramos en la comarca de La Serena, o en La Siberia, o mejor, en el límite de las dos, y a orillas del mayor embalse de España, el de La Serena, en el río Zújar.
Antiguamente, remontémonos a los romanos, por aquí se cruzaban caminos que iban a Mérida, Sevilla, Córdoba y Almadén —de entonces nos queda un puente, muy deteriorado, de posible origen romano—, y continuó siendo punto estratégico con los musulmanes.
Con los celtíberos y romanos fue Mirobriga Turdulorum, y con los árabes se llamó Kabbal a la población que formó parte de la pequeña ciudadela que se levantó en la ladera sur.
Terminada la Reconquista, Capilla fue capital del llamado Estado de Capilla, que incluía las poblaciones de Baterno, Garlitos, Peñalsordo y Zarza Capilla. En 1594 formaba parte de la Provincia de Trujillo; se constituyó en municipio a principios del siglo XIX con la caída del Antiguo Régimen.

Datos históricos:
Capilla fue fortaleza musulmana perteneciente a la Cora de Gafic (Belalcázar), con amplia muralla que contenía la puebla y que, como tantas otras de la comarca, fue conquistada por Fernando III, esta vez en la primavera de 1226. Largo fue el asedio que el rey, con la ayuda de los caballeros templarios, sometió al castillo: algo más de cuatro meses en los que utilizaron máquinas de guerra, se establecieron treguas y se negoció largamente la rendición. A los asediados se les permitió pedir auxilio a la ciudad de Córdoba, a cambio de la entrega de rehenes, y una vez confirmada la imposibilidad de dicha ayuda, se rindieron, siendo escoltados hasta la frontera musulmana. Se dice que tras conquistarla el rey Santo volvió a caer en poder musulmán, para volver a los cristianos poco después de manos de los templarios, a quienes el rey donó el castillo en septiembre de 1236, en la persona de su maestre D. Esteban de Bellomonte. Y con el castillo todo lo que comprendían las tierras de Capilla: Peñalsordo, Garlitos, Zarza Capilla, Siruela, Lares, Almorchón y Cabeza del Buey.
de westend61.de
Los caballeros del Temple reconstruyeron el maltrecho castillo y fueron sus ocupantes hasta la extinción de la orden en 1312, en que pasó a la de Alcántara. Durante los dos períodos en poder de las órdenes, se hicieron obras de reparación en las defensas, así como transformación de algunas estancias, como la mezquita en iglesia. De todo ello, nada queda, oculto o remodelado por las obras posteriores.
En 1389 fue comprado (¿?) al rey por Diego López de Estúñiga, camarero mayor del rey, por 280.000 maravedíes. En 1476, Álvaro de Estúñiga y Guzmán castellanizó su apellido, de Estúñiga a Zúñiga y sería nombrado primer duque de Béjar en 1485 por los Reyes Católicos, pasando Capilla y sus tierras a propiedad de la Casa de Béjar, si bien ya lo era de la familia Estúñiga. Por tanto, lo que hoy vemos del castillo de Capilla es una fortaleza señorial, obra de los Zúñiga, realizada a principios del siglo XV, con la finalidad de defender los territorios del Estado de Capilla y el vado del río Zújar que daba paso a La Serena.
A finales del siglo XVIII el castillo pasó a propiedad del ducado de Osuna, pues el XIII duque de Béjar falleció sin sucesor, heredándolo (¿?) la esposa del IX duque de Osuna, con lo que pasó a formar parte del inmenso patrimonio de ese ducado.
de laserenaturismo.es
Descripción, arquitectura y construcción:
La fortaleza actual es un edificio que desde el siglo XII ha estado en evolución, pues ha integrado elementos constructivos de sucesivas épocas, hasta el siglo XV en que adopta su definitiva estructura con las torres cilíndricas y el muro diafragma, además de todas las estancias interiores.
Capilla es un castillo roquero que, como tantos, se adapta a la topografía del risco. De ahí que su planta sea un polígono irregular de numerosos lados.


La fachada que pudiéramos considerar principal es la que orienta casi al oeste —por donde se accede después de recorrer un corto pero empinado camino—, que es la cara más vulnerable ya que las demás se alzan sobre elementos naturales más escarpados. Esa fachada oeste es un grueso y alto muro, reforzado por tres cubos cilíndricos, cuya imagen hace perfectamente reconocible a este castillo. De las tres torres se podría que la central es la del Homenaje, que es la que conserva mejor su cámara abovedada. La torre más al norte está desmochada.
Sobre este muro discurre un adarve que comunica las tres torres, disponiendo de parapeto hacia el interior, lo que facilitaba la defensa en caso de que los atacantes hubieran entrado en el interior del castillo.
En esa fachada principal se sitúa la puerta, junto a la torre de la esquina sur. La entrada estuvo defendida por una barbacana, con puerta en esviaje, de la que sólo se aprecia el espacio que ocupaba sobre una pequeña zona aterrazada. Un hueco en el muro, sobre la puerta, hace pensar que allí hubo un matacán.
Su interior está dividido en dos partes mediante un muro diafragma en dos patios colindantes que, por la razón natural del terreno tienen cotas distintas.
En el primer patio hubo un aljibe accesible y cubierto, excavado en la roca, con brocal para la extracción del agua y un abrevadero a su lado. Aquí también se disponían las cuadras, el horno y otras estancias.
A la izquierda se levanta el muro que separa a ambos patios, llegándose al segundo mediante una escalera en recodo. En este segundo patio, más protegido que el primero, debieron de estar las estancias residenciales y de uso doméstico de los habitantes del castillo.
Primer patio, de arteenruinas.com
Segundo patio, de arteenruinas.com
Su fachada sur es la más inaccesible, bajo la cual el cerro cae casi vertical. De ella apenas quedan restos de un lienzo con saeteras y una torre cilíndrica en el centro, doblando hacia el este sin ningún tipo de refuerzo en la esquina de unión de ambas.
La fachada este es un largo lienzo quebrado con adarve y algunas almenas que termina en un torreón cilíndrico que conecta con la muralla del norte. Esa fachada de levante, que tuvo antemuro, aún conserva un portillo.
Aún se conservan restos de las murallas árabes que rodeaban el castillo, concretamente en los flancos norte y sur: las del sur defendían el camino que lleva a la entrada del castillo, y llegaron a tener hasta tres puertas; el resto de aquellas murallas eran antemuros con torres cuadradas en sus vértices.

Materiales: Predomina la mampostería bien aparejada, nivelada con diversos materiales: ripios, cerámica y tierra. Las jambas y arcos de puertas y ventanas, así como algunos encintados, verdugadas y otros detalles, están labrados con ladrillo, lo que aporta cierta elegancia a la construcción y denota que en él debieron de trabajar alarifes mudéjares.
Estado: Actualmente se encuentra en un aceptable estado de conservación. Tras las intervenciones arqueológicas, restauración y conservación llevadas a cabo a partir de 2012, el aspecto del castillo es excelente. Lo visité hace más de treinta años, cuando en los patios y en su entorno se amontonaban piedras y escombros procedentes del desmoronamiento de sus muros y torres, y lamentable era el mejor calificativo para su situación, lo cual, hoy, no se puede decir de él.
Propiedad actual: Pública, Ayuntamiento de Capilla.
Uso: Sin uso definido.
Visitas: Es de acceso libre, pero no he podido acceder a su interior en mi última visita (se encontraba cerrado), por lo que me limité a pasearlo por su entorno.
Protección: Bajo la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, y la Ley 16/1985 de 25 de junio sobre Patrimonio Histórico Español.
Está declarado Bien de Interés Cultural.
Calificación subjetiva: 3, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible en esta vida por visitarlo. 
Otras cuestiones de interés: En la toma de este castillo está el origen de las fiestas del Corpus de la cercana población de Peñalsordo que, como no podía ser de otra manera, la rememora adjudicando también la leyenda de la conquista de la fortaleza mediante el engaño de los carneros, las antorchas, la noche, etc., como en tantos otros lugares de España.
Accesos: desde el norte de la población parte un camino señalizado que rodea por el oeste el castillo y, andando o en automóvil, nos lleva hasta los pies del mismo en su cara sur. El resto, también andado, por una empinada vereda que, en pocos minutos, nos deja en la puerta.
Igualmente, desde la iglesia de Santiago, en el centro de la población parte una calle, y una senda, que lleva hasta el castillo.
Cómo llegar:  




sábado, 29 de noviembre de 2025

La fortaleza militar que debió defender la casa de los Mendoza,...

Leído, visto u oído por ahí:
Cosas que pasan, o lo que algunos escriben y me gustaría haberlo escrito yo.

La fortaleza militar que debió defender la casa de los Mendoza, pero que se construyó donde no debía

El castillo de Pioz prometía defensa y refugio a la familia Mendoza, pero se erigió en el lugar equivocado al encontrarse lejos de cualquier batalla acontecida

César Sánchez Gómez 10 nov. 2025 - 04:30


En mitad de la Alcarria, una meseta presenta una construcción que llamaría la atención de cualquiera. Está ahí, desamparada y sin alzar la voz. Sus piedras de sillar conforman su evidente forma de castillo y resultaría lógico pensar que protagonizó un buen número de historias, las cuales describen su importancia en el pasado.
Con planta cuadrada, se presenta poderoso elevando sus torres visibles desde la lejanía. Muros imponentes dotan a la fortaleza de un carácter defensivo ineludible y su conservación le dota del calificativo de inexpugnable. Este conjunto responde como castillo de Pioz y se presenta en medio de la llanura alcarreña por el proyecto desarrollado en el siglo XV por la casa de los Mendoza.
Su arquitectura se basó en el estilo de los castillos-palacio que eran populares en la Italia de la época. Una vez finalizada la obra, estaba destinada a servir de refugio defensivo de la familia, pero las batallas se libraron muy lejos de sus muros. Concebida para defender, nunca cumplió tal propósito, pero podría volver a la vida gracias a una dotación de 250.000 euros, que pretender rehabilitar y visibilizar el espacio.
Plano aéreo del castillo de Pioz

Un proyecto abandonado
La fecha de construcción del castillo no queda aclarada con rigor por ninguna fuente, pero coinciden en situarla a finales del siglo XV. Pioz formaba parte de los territorios del Común de la Villa de Guadalajara y en 1430 su potestad pasaría a la familia Mendoza. Por entonces ya eran más que nobles, la casa Mendoza participaba en decisiones políticas, así como estrategias del periodo de Reconquista por su formación letrada y militar.
El conjunto de los territorios pasó al amparo del marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, pero la idea del castillo llegaría con su hijo, el cardenal Pedro González de Mendoza. La herencia recibida en 1458 sembraría la idea de construir un castillo-palacio a la italiana, que sirviera de refugio defensivo y residencia a la casa Mendoza.
A cargo de los planos del diseño estuvo el arquitecto Lorenzo Vázquez, pero metidos de lleno en la construcción, el futuro castillo cambió de manos. Con la obra en marcha, Pedro González de Mendoza puso el ojo sobre el castillo de Maqueda (Toledo), propiedad de la familia Gómez de Ciudad Real. El cardenal propuso un cambio a Álvar Gómez de Ciudad Real que terminaría por realizarse, ya que el castillo de Maqueda tan solo necesitaba un lavado de cara.
De tal manera, Álvar Gómez se convirtió en señor de Pioz
, recibiendo a su vez Pozo de Guadalajara y Yélamos, por lo que serían los Gómez de Ciudad Real los encargados de finalizar el castillo de Pioz. La fortificación se terminó, pero su condición como lugar defensivo nunca cumplió con tales planes.
Los nuevos propietarios lo destinaron a residencia, pero el poder asentado en Guadalajara pronto condenó al olvido a la fortaleza. De unas manos a otras, finalmente pasó a propiedad particular tras la desamortización de 1883 y definitivamente al Ayuntamiento en 1998.

Una nueva vida
Esta semana, el alcalde de Pioz, Manuel López, ha hecho pública la dotación de 250.000 euros de subvención para rehabilitar el castillo de sus ruinas. Con otros 50.000 euros del Ayuntamiento, se cuenta con una inversión de 300.000 euros que pretender convertir al de Pioz en un castillo visitable en «un paso decisivo para recuperar un patrimonio histórico que ha estado demasiado tiempo olvidado», declaraba el alcalde.
Según ha explicado, la mejoría de la situación económica municipal, tras años de esfuerzo para reducir la deuda, ha permitido al Consistorio «mirar al futuro y priorizar inversiones de valor estratégico como la recuperación del castillo».
En primer lugar, se consolidarán los muros presentes y a partir de ahí dará comienzo una dinamización dirigida a su visita turística. «Queremos que el castillo sea visitable, que acoja eventos culturales, empresariales y presentaciones, y que se convierta en un referente no solo para Pioz, sino para toda la comarca», ha afirmado.
«Nuestro objetivo es que el castillo de Pioz vuelva a ser un símbolo de orgullo para nuestros vecinos y un motor de desarrollo para el municipio», ha concluido.

De https://www.eldebate.com/espana/castilla-la-mancha/20251110/fortaleza-militar-debio-defender-casa-mendoza-construyo-donde-no-debia_352702.html

sábado, 15 de noviembre de 2025

El Gobierno vende un castillo en Toledo a un grupo empresarial...

Leído, visto u oído por ahí:
Cosas que pasan, o lo que algunos escriben y me gustaría haberlo escrito yo.

El Gobierno vende un castillo en Toledo a un grupo empresarial que lo convertirá en un complejo de turismo rural

 El castillo de Maqueda, de origen medieval y reconvertido hace décadas en cuartel de la Guardia Civil, será un hotel rural de cuatro estrellas

 

J. M. L.

Lunes, 10 de noviembre 2025, 15:53

 

El Ministerio del Interior se ha quitado de encima un lastre que venía arrastrando desde hace años con la venta a un grupo turístico del castillo de Maqueda (Toledo), una fortaleza cuyo origen se remonta al siglo X y que hace décadas fue transformada en cuartel de la Guardia Civil.

Durante los mandatos de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, el Ministerio del Interior quiso convertirlo en museo y archivo de la Guardia Civil e invirtió 7,4 millones de euros pero el proyecto quedó en papel mojado por la crisis económica de 2008. Más tarde, el Ministerio ha sacado a subasta el castillo en cerca de una decena de ocasiones sin éxito pues nadie ha querido pujar por él. A principios de este año el Gobierno optó por no volver a subastarlo y venderlo directamente. Para ello, anunció que el castillo se ponía a la venta por 3.252.196 euros, cantidad muy alejada de los 9,58 millones de precio de salida de la primera subasta hace más de diez años.

A punto de acabar el año, la empresa canaria América de Construcciones y Turismo S.L., con sede en Tenerife, lo ha adquirido por ese precio con la intención de ubicar en él un hotel rural de cuatro estrellas aunque con la condición de que debe conservar las murallas y otros elementos históricos de la fortaleza. Esta empresa, que ya cuenta con un hotel en un castillo -el del municipio burgalés de Olmillos de Sasamón-, dispondrá ahora de un solar de 2.861 metros cuadrados y de una superficie construida de 3.060 metros cuadrados. El inmueble, que fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931, se distribuye en una planta sótano y tres alturas, y está ubicado junto a la autovía A-5 (Madrid-Badajoz).


Castillo con historia

El castillo de Maqueda, conocido también como de la Vela, fue construido por Almanzor en el año 981 sobre una fortaleza anterior. Conquistado por el rey Alfonso VI, pasó a manos de Alfonso Yáñez en 1153 hasta que fue cedido a la Orden de Calatrava en 1157. En el siglo XV se alojó en su interior la reina Isabel la Católica. Siglos más tarde acabó en manos de la Guardia Civil y sirvió de acuartelamiento.

Una de sus características más destacables es su sistema defensivo basado en la disposición de las almenas por parejas. Su interior apenas conserva elementos originales pues se reformó para la Benemérita. Sin embargo, las torres sí mantienen sus pisos, sus bóvedas de ladrillo y sus escaleras de caracol. Todo ello podrán disfrutarlo quienes se alojen en el nuevo hotel rural de cuatro estrellas al que el alcalde de Maqueda, Andrés Congosto, del PSOE, da la bienvenida pues el proyecto creará empleo y el castillo dejará de estar deshabitado.

 

https://www.elnortedecastilla.es/sociedad/gobierno-vende-castillo-toledo-grupo-empresarial-convertira-20251110154936-ntrc.html#goog_rewarded

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Castillo de Almorchón, Almorchón, Cabeza del Buey

Nombre:      Castillo de Almorchón.
Localidad:   Almorchón.
Municipio:   Cabeza del Buey.
Provincia:    Badajoz.

Tipología:    Castillo.
Datación:     Siglos XIII al XVI.

Situación:
Las ruinas del castillo de Almorchón se yerguen sobre una rocosa elevación aislada, desgajada de la cercana Sierra de Tiros, vigilando desde el centro el puerto llano entre aquella, al oeste, y la más alejada Sierra de la Rinconada hacia el este. Su posición evidencia lo que fue su valor estratégico: desde su altura la vista se pierde en un lejano horizonte que recorre los cuatro puntos cardinales. A lo que hay que unir sus cualidades defensivas, pues tres de las caras del elevado cerro son prácticamente verticales, siendo accesible, y con dificultad, por la del sudeste.
Se encuentra a medio camino entre las poblaciones de Helechal y Cabeza del Buey, junto a la carretera EX104 que las une y que en la antigüedad fue Cañada Real. Muy cerca está Almorchón, localidad que tuvo una importante estación de ferrocarril en la línea Ciudad Real-Badajoz, y de la que partía otra línea hacia Córdoba. Sus instalaciones estuvieron dedicadas, principalmente, a depósito de locomotoras y otros servicios que requerían un elevado número de trabajadores. En la década de los 60 llegó a alcanzar una población de 1200 habitantes.
de laserenaturismo.es
Datos históricos:
La construcción que hoy se conserva, es de origen cristiano, aunque su origen es musulmán, al menos así nos lo indica su topónimo con el prefijo Al. Pero antes seguramente fue romano, pues por aquí anduvieron explotando algunas minas, y como ellos, otros ocuparon con anterioridad este excepcional lugar, aprovechando las inmejorables cualidades para la observación y defensa del territorio.
Conquistado por Fernando III durante su cabalgada a Córdoba, el castillo es donado a la Orden del Temple el 16 de diciembre de 1236 mediante privilegio firmado por el monarca, pasando a depender de la encomienda de Capilla.
Es esta orden la que se encargará de reconstruir el castillo, dejando su impronta en elementos muy significativos, como la Torre del Homenaje, pentagonal al igual que las de Alconétar y Monfragüe. En el llano y a pocos kilómetros, aquellos monjes-soldados también nos legaron la ermita de la Virgen de Belén.
A lo largo de todo el siglo XIII, la plaza será disputada entre el Temple y la Orden de Alcántara, en uno más de los contenciosos que mantuvieron por los límites de sus propiedades, dirimiendo en los mismos Don Pelayo Pérez Correa, el que fuera maestre de la Orden de Santiago.
En el año 1309, bajo el reinado de Fernando IV, pasa a la Orden de Alcántara que lo incluye en el Priorato de Magacela, pero el mayordomo del Infante Don Pedro, Diego García de Toledo, lo quiere incorporar a sus propiedades, por lo que se lo reclama al Rey en 1319, y vuelta a empezar el conflicto. Finalmente, el rey Alfonso XI lo dona a la Orden de Alcántara en 1333, siendo por entonces su maestre Don Güero Péres, resolviéndose por fin el problema. Se estableció en el castillo una encomienda de esa orden.
Durante los siglos XIV y XV permanece activa la Encomienda de Almorchón en funciones administrativas y fiscales. De esta época nos queda sobre la puerta de la torre del homenaje el escudo de los Rol, puesto allí por Martín Rol, de los Rol Zúñiga, uno de los comendadores de la Orden y compañero de aventuras de Alonso de Monroy, el que fuera clavero de la misma orden.
A finales del siglo XV, los Reyes Católicos concedieron esta encomienda al último Maestre alcantarino, Don Juan de Zúñiga Pimentel de manera vitalicia, formándose en toda la comarca un Priorato de quince encomiendas que quedó en manos de Zúñiga hasta su muerte en 1502, en que lo vuelven a recuperar los Reyes.
Las funciones a que se dedica el castillo fueron militares dada su condición estratégica, pero también administrativas y recaudatorias pues controlaba el paso de los ganados de la Mesta que partían y volvían a La Serena, van disminuyendo a lo largo del siglo XVI, a la vez que la población que se levantaba a sus pies, a favor de la cercana Cabeza del Buey, fundada a finales del siglo XIV, por lo que será abandonado a mediados del siglo XVII, iniciándose una decadencia que terminará en la actual ruina de sus construcciones.
Todo este priorato, con centro en Magacela, estuvo bajo el control estatal hasta el siglo XIX, cuando fueron suprimidas las órdenes militares.
de laserenaturismo.es
Descripción, arquitectura y construcción:
Se podría hablar del carácter básico de esta fortaleza que se limita a aprovechar extraordinariamente las características del terreno para basar en ello su capacidad defensiva. Y así es, al igual que en numerosos castillos que se engloban en el sugerente nombre de roqueros.
El castillo presenta tres recintos. El primero, situado en sus caras orientadas al sur, ocuparía reducidos espacios aterrazados protegidos por una cerca, y en donde se levantaría un pequeño caserío con las dependencias propias del castillo.
El segundo recinto se encontraba orientado al sur y se trataba de una barbacana como protección a la entrada del último recinto. Previo a ello se observa un tramo de la senda que atraviesa lo que parece ser un paso tallado en la roca justo en la base de la Torre del Homenaje.
La puerta de entrada al tercero de los recintos estuvo a la derecha de esa torre, junto a una pequeña capilla que tuvo a la Magdalena como advocación y de la que no queda nada. La puerta daba paso al núcleo principal del castillo que ocupa en su totalidad la reducida meseta de la cima. La planta, de algo menos de 500 metros cuadrados de superficie, tiene forma de rombo irregular (40 y 20 metros, aproximadamente, sus diagonales), adaptada milimétricamente al promontorio y de cuya traza original, la musulmana, no se conservan restos dada las transformaciones realizadas por los cristianos. Apenas si conservan en pie dos elementos: un cubo cilíndrico en su esquina suroeste, desmochado y muy deteriorado y la Torre del Homenaje, asentada sobre una enorme roca.
Esta última es una torre de las denominada tajamar, de planta pentagonal, con tres caras formando ángulos rectos y las otras dos un cerrado ángulo agudo orientado al exterior del castillo, ejecutadas con mampostería y ladrillo en sus esquinas. La entrada está en su pared norte, la más pequeña, y elevada sobre el nivel del suelo; a su vez, separada de una roca próxima por un reducido foso tallado que dificultaría su entrada a este último reducto. Sobre la puerta, de jambas y dintel de granito, estuvo el escudo de los Rol, y más arriba se abre un hueco.
Sus medidas interiores son, la mayor casi cinco metros y la menor tres metros y medio. En su interior cinco plantas: un sótano (aljibe o calabozo) cubierto con bóveda de ladrillo, dos plantas con piso de madera según las hileras de mechinales, y la terraza sobre otra bóveda de ladrillo. Por la situación de la primera hilera de mechinales se puede decir que la planta baja fue de poca altura; en ella se ve, casi a ras de suelo, una de las dos saeteras labradas con ladrillo que tuvo; la otra la vemos, cegada, en la primera planta; en la segunda planta hubo una chimenea. Al igual que todo el castillo, la torre estuvo almenada.
El recinto superior dispuso de tres torres, las dos ya mencionadas y una tercera en el vértice opuesto al cubo existente, también cilíndrica pero maciza y de menor tamaño, a diferencia de la otra, de unos cinco metros de diámetro, y cuyo interior se distribuyó con dos plantas más terraza. Ésta muestra una hilera de ladrillo a la altura de la base de su parapeto.
La unión entre los dos cubos cilíndricos no debió de ser una muralla que los uniera por su cara norte y ayudara a la defensa, pues dada la verticalidad y altura de la pared del cerro por ese lado, bastaría sólo con un parapeto de poca altura que evitara las caídas. En esa zona apenas se aprecian restos, no siendo así en otros lados donde sí pueden verse arranques de muros.
Torre del Homenaje, de turismodecabezadelbuey.com
Materiales: Predomina la mampostería. En la torre del Homenaje las esquinas y los huecos se resuelven con ladrillo, a excepción de la puerta que es de granito.
Estado: Se encuentra en estado de ruina progresiva y, me temo, que irremediable, debido al abandono y la erosión. Nunca ha tenido intervenciones arqueológicas o de recuperación. Algunos elementos, como la torre del Homenaje, están en un estado que merecerían algo de atención por parte de las autoridades competentes. El resto, a pesar de la evidente ruina, son perfectamente identificables.
andanzasdeunloboestepario.blogspot.com


de turismodecabezadelbuey.com (ambas fotografías)

Propiedad actual: Privado.
Uso: ninguno, si acaso, un excelente mirador siempre que se adecuaran sus accesos y se consolidaran sus ruinas y asegurara el entorno.
Visitas: Al estar dentro de una finca de propiedad privada, es necesario pedir permiso para acceder a él, lo cual deberá de ser concedido ya que se trata de un B.I.C. Pero desde que el escudo que se encontraba en la torre del Homenaje fue robado, los propietarios ponen dificultades para permitir la visita.
A finales del siglo pasado subí al cerro, lástima que no conserve ningún documento gráfico que lo atestigüe, pero juro que subí.
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Está declarado Bien de Interés Cultural.

Calificación subjetiva: 3, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible en esta vida por visitarlo:
Otras cuestiones de interés: Sin duda alguna la cercana Ermita de la Virgen de Belén, de obligada visita. Y el paisaje, La Serena inmensa, dehesa infinita y sierras.
Y para quien consiga subir, nada mejor que ver pasar grullas al atardecer desde la cima del cerro.
Cómo llegar: El castillo de Almorchón está a unos 200 metros de la carretera EX104 que une Villanueva de la Serena con Cabeza del Buey, y a unos diez kilómetros de esta última.
Accesos: Desde la carretera parte un camino que conduce al interior de la finca donde se encuentra el castillo. Se rodeará el cerro por su cara Este y la subida se hará por la Sur, la única accesible, por un camino que, en muchos casos habrá que ir adivinando. Es imposible subir por otros lugares, dada la topografía tan abrupta del lugar.
La subida al castillo tiene gran dificultad; se trata de una senda estrecha, muy empinada en sus últimos tramos, firmes irregulares y, en general, bastante peligrosa. El camino no cuenta con ninguna indicación ni medida de seguridad. 
Coordenadas: 38.69497 N - 5.31508 O