sábado, 23 de diciembre de 2017

Premian la reconstrucción de la Torre del Homenaje de Constantina

Premian la reconstrucción de la Torre del Homenaje de Constantina

La Fundación Pymeco ha llevado a cabo la rehabilitación en este símbolo de la arquitectura constantinense y dirigida por Fernando Vilaplana

EL 09 OCT 2014 / 11:45 H.


Las aguas torrenciales y la falta de dinero provocaron el derrumbe en marzo de 2010 de uno de los símbolos de Constantina, la Torre del Homenaje del Castillo. Cuatro años más tarde gracias a los trabajos del arquitecto Fernando Vilaplana Villajos, esta torre recuperaba su esplendor. Una actuación, valorada en más de un millón de euros, que ha sido premiada por la Fundación Pymecon, entidad que desde hace cuatro años premia los mejores trabajos de arquitectura con la finalidad de contribuir a la difusión de la rehabilitación y restauración arquitectónica. Un galardón que recogerán hoy el alcalde de Constantina, Mario Martínez, y el arquitecto en Plasencia, en el marco de las jornadas Rehabilita 2014. El jurado, por unanimidad, otorga el galardón a la Reconstrucción y Anastilosis de la Torre del Castillo de Constantina no sólo por el trabajo de rehabilitación, que destacaba por su alta dificultad de ejecución, sino también por el componente simbólico de la actuación. La obra destaca por ser además una intervención multidisciplinar llevada a cabo con unos criterios de intervención claros que han permitido al municipio recuperar de manera excepcional uno de sus principales símbolos de identidad. Después de tres meses de fuertes lluvias, el 10 de marzo de 2010 la Torre del Castillo de Constantina se desplomaba. Con carácter de urgencia, el Ayuntamiento de Constantina, gracias al impulso del alcalde logró que se emprendiesen acciones de emergencia. Fue la adecuada y cuidadosa ejecución de las mismas, en esos delicados momentos, la que posibilitó la reconstrucción que ahora es premiada. En octubre del mismo año, el equipo de Gobierno municipal conseguía la asignación del 1 por ciento Cultural del Ministerio de Fomento al proyecto de reconstrucción, convirtiéndose en una de las propuestas seleccionadas a nivel nacional. Los trabajos de reconstrucción comenzaron en febrero de 2013 y finalizaron el pasado marzo. Tal fue la repercusión del proyecto que inauguraron oficialmente el 25 de junio. Ahora, el alcalde constantinense se muestra orgulloso por la concesión de este premio y felicita a todo el equipo técnico responsable, «merecedor evidente de que su trabajo, por la calidad y excelente resultado final obtenido, sea conocido y difundido».

https://elcorreoweb.es/historico/premian-la-reconstruccion-de-la-torre-del-homenaje-de-constantina-CGEC778039

La torre, y aledaños, antes del desastre


Después de la restauración

martes, 19 de diciembre de 2017

Alcalá de Guadaira, castillo de La Marchenilla

Muy cerca de Sevilla, en el término municipal de Alcalá de Guadaira, se levanta el castillo de La Marchenilla. Desde la autovía A-92 se le ve, pegado a la carretera que llega hasta Morón, apenas elevado sobre el horizonte; siempre me ha parecido que tenía una silueta relajada, horizontal, apenas rota por la torre. A ello le ayuda la edificación adosada que corresponde a la casa de labor, y que alarga exageradamente su  perfil. Pero si conseguimos abstraernos y olvidar la parte que pertenece al cortijo, veremos un edificio bello y proporcionado en sus formas, fruto de las sucesivas construcciones que parecen haber ido evolucionando en el tiempo.
Hasta tal punto, que se le podría considerar peculiar, muy diferente al resto de los castillos más inmediatos en la distancia.

No encuentro datos concretos sobre sus inicios, aunque todo parece apuntar que la torre del homenaje es árabe. Y antes de los árabes debieron andar los romanos, pues han aparecido por el entorno restos de su presencia.
Más tarde, hacia la mitad del siglo XV, los cristianos construyeron el resto del castillo. De entonces sabemos que  pertenecía al Duque de Medina Sidonia, y que en 1474 fue lugar de reunión entre Rodrigo Ponce de León y Enrique de Guzmán, los cuales pusieron allí fin a sus enfrentamientos, gracias a la mediación del Marqués de Villena.
El castillo visto desde el oeste.

Para su descripción creo que debe ser, no sólo necesario sino imprescindible, evitar el añadido de las instalaciones de la casa de labor y el patio intermedio que sirve de conexión entre las dos edificaciones. Así que lo dicho, mucha abstracción y vayamos al concepto:


El conjunto, ya lo he dicho, es fruto de construcciones de varias épocas que fueron creciendo a partir de la torre del homenaje. Tiene planta casi pentagonal, con una ligera irregularidad en la fachada suroeste, debido a la adaptación del edificio al terreno a causa del leve desnivel.
Actualmente, el visitante accede por una puerta situada en su fachada sur a un patio
Acceso a la explanada frente a su fachada del sur.
Fachada sur: a la derecha la actual entrada; a la izquierda la capilla.
La torre es de planta rectangular (8’60 x 7,10 metros) con una altura de veintisiete metros, y ejecutada de tapial, con refuerzos en sus aristas de algunos sillares y ladrillos. Se accede a ella por una pequeña puerta situada en su fachada sur. Tiene dos alturas más la azotea, pero llegar más allá de la primera estancia es misión imposible, ya que el guía y dueño no lo permite. Así que  permanezco unos minutos en esa planta baja, en la que se acumulan multitud de enseres en lo que pretende ser un museo y que queda en muestrario de objetos que denotan más ánimo y polvo que utilidad.
El cuarto, que está cubierto por una bóveda vaída, dispone de un asiento corrido adosado a una de sus paredes y una gran hornacina en la del fondo formada por un arco con moldura de yeso en su trasdós; a la izquierda de ésta, está la escalera que sube a la planta superior.
El primitivo acceso a la torre debió estar en su fachada oeste, a tenor de lo que se deduce del matacán de esa fachada. 
Muralla de la fachada norte, al fondo la torre del homenaje.

Junto a la torre, y orientada al norte, la que fue la primera puerta del castillo, el cual creció, en una primera instancia, hacia el sur formando un patio trapezoidal rodeado de edificaciones, entre ellas la actual vivienda de sus propietarios y la capilla. Este patio es amplio, con un pozo en su centro y un acceso al adarve, del que sólo subsiste el de la fachada sur.
Patio del castillo, la única foto del interior que pude hacer.
La fachada suroeste la ocupa la capilla, dedicada a San Isidro pero presidida por una pintura de la Virgen de Guadalupe (la mejicana, no la extremeña). Tiene dos accesos, uno desde el exterior del castillo por la fachada sur, junto a la actual puerta de entrada; y otro desde el patio a través de la sacristía. Bueno, también tiene otro acceso, desde el patio y en altura, hacia el pequeño coro.
Se encuentra aún sacralizada, y de sus paredes cuelgan numerosos  cuadros y recuerdos que, en la mayoría de ellos, tratan de cumplir la misma finalidad que los de la torre. Perfectamente ordenados, unos cuantos reclinatorios nos recuerdan cual es el uso de la estancia.
Fachada oeste.
Fruto de la ampliación que realizaron los Velasco, es el recinto rectangular adosado al lado norte y construido todo ello con mampuestos y sillería. Su lado más largo está formado por una muralla en cuyo centro vuela un balcón (posiblemente fue un garitón que ha perdido su parte superior); la muralla está flanqueada por dos torreones que son lo más llamativo del castillo, y que contrastan sobremanera con la sobriedad de la torre del homenaje. Los torreones se rematan con matacanes que están soportados por arcos góticos trilobulados; sobre ellos, las almenas que han sobrevivido al tiempo, algunas de las cuales disponen de aspilleras. En el orientado hacia el oeste, campea el escudo de los Velasco.
Detalle del torreón oeste.
El recinto se cierra hacia el oeste con un lienzo corto que, debido al desnivel del terreno, fue reforzado mediante dos contrafuertes. Desde el torreón del este y hacia la torre del homenaje, el recinto queda perimetrado con otro lienzo almenado en el que se dispuso la que fue penúltima puerta del castillo.
La última, he de suponer, es por la que entré al castillo y por la que me fui.

El castillo desde el sur


Nombre: Castillo de la Marchenilla
Municipio: Alcalá de Guadaira
Provincia: Sevilla
Ubicación:.
Tipología: Castillo.
Época de construcción: hacia 1252
Estado: En general está buen estado, aunque la torre del homenaje necesita una profunda restauración. La edificación de la casa de labor, situada en su fachada sur, altera considerablemente su aspecto.
Propiedad: Privada.
Uso: Residencial y casa de labor (cortijo)
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Fue declarada monumento histórico artístico mediante decreto de 03-06-1931
En 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Andaluza.
Visitas: Los sábados, por la mañana, están abiertas al público algunas zonas y dependencias del castillo. Todo ello de gratis; pero las fotos en el interior están prohibidas, prohibidísimas. Ni siquiera la larga y, a veces tediosa, conversación con el dueño-guía ayudó a que se me permitiera fotografiar algo.
Otras cuestiones de interés: La proximidad de El Gandul obliga a darse una vuelta por sus ruinas. Y cómo no pasear por la alcazaba de Alcalá de Guadaira, y si hay tiempo por el río y sus molinos: algo impagable. 

Cómo llegar: muy fácil. Desde Sevilla dirección Málaga por la A-92, y al poco de dejar a la derecha Alcalá de Guadaira, tomar la A-360 a Morón de la Frontera. Justo a la derecha y a apenas unos metros, está el castillo.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Pruna, Sevilla

Municipio: PRUNA
Provincia: SEVILLA
Escudo:



Descripción:
Escudo español, cuadrilongo de base circular.
Escudo partido, primero en campo de oro tres fajas de sinople; segundo en campo de plata (que en realidad se usa de azur), un monte de sinople coronado por las ruinas de un castillo en gules (que en realidad se usa de plata). O sea, que sin acuerdo entre lo aprobado y lo utilizado.
Al timbre, corona real cerrada.
Aprobado por Decreto de la Junta de Andalucía de 19-02-2002.

Recurrencia:
En el segundo cuartel figura el castillo de la localidad, llamado de El Hierro, representado de manera realista sobre el cerro que corona el pueblo.

Localización:
Sobre un elevado cerro (663 metros s.n.m.) al suroeste de la población.

Historia:
Se levantó, probablemente, sobre un campamento romano que estuvo asentado a su vez sobre un poblado túrdulo conocido como Callet.
Junto con otros castillos —Morón, Cote, Osuna, Estepa, etc— de la provincia de Sevilla, perteneció a la denominada Banda Morisca, zona de la frontera entre el reino de Sevilla y el sur de la Península, aún en poder musulmán.
Había sido conquistado por el rey Fernando III en 1253, y fue donado por su hijo a la Orden de Calatrava. Poco después fue nuevamente conquistado por los árabes.
Definitivamente pasó a manos cristianas en 1407.

Descripción:
Consta de una gran torre rectangular rodeada por una muralla con torres que a su vez es rodeada por otra muralla a laque se accede mediante una puerta en recodo.
Inicialmente, en el siglo XIV, la torre medía unos 8 metros por 5.80. Se amplía un siglo después hasta los 11.90 por 9.50 metros, añadiéndosele añade la muralla.
El interior de la torre está dividido en dos plantas, una a nivel del suelo y la segunda sobre la muralla que la circunda. Está cubierta por una bóveda sobre pechinas.
Tuvo aljibe.

El castillo de Pruna, un punto sobre el cerro (de momplamar.com).

jueves, 14 de diciembre de 2017

Arquitectura D

DEAMBULATORIO, girola:
Pasillo que rodea por detrás el presbiterio o capilla mayor, prolongando las naves laterales. Es un elemento propio de la arquitectura románica y gótica, y por extensión a los templos de cualquier estilo.
Este espacio fue concebido para que los peregrinos pudieran acceder a todas las capillas del ábside sin interrumpir los actos litúrgicos que se estuvieran celebrando en el altar mayor del templo.

DEBASTAR:
Acción de eliminar las irregularidades de un material, consiguiéndose una primera forma sin afinado.

DECOSTAR, descostrar:
Arrancar el revestimiento de sillares o ladrillos de un muro, dejando al descubierto 
la fábrica desnuda.

DESCOSTRAR, decostar:
Arrancar el revestimiento de sillares y ladrillos de un muro, dejando al descubierto la fábrica desnuda.

DENTÍCULO, dentellón:
Cada uno de los adornos con forma de paralelepípedo rectángulo que, de manera repetida y formando fila, se colocan en la parte superior del friso y debajo de la cornisa.

DEPRIMIDO, arco deprimido, arco abatido, arco carpanel:
El formado por un número impar de centros y cuyos centros se encuentran por debajo de la línea de impostas, a excepción de los laterales que se ubican a la altura de dicha línea.
Su trazado está en la C de CARPANEL.

DERRAME, abocinamiento:
Es el sesgo que se ejecuta en los huecos de los muros para que las puertas y ventanas abran más sus hojas, a la vez que entra más.
Es decir, la disposición oblicua del interior de un vano por la que es distinta la abertura de un lado al otro del muro.
El derrame puede ser exterior como en las ventanas, o interior, como por ejemplo en las saeteras. En el caso de estas últimas, el derrame está referido al plano inferior del hueco.
Derrame exterior de una ventana.

DESCARGA, arco de descarga:
El arco que, independientemente de su forma, sirve para evitar el peso del muro a otro arco o dintel que se sitúe inmediatamente debajo.
Arco de descarga, tosco pero funcional.

DIAFRAGMA, arco de diafragma: 
El que, independientemente de su forma, se construye transversalmente a una estancia para soportar un piso superior o la cubierta.

DINTEL:
Parte superior del hueco de las puertas o ventanas en disposición horizontal y que no utiliza el arco, formada por una pieza alargada y recta de piedra o madera que, apoyándose por los extremos en la parte superior de las jambas, cubre el hueco en puertas y ventanas.
Los dinteles construidos con ladrillos o piedras planas, colocados de tal manera que desvían las cargas hacia los propios muros, pueden ser considerados como arcos adintelados aunque a primera vista aparezcan como dinteles.



DOMO:
Cúpula, bóveda en forma de media esfera o similar que permite cubrir parte de un edificio.

DÓRICO, orden dórico:
El más antiguo de los órdenes arquitectónicos clásicos. Tuvo su origen en el pueblo dorio.
Las columnas carecían de basa y su fuste, poco esbelto, tenía 20 estrías de aristas vivas, disminuyendo su diámetro en altura.
Orden dórico, sus partes.

DOVELA:
Cada uno de los sillares de piedra en forma de cuña que se utiliza para la construcción de arcos y bóvedas. En cada dovela hay que tener en cuenta el trasdós, el intradós y las juntas.
Se pueden encontrar los siguientes tipos de dovelas:

De gatillo: Dovela que forma ligazón con las hiladas de sillares horizontales del muro donde está colocada.
De horquilla: Dovela que está situada en un ángulo de bóveda por arista, formando ligazón en las dos caras contiguas.


DOVELA BASAL, salmer:
Las situadas en la base del arco, en cada uno de sus extremos, y que reciben todo el peso. Son las dovelas desde las que arranca el arco.
Ver foto anterior.

DOVELAJE:
Conjunto, serie u orden de las dovelas.

martes, 12 de diciembre de 2017

Cáceres, Arguijuelas de Arriba

Valga aquí como introducción lo mismo que escribí para el castillo de Arguijuelas de Abajo: dónde se encuentra, cómo llegar, etc. Así que paso directamente a exponer los escasos datos que encuentro sobre su historia, que va pareja en el tiempo con la de su primo el del llano. Sobre su morfología difieren bastante aunque por lo que leo en los textos que la red nos ofrece, parece que hay gente, mucha gente, que los confunde y cambia sus nombres; incluso algunos ni siguiera  distingue uno del otro y lo deja, sea el que fuera, en Las Arguijuelas.
Así se ve desde la carretera

 Tan unida va su historia al de Abajo, que en diversas páginas web leo la misma “historia” de los tanques alemanes durante la Guerra Civil (1936-1939). He de pensar que o se equivocan los castillos (y vuelta a la confusión, ahora de hechos) o por su proximidad, ambos compartieron la misma actividad.
Pero todo eso fue mucho después de su construcción, a principios del siglo XVI, por parte de Diego de Ovando de Cáceres en las tierras que heredó de su padre Diego de Cáceres. Lo construye sobre una loma en la zona más alta de la dehesa de las Arguijuelas, probablemente sobre los restos de otra fortificación anterior. Y por la fecha en que la construye, no lo hace para defenderse de  los musulmanes, que hace tiempo se marcharon de por ahí, sino como protección de sus tierras ante los conflictos que surgían entre nobles —aún había luchas por la sucesión de Castilla— y caballeros del momento. Y como lugar de residencia, compatible con la de la ciudad y a semejanza de las edificaciones palaciegas urbanas. O sea, que ambos comparten también los motivos de su origen y su uso a lo largo de la historia.

Subiendo, desde el camino.

La obra la ejecuta Pedro de Larrea (¿o de Ibarra?), que era maestro de obras de la Orden de Alcántara, y la paga con parte de la dote de su primera esposa (la del propietario, no la esposa de mi colega) Teresa Rol de la Cerda. Se gastó el Sr. de Ovando mil ducados de la época, y en agradecimiento a su señora, mandó colocar sobre la puerta principal de entrada al castillo, un escudo que contiene las armas de ambos esposos.

La ermita de San Juan

A lo largo del tiempo se le añaden otras construcciones complementarias a las actividades agrícolas; y también la cercana ermita  que fue de San Juan y que dispuso de un retablo pintado sobre tablas por Luis de Morales, el Divino, que, cuentan, costó más que el castillo. Lástima que dicha obra terminara repartida (¿?) entre miembros de la familia.
En el siglo XIX su propietario del momento, el Marqués del Reino, le añadió un pórtico neorrománico y un retablo representando a la Sagrada Familia como nueva advocación del templo.


Fachada principal, que mira al norte

El día que paseé el castillo lo encontré cerrado, al igual que las edificaciones que se encuentran próximas, dedicadas, como el propio castillo, al negocio hostelero y también agropecuario. Y como tampoco apareció nadie que pudiera impedir la visita, dediqué un rato a caminar en rededor del edificio.

Puerta de entrada, sobre ella el escudo 


Torre noroeste, y la compañía

Se levanta la fortificación sobre una planta casi rectangular (ligeramente trapezoidal) de unos 120 metros de perímetro y algo más de mil metros cuadrados de superficie. En cada una de sus esquinas una torre: tres redondas y cuadrada la del ángulo suroeste, que por sus proporciones y aspecto es la del homenaje.
Las dos torres que cierran la fachada este apenas superan la altura de los lienzos de muralla; siendo de mayor altura la de la esquina noroeste, lo que le da más esbeltez a la fachada principal, que se orienta al norte y es donde se sitúa la puerta. Ésta está formada por un arco de medio punto y rematada por el escudo de la familia al que hacíamos referencia.

Fachada sur




La torre vigía

El castillo desde la ermita

Junto a la torre del Homenaje se levanta una estrecha y alta torre, a la manera de torre caballera, a la que se accede mediante una escalera de caracol y que servía como punto de vigilancia elevado sobre el territorio.
Toda la fábrica de los muros exteriores, de más de 1’40 metros de espesor, es de mampostería; sólo encontramos sillares en elementos concretos como son arcos, jambas y canes bajo el almenado.
Su estructura interior es simple: un patio central, cuadrado y porticado de dos alturas, distribuye todas las dependencias, las cuales quedan cubiertas con bóvedas de crucería ejecutadas con ladrillo en planta baja, que es donde se disponían los espacios dedicados al servicio y de uso general. En la planta alta se ubicaban las habitaciones de uso más privativo, que están cubiertas con techos de madera. Este aspecto residencial contrasta fuertemente con el puramente defensivo de su exterior: altos muros y torres reforzando sus cuatro esquinas.
 Curiosamente, carece de terrazas, estando toda la edificación cubierta con teja.
A diferencia del castillo de abajo, las líneas y el porte son más austeros, pues apenas hay decoración en sus muros.


Nombre: Castillo de Arguijuelas de Arriba
Municipio: Cáceres
Provincia: Cáceres
Tipología: Castillo palacio
Época de construcción: siglo XV.
Estado: En muy buen estado de conservación, aunque con reformas interiores y edificaciones externas, para su adaptación a los usos que hoy tiene: hostelero y agropecuarios.
Como decía con el de Abajo, ante casos así habrá puristas que se rasguen las vestiduras, a pesar de que esto sea solución con tal de no verlos arruinados.
Propiedad: Privada
Uso: residencial, agrícola y turístico (hostelero). Vamos, lo que se diría un completo.

Visitas: supongo que estarán sujetas a los eventos que allí se realizan. Cuando lo visité, accedí con total libertad (sólo el exterior).
Protección: Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Está declarado Bien de Interés Cultural desde el 3 de septiembre de 1991.
Clasificación subjetiva: 3, es decir, se incluirá obligatoriamente en ruta de viaje, o lo que es lo mismo, se hará todo lo posible por visitarlo.
Otras cuestiones de interés: el entorno del castillo es digno de ser paseado, como el olivar centenario de la zona sur alrededor de la ermita, y el jardín delantero al modo francés.

(es que tengo cierto interés por las puertas y ventanas viejas)

Y ya que estamos aquí, es obligatorio visitar el de Abajo (y viceversa). Andando es un corto paseo.
Cómo llegar: por la N-630, entre las poblaciones de Aldea del Cano y Valdesalor. Se ve desde la carretera.



sábado, 9 de diciembre de 2017

Taladran murallas del siglo XV para un espectáculo en la Alcazaba de Almería

  

 

«Taladran murallas del siglo XV para un espectáculo en la Alcazaba de Almería» (Miguel Cabrera, en «EL MUNDO», 21-06-16)

22 junio, 2016

 

«Los operarios debieron de pensar el pasado viernes que el fuerte viento que sopla habitualmente sobre la Alcazaba de Almería podría echar abajo el escenario, las gradas y los aparatos de iluminación para los espectáculos de las jornadas de teatro del Siglo de Oro que se van a celebrar en este monumento los próximos días. De ahí que, ni cortos ni perezosos, y sin ningún arqueólogo o técnico que controlase su trabajo, los operarios de la empresa encargada de instalar el escenario apostaron por taladrar las murallas y paredes del siglo XV del Patio de Armas, situado en el tercer recinto de la Alcazaba, para sujetar con firmeza la estructura.

Según ha podido saber EL MUNDO de Andalucía, al frente de los trabajadores se encontraba un capataz de la Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales. Testigos presenciales de los hechos apuntan que los operarios llegaron desde Sevilla.

Justo después de que la directora del monumento abandonara el recinto, grandes taladros se introducían en la piedra en decenas de ocasiones, practicando agujeros de cinco a diez centímetros de profundidad en algo que, como sostiene la Asociación de Amigos de la Alcazaba, puede considerarse un delito contra el patrimonio cultural, histórico y artístico.

De hecho, la propia Junta ha llegado a presentar denuncias en otras ciudades por hechos similares. Lo hizo, por ejemplo, en 2010, cuando denunció al Ayuntamiento de Granada cuando colocó toldos para el sol en las inmediaciones de la Catedral.

La directora fue informada de los hechos el sábado por la mañana, y el delegado de Cultura en Almería, Alfredo Valdivia, pudo ser testigo directo del destrozo realizado esa misma noche, cuando en el recinto se celebró una gala contra el cáncer.

Sin embargo, Valdivia dijo ayer que la Junta no ha sabido nada de las perforaciones hasta el lunes, precisamente cuando el asunto empezó a darse a conocer a través de las redes sociales. Es más, hasta el lunes no se personó en el lugar ningún técnico para confirmar los daños causados.

Según Valdivia, el lunes, una vez que la directora tuvo conocimiento de que «la empresa no había hecho las obras según la documentación que ella iba teniendo, inmediatamente llamó a la Delegación y se cursó una visita de inspección». A continuación, añadió, el lunes se visitó a la empresa para que restituyese al estado original los muros de la Alcazaba.

Algo que, según técnicos consultados, no será tan fácil como apunta el delegado, quien comunicó que esperaba que los trabajos se hicieran ayer mismo. Eso sí, Valdivia reconoció que no se podían permitir estos hechos «en ningún monumento ni bajo ningún concepto», aunque no reveló que al frente de los trabajos estuviera un capataz de una empresa de la Junta.

Una de las claves para que hechos tan graves como estos puedan producirse en la Alcazaba de Almería es que el monumento, a pesar de su alto valor histórico y artístico, no cuenta ya ‘en nómina’ con ningún arqueólogo o técnico que pueda controlar este tipo de trabajos, de lo que sí disponen espacios como la Alhambra.

Y es que la Junta decidió eliminar la plaza de arqueólogo que tenía desde enero de 2015. Igualmente preocupante es el hecho de que la Alcazaba no disponga siquiera de unas normas de uso, como tiene la Alhambra, que obligue a que, para realizar cualquier trabajo, esté presente un arqueólogo o técnico que lo supervise».

 

Miguel Cabrera («El Mundo»)